jueves 02.07.2020
VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

El Tercer Mundo a las puertas de Madrid

“A veces, los ratones entran en las casas y si hay niños pequeños, los comen por la noche”, así se expresa uno de los 298 niños que vive en condiciones tercermundistas, en el poblado chabolista 'El Gallinero'. Save The Children denuncia en un informe la extrema situación de vulnerabilidad de estos menores, con motivo del Día Mundial de los Derechos Humanos

Situación de extrema gravedad en El Gallinero. | Save The Children
Situación de extrema gravedad en El Gallinero. | Save The Children

Crecen en condiciones tercermundistas que se asemejan a las de los peores suburbios de Puerto Príncipe, Monrovia o Río de Janeiro. Conviven diariamente con basura acumulada en grandes cantidades, ratas y condiciones altamente insalubres, a tan sólo 12 kilómetros del centro de Madrid. Es la dramática situación de estos menores en el poblado chabolista ‘El Gallinero’ (Villa de Vallecas). Con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, Save the Children y la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE han denunciado en el informe 'Los Derechos Humanos también son cosa de niños' que cerca de 300 niños viven en 'El Gallinero' en situación de extrema de vulnerabilidad, lo que supone una grave violación de los Derechos Humanos.

La situación de la infancia en 'El Gallinero' es extrema. “Los ratones, a veces entran en las casas y si hay niños pequeños, los comen por la noche”, relata uno de los 298 niños entrevistados que expresa el miedo que le dan los ratones y las serpientes que entran en las chabolas. Los niños no cuentan con lugares seguros para jugar. Juegan en un entorno peligroso lleno de basura, excrementos, cables o cristales. "Cuando pasan los coches y salen a la calle, atropellan a los pequeños, los pillan. Alguna vez a una chica pequeñita, una de dos años... estaba en la calle y la atropelló un coche”, explica otra de las niñas.

Los niños de 'El Gallinero' viven hacinados en viviendas que no están protegidas del frío ni del agua, tienen un acceso precario y peligroso a la electricidad, y no hay ningún tipo de saneamiento, lo que aumenta la estigmatización de los niños. "Viven al margen de la sociedad española y en condiciones que se asemejan a los peores poblados del mundo. Su acceso al agua es limitado y sufren peligros permanentes todos los días”, afirma la directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de Save the Children.

Muchos de los niños del poblado chabolista manifiestan la angustia y el miedo que les generan las intervenciones policiales para derribar sus casas y hacer efectivas las órdenes de desalojo. De hecho, un tercio de los niños que vive en 'El Gallinero' se han visto expulsados de sus viviendas en el último año. Sin alternativas de realojo viables ni estabilidad a largo plazo, estas experiencias suponen un trauma para los menores. "A veces por la noche nos echan, con la porra dan en la puerta. Un día a mí me pasó, mis amigos y yo íbamos a por agua, después nos cogieron y nos dieron a dos o tres con las porras”, relata uno de los niños entrevistados por Save The Children.

La falta de empadronamientos y documentación hace que a las familias les resulte muy complicado acceder a las ayudas sociales a las que tendrían derecho. Tampoco hay programas de atención de cero a tres años, si bien, a partir de esa edad, prácticamente todos los niños están escolarizados. A pesar de la asistencia al colegio, las familias no cuentan con recursos para hacer frente a los gastos relacionados con la educación, no pueden acceder a becas, y existen continuos problemas con la ruta del autobús, que hace que los niños pierdan horas y, a veces, días de clase.

A lo largo del informe, los niños expresan sus ganas de ser parte de los cambios que se tienen que dar para salir de las condiciones de pobreza y vulnerabilidad en las que viven ellos y sus familias. “Como yo quiero estar… quiero tener mi casa, tener mi dinero, mi trabajo… y quiero vivir una vida normal como viven todos”, explica unos de los niños. “Los niños de ‘El Gallinero’ proyectan su futuro como los demás niños, pero se dan cuenta de que cuentan con muchos más obstáculos, es obligación de los poderes públicos eliminar las trabas que les discriminan en el ejercicio de sus derechos”, añade Sastre.

Save the Children pide con urgencia a los poderes públicos que pongan en marcha las medidas necesarias para cubrir las necesidades de estos niños. La ONG pide al Ayuntamiento de Madrid, entre otras medidas, que detenga los derribos de manera inmediata, establezca una moratoria hasta que se logre una solución efectiva y elabore un plan de intervención social que tenga en cuenta a la población y las organizaciones sociales que trabajan con ellos.

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