miércoles 27/10/21

Cómo dejar de consumir drogas de forma definitiva

Para quien nunca ha estado enganchado a ninguna droga, incluyendo el tabaco y el alcohol, resulta incomprensible la dificultad que los adictos tienen para abandonar el consumo
drogas

Todavía hay gente que cree que consumir drogas es un simple hábito o un vicio. Nada más lejos de la realidad, ya que, como veremos, las drogas producen alteraciones en los mecanismos cerebrales del adicto, de tal forma que este se convierte en un prisionero de la sustancia.

Y sin ayuda especializada, como la prestada por el Centro de Adicciones y Desintoxicación Orbium, lo más probable es que el prisionero jamás logre liberarse del yugo impuesto por la sustancia a la que se ha enganchado.

Las drogas, un problema endémico en las sociedades occidentales

La permisividad histórica de las sociedades desarrolladas con el tabaco y el alcohol es un factor determinante para la adicción a ambas sustancias:

Durante décadas estuvo muy bien visto consumir alcohol y fumar y, aunque las tornas parecen estar cambiando, la impronta cultural favorece que las nuevas generaciones se sigan apuntando a estas viejas costumbres.

Lo mismo ocurre con otras drogas: por ejemplo, fumarse un porro es signo de rebeldía, independencia y desacato a las normas tradicionales. Lo malo es que el porro y la marihuana son adictivos y suelen ser la puerta de entrada al consumo de estupefacientes mucho más destructivos.

La cocaína es un caso aparte: como su consumo no suele provocar alteraciones visibles del comportamiento y es altamente estimulante, el incauto candidato a adicto no percibe el peligro hasta que se da cuenta de que está enganchado de manera irreversible.

Para finalizar, el consumo de medicamentos psicoactivos para solucionar problemas de ansiedad e insomnio es un hecho generalizado que a nadie escandaliza. Y un alto porcentaje de consumidores son adictos a estos psicotrópicos y, además, lo saben.

Adicción física y adicción psíquica

Todas las drogas alteran la bioquímica cerebral del adicto y este necesita el suministro continuado de las mismas. En caso contrario, el cerebro protesta mediante variados y molestos síntomas que pueden ser realmente graves. Es la llamada adicción física.

Además, los años transcurridos provocan que quien consume drogas asocie, inconscientemente, la ausencia de malestar y nerviosismo al consumo de la droga. Esa es la llamada adicción psíquica.

Es decir, el adicto no es más que un enfermo: ha introducido voluntariamente en su cuerpo una sustancia, pero ahora tiene que consumirla obligadamente para no experimentar malestar.

La fuerza de voluntad no es suficiente para dejar las drogas: es necesario un centro especializado

Por las razones expuestas, no basta que una persona esté decidida a dejar la droga, sea la que sea, para que consiga su propósito. Utilizando este sistema, los porcentajes de éxito son mínimos:

  • Es necesario que el sujeto enganchado reciba un tratamiento integral que minimice los efectos de la adicción física y de la psíquica.
  • Además, en los casos más graves es precisa una terapia psicológica adicional para solucionar los estragos emocionales y de conducta que las adicciones pueden llegar a provocar en los adictos y en sus allegados.

Evidentemente, estos tratamientos solo pueden recibirse en centros de desintoxicación y adicciones altamente especializados como Orbium, la solución definitiva para el tratamiento eficaz de las adicciones a las drogas.

En este sentido, un dato a tener muy en cuenta es que en el Centro de Adicciones y Desintoxicación Orbium pueden presumir de un porcentaje de éxitos que supera el 90 %.

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