INFORMÁTICA

Dispositivos electrónicos: ¿Estamos seguros?

El último gran ataque cibernético ha disparado todas las alarmas. El ataque con el ransomware WannaCry ha demostrado, una vez más, que no hay una garantía total de seguridad en el mundo virtual

Dispositivos electrónicos: ¿Estamos seguros?
Dispositivos electrónicos: ¿Estamos seguros?
Dispositivos electrónicos: ¿Estamos seguros?

Hace apenas unos días, miles de ordenadores de todo el mundo empezaron a fallar y hacer cosas extrañas. Grandes multinacionales mandaron a casa a sus empleados, apagaron los ordenadores y estalló la noticia: estaban siendo atacadas por un tipo de virus informático, que secuestra todo el contenido de un equipo y se extiende por los que están conectados en esa misma red. El objetivo de los hackers, como el de los secuestradores, es que se pague un rescate para liberar estos dispositivos.

La noticia ha vuelto a poner en alerta a todos los usuarios de dispositivos electrónicos, y no solo de ordenadores. La seguridad está de nuevo en entredicho, lo que nos hace preguntarnos: ¿cómo estamos de seguros con la tecnología?

La seguridad absoluta no existe

Los primero que hay que decir es que no hay un solo sistema que garantice totalmente la seguridad. Y no hablamos solo de los ataques a equipos electrónicos, como espiar whatsapp o entrar en una página web para hacerse con el control. Todo el mundo sabe que incluso una cerradura, por muy moderna que sea, se puede abrir sin la llave con el tiempo y los conocimientos suficientes.

¿Significa esto que tenemos que resignarnos y dejar que quien quiera se meta en nuestro terminal o abra nuestra casa? Tampoco es eso. Si fuera así, no cambiaríamos la cerradura, nuestras contraseñas o compraríamos fundas, protectores de cristal templado, protectores de pantalla, accesorios para móviles ni instalaríamos cámaras y alarmas en nuestro negocios. Lo que hay que tener en cuenta es que podemos ser atacados en algún momento aunque tomemos todas estas medidas.

Cómo mejorar nuestra seguridad

Uno de los motivos por los que el ciberataque ha sido posible según los expertos, es que las compañías no habían actualizado sus sistemas desde hace algún tiempo, a pesar de que se había advertido de que había una brecha en la seguridad. Por ello, lo primero que tienes que hacer en tener siempre la última versión de los programas y revisar de vez en cuando si hay algún nuevo parche de seguridad. Estos se lanzan en cuanto se detecta algún fallo para frenar un posible ataque.

Quizás te parezca innecesario llegar a este extremo si no trabajas en una gran empresa o simplemente tienes un ordenador para jugar. Pero desde los portatiles gaming baratos a las computadoras más potentes tienen las mismas características básicas, de modo que no es buena idea dejar tu equipo sin actualizar porque se puede convertir en un campo de pruebas para los hackers.

¿Debería pagar el rescate?

Si a pesar de todo alguien se hace con el control de tu equipo y bloquea tu acceso pidiendo un rescate, los expertos recomiendan que no lo pagues. En realidad, nada te garantiza que vuelvas a tener acceso a tus datos, además de que estás diciendo a quien te atacó que estás dispuesto a pagar, de modo que es posible que vuelva a “visitarte” otra vez.

En lugar de ello, es mejor que denuncies los hechos a las autoridades competentes. Así podrán saber si se trata de un ataque aislado o de algo general.

No lo tengas todo en un solo sitio

El mayor problema con el que te puedes encontrar ante una violación de seguridad es que solo tengas la información en un equipo. Para evitarlo, acostúmbrate a hacer copias de seguridad de todo y guardarlas en varios lugares. La nube está bien, sobre todo porque puedes tener varias cuentas. Si quieres disponer de distintos espacios de almacenamiento, no tienes más que tener varios correos. Mira aquí cómo crear un email gratis (Tutorial).

Además de en sitios virtuales, procura tener una copia física de tus datos, bien en una memoria USB o un disco duro externo. Así podrás transferirlo todo a un equipo limpio y seguir con tu ritmo mientras el ataque se soluciona.