jueves 29/7/21

Las mayorías están en el centro

Hoy en España se tiene un interesante debate sobre todo en el centro-derecha de cual debe ser la estrategia política para ser alternativa al actual gobierno. La historia no es ningún secreto para quien la quiera juzgar con un mínimo de objetividad. Si el PP quiere ser alternativa de gobierno, lo que tiene que hacer es estudiar su propia historia. Desde qué posiciones ideológicas ha llegado a gobernar en España cuando lo ha hecho. 

 

Corbata España
Corbata España

Cuando existía aún AP, Felipe González casi institucionalizó como líder de la oposición a Fraga. Se sabía perfectamente que mientras existiera AP y Fraga como líder de la oposición, el gobierno estaría garantizado para el centro-izquierda. Hay una vieja, pero muy ilustrativa anécdota de alguien que estuvo en las filas de la UCD y que más tarde acabaría en el PP y que incluso llegaría a ser ministro en un gobierno del PP: Cuando UCD se desintegraba y ciertos empresarios les retiraban el apoyo y se iban hacia AP, esta persona le dijo al entonces Presidente de los empresarios: “Os equivocáis, lo más a la derecha que España está dispuesta a votar como opción de gobierno es a la UCD”. Y no se equivocaba. Tuvo que salir Fraga, llegar un entonces centrista y moderado Aznar, cambiar el nombre del partido, refundarlo y llevarlo hacia el centro para ganar unas elecciones. Fue el propio Aznar de entonces (y subrayo el Aznar de entonces) el que definió al nuevo PP como un partido de “centro reformista”. El Aznar de entonces quitó la caspa franquista de la vieja AP y posicionó al PP como opción de gobierno. Creó además una derecha que entendió bien la complejidad de las Españas. Unió al centro-derecha, ya que sabía que mientras liberales fueran por un lado, conservadores por otro, democristianos por otro… el centro-izquierda seguiría ganando las elecciones claramente. El Aznar que entonces unió el centro-derecha es hoy el gran culpable de la desunión. Por un enfado personal con Rajoy, empezó a hacer la pelota primero a un líder de Ciudadanos que hoy está en su casa y después a un viejo cachorro suyo en posiciones de ultraderecha. 

Sigamos con la historia. Tras Aznar, llega Rajoy. Y a Rajoy le cuesta quitarse de encima la herencia que le deja Aznar. La confrontación y la radicalidad política que hoy vivimos, tiene sus orígenes en la segunda legislatura de Aznar y principalmente en sus últimos días. Su comportamiento respecto a los atentados del 11M, su posicionamiento en favor de teorías conspiranoicas (que por cierto sigue manteniendo a día de hoy), un posicionamiento ideológico demasiado a la derecha que mantuvo durante tiempo Rajoy, mandó al centro-derecha de nuevo a una larga travesía por el desierto. Trasladaban una imagen incluso de ser un partido contrario a derechos y libertades. Muchos recordamos la imagen del PP saliendo en manifestación junto a obispos para posicionarse contra ciertos derechos y libertades. Rajoy se logró quitar ese peso de la herencia de Aznar, volvió a situar al PP en la centralidad y ganó las elecciones por mayoría absoluta. 

Hablemos ya de los tiempos actuales. Pablo casado consiguió el peor resultado electoral de la historia del centro-derecha cuando se sumó a aquella trágica foto de Colón. Eso supuso dar legitimidad y carta de naturaleza a la extrema derecha. Por tanto, si tú legitimas a tu extremo, lo que transmites a la opinión pública es que no son tan malos y que son votables. Y llegó el inmenso trastazo electoral. Pedro Sánchez, que es el político actual más listo con mucha diferencia, adelantó las elecciones tras esa foto de Colón. El resultado fue el que fue. Después de aquello, Casado (aunque fuera con la boca pequeña) se intentó desmarcar de su extremo, los llamó por su nombre y quiso de nuevo volver al centro. En unas nuevas elecciones mejoró de forma sustancial sus resultados. Ahí está la cuestión ¿Cuándo ha tenido mejor resultado electoral Pablo Casado? Cuando la gente ha intuido que hay un mensaje moderado y en la centralidad. Y por el contrario ha tenido sus peores resultados cuando se ha radicalizado y se ha hecho fotos con su extremo. Es más, lo mismo podríamos decir en la izquierda ¿Cuándo ha tenido sus mejores resultados electorales Pedro Sánchez? Cuando decía que no dormiría si tuviera en el gobierno a quien hoy tiene. 

Este repaso histórico es la clara constatación de que las mayorías siempre están en el centro. Hay gente que siempre vota al mismo partido por razones familiares o históricas, haga lo que haga. Pero son la minoría. La mayoría la dan esa bolsa de votantes centrados que en cada momento pueden votar diferente: unas veces hacia el centro-izquierda y otras hacia el centro-derecha.  Por tanto, si el centro-derecha quiere ser una alternativa al actual gobierno tiene que situarse donde siempre ha estado cuando ha llegado a gobernar: en la institucionalidad (el PP no puede ser el partido de las vísceras), en la centralidad, economía de mercado y en el comprender bien la complejidad de las Españas. No se puede ser opción mayoritaria si estás desaparecido en Cataluña o País Vasco. Y para eso hace falta un discurso integrador, centrado y conocedor de la complejidad del país en el que vivimos. 

El PP tiene un claro ejemplo de éxito: el PP en Galicia. Allí se tiene un discurso galleguista, integrador, conocedor de aquella tierra. Feijóo ha sabido continuar muy bien el camino que hay que reconocer que marcó allí Fraga. Ha llamado a su extremo por su nombre, les dijo a los electores desde el minuto uno que si querían que él gobernara, lo que tenían que hacer es votarlo a él. Y ahí está: una mayoría absoluta más grande que la anterior y su extremo ni está, ni se le espera. 

Por tanto, ahí está la estrategia acertada. Que en mi opinión además es la estrategia acertada de todos los partidos con vocación de gobierno en España. PP, PSOE y por omisión Ciudadanos cometieron un trágico error: acabar con la centralidad política que había venido existiendo en España desde La Transición hasta ahora. Rompieron eso y llevaron la política española hacia los extremos. Es el momento de cambiar eso y volver al rumbo correcto. Las mayorías siguen en el centro. 

Finalizo este artículo con una cita de (Josué, 1):

“Habló Yahvé a Josué, hijo de Nou, ministro de Moisés, diciendo… Pasa ese Jordán, tú y tu pueblo, a la tierra que yo doy a los hijos de Israel… Nadie podrá existir ante ti por todos los días de tu vida; yo seré contigo como fui con Moisés… No te apartes ni a la derecha ni a la izquierda para que triunfes en todas tus empresas”. 

Álvaro Lodares (Economista)

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