"La universidad necesita especializarse para ser útil a la sociedad"

Defiende un modelo especializado de universidad que racionalice la oferta académica y que obligue a los centros privados a plantear modelos eficaces y eficientes que se complementen con propuestas diferenciadas

"La universidad necesita especializarse para ser útil a la sociedad"
"La universidad necesita especializarse para ser útil a la sociedad"

Rafael Díaz Cabral es uno de esos casos que se dan poco en este país que va a buscar oportunidades fuera de España, ya que él vino a España, desde los Estados Unidos, para crear oportunidades trayendo en el equipaje una larga experiencia vital y profesional en la universidad norteamericana. Ha sido alumno, profesor, decano y vicerrector de una universidad en Texas con más de treinta mil alumnos y ahora dirige un campus en Madrid con cerca de un millar.

Pero él considera que estos mil son lo mejor del talento español que se está formando en el diseño e innovación, las dos especialidades de ESNE, el centro universitario de referencia en estudios innovadores como videojuegos, cine de animación, moda, diseño de interiores, diseño gráfico y multimedia o la más impactante de las titulaciones universitarias propuestas para el próximo curso cloud computing y computación ubicua.

¿Es esta la Universidad que necesita España en este momento?

Sólo el hecho de formular la pregunta lleva implícito el cuestionamiento que se puede hacer de esta realidad de la universidad española. Sin duda necesita grandes y profundos cambios, porque el modelo de desarrollo universitario en España adolece de serios desajustes que en un periodo de bonanza económica son irrelevantes pero que en tiempos de crisis hacen evidente el peligro que conllevan.

¿Se refiere al modelo público o al privado?

Siento un gran respeto por la universidad pública en tanto que servicio público que garantiza no solo el acceso a la igualdad de oportunidades sino también la consistencia de un modelo investigador de muy alta cualificación. El problema en el sector público estalla cuando los criterios de implantación de universidades o de títulos no son ni docentes, ni pedagógicos ni investigadores y responden a otro tipo de planteamientos que perjudican su credibilidad. En cuanto al sector privado, es evidente que la proliferación de propuestas generalistas sin un modelo propio limita seriamente su oportunidad de crecimiento e incluso de mantenimiento.

Entonces ¿Cuál es el modelo?

Creo en una universidad pública de referencia que tienda a modernizarse y a mejorar la racionalidad de su oferta

Me gusta creer que la educación no es un privilegio sino un nivelador social, por tanto sí que creo en una universidad pública de referencia que tienda a modernizarse y a mejorar la racionalidad de su oferta y la eficiencia económica. Pero además creo que la iniciativa privada puede asumir el complejo desarrollo de una oferta específica, singular, especializada en sectores donde la oportunidad lo señale. Es nuestro caso.

Cuéntenos

ESNE es un centro adscrito a una universidad. Tiene seis títulos oficiales de grado y todos ellos están vinculados con la innovación y con el diseño, un área específica que crea con tantas titulaciones una singularidad que no se da en todo el país. Hemos identificado los desarrollos naturales en el ámbito del diseño y nuestro crecimiento viene explicado por el talento natural de los jóvenes y la necesidad objetiva de darle forma con unas enseñanzas adecuadas que además lo hagan competitivo. España tiene un gran potencial y lo que hay que hacer es formarlo adecuadamente.

¿Su apuesta es única?

Sí. Porque iniciamos la especialización cuando el reto de universidades solo pensaba en crecer sin dimensionarse en cuanto a número de alumnos o en cuanto a titulaciones y la tipología de estas.

Su experiencia proviene de la universidad norteamericana

Así es. He sido trece años vicerrector de la Universidad de Dallas, en Texas. Y allí adquirí muchas experiencias, algunas buenas y otras malas. Eso me ha hecho ser cuidadoso a la hora de definir cómo debe ser la universidad y qué valores debe defender y con quien debe crecer y desarrollarse. Mi experiencia, en conjunto positiva, se ha implantado en ESNE que ya era una realidad emergente a mi llegada, hace ahora ocho años.

Pero, sobre todo, mí experiencia en la universidad norteamericana a la que fui como alumno y en la que me doctoré, fui decano y vicerrector me dice que el valor humano es esencial para realizar los proyectos, que es el capital indispensable sin el que nada termina por materializarse. Por eso en ESNE contamos con profesionales que además de ejercer la docencia conocen el medio y su cualificación incluye el reconocimiento de su calidad humana.

La universidad necesita ganarse el reconocimiento social por ser una institución que genera el mayor valor económico de la sociedad y por esto, como nos interesa a todos tener más valor y que ese valor tenga reconocimiento nacional e internacional, tenemos todos que involucrarnos, invertir tiempo y presupuesto para conseguir este objetivo. 

La formación universitaria especializada, de excelencia y necesaria para la industria que se quiere desarrollar tiene que ser de todos.  Y desde las familias, empresas, líderes sociales, etc. tenemos que promoverla, cuidarla y protegerla porque es el verdadero y único legado que podemos dejar y que ayudará a que las generaciones del futuro valoren la inversión.  Todos tenemos que reconocer esto.

La universidad debe producir al alumno orgullo y establecer vínculos que abarquen toda su trayectoria

Formamos personas y lo hacemos con las personas adecuadas. Y eso es importante porque la universidad debe ser para el alumno una referencia vital en toda su existencia, debe producirle orgullo y establecer vínculos que abarquen toda su trayectoria y que generen una impronta que incluso trascienda generacionalmente. Ese es el modelo especializado, singular y de prestigio que estamos implantando y así debería de ser la universidad privada española en su conjunto.

Sus propuestas formativas son específicas e innovadoras como cloud computing, el titulo estrella de la oferta universitaria española.

Si no avanzamos no sólo nos quedamos atrás sino que retrocedemos. Proponer titulaciones universitarias que exploran nuevos terrenos de la ingeniería o el diseño en informática, y que rompen con la visión que de ella teníamos hasta ahora, es necesario, porque la evolución natural de ese medio tecnológico es imparable y hay que intentar que los profesionales que se formen no vayan a remolque sino que lideren el cambio.

España tiene que asumir el cambio de paradigma económico no solo en los discursos, también en las decisiones. Apostar por la ingeniería del conocimiento informático supone crear oportunidades en sectores industriales que liderarán el desarrollo económico que nos sacará de la crisis. Formemos el talento adecuadamente y creemos oportunidades de aplicarlo en nuestro propio contexto. Esa es la idea.

Por último, ¿Hay futuro?

No solo lo hay sino que será mejor. Saldremos adelante, yo soy optimista. Soy tan optimista que en nuestro centro universitario hemos desarrollado el Plan Anima, un ciclo de conferencias protagonizadas por presidentes de grandes empresas, como Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola, el presidente en España de Vodafone o la presidenta de HP, por citar tres ejemplos, para transmitir a los alumnos esperanza, confianza y optimismo para que no caigan en la desolación ni en el abandono de sí mismos. La generación que hoy está en la universidad es propietaria de un gran talento que hay que moldear adecuadamente. Pero será su talento el que nos saque adelante. Sin duda alguna, por eso hay futuro.