martes 14.07.2020
En públicas y privadas

Diez años sin "La carta de ajuste"

Nacieron con la TV, en 1956, y se convirtieron en el "programa" más popular

La primera y la última "carta de ajuste" de TVE.
La primera y la última "carta de ajuste" de TVE.

No eran naipes de Fournier, pero sí “ajustaban” muchas cosas. Además, a unos les hacían compañía (los que se conforman con poco) y a otros les servían como reloj biológico para irse a dormir (los que no tenían a nadie que les despertara del sofá). El próximo año las cartas de ajustes cumplirán ya diez desde que nos dejaron para siempre.

A los más jóvenes les sonará a chino, o puede que incluso más raro teniendo en cuenta con la frecuencia que se visita ya un establecimiento de este tipo, pero hubo un tiempo en el que eran el “programa” más popular de la televisión.

Esa imagen estática, que solía comenzar a verse al menos una hora antes de comenzar las emisiones (cuando la tele no tenía ni medios ni presupuesto para ofrecer contenidos las 24 horas del día), era una señal de prueba que sí servía para, como dice su propio nombre, ajustar la imagen de los televisores.

Aquella «carta» (las primeras eran físicas, hasta que se generaron por ordenador) permitía comprobar tanto a la cadena emisora como al espectador que el brillo, la iluminación y el contraste eran correctos y que el aparato receptor no distorsionaba las líneas.

Como eran muy “completitas”, y con el tiempo mucho más, la música que la acompañaba, por lo general antigua para evitar pagar derechos de autor, servía asimismo para calibrar el sonido, y más tarde, cuando incorporaron la hora, en la era pre-internet, ayudaban además a comprobar si los relojes de la casa atrasaban.

Del molesto pitido a la sofisticación

La primera vez que los espectadores españoles se encontraron ante tan útil herramienta fue en octubre de 1956, por supuesto con el nacimiento de TVE, en lo que se conoció popularmente como VHF y terminó siendo La 1.

Como correspondía a aquella época, las emisiones eran únicamente en blanco y negro, y el acompañamiento acústico era un simple pitido, bastante molesto, que pronto fue sustituido por opciones más agradables. Las primeras no dejaban de ser cartulinas físicas a las que apuntaban directamente las cámaras de televisión.

Poco después las cadenas comenzaron a utilizar generadores de carta de ajuste y, con el paso del tiempo, las imágenes se fueron haciendo más sofisticadas, hasta el punto de que con la llegada de las privadas se puede hablar casi del nacimiento de un arte, con cartas cada vez más creativas, dentro de las limitaciones del «género».

La Carta de ajuste, que se emitía en ausencia de programación, servía de guía para sintonizar tonos, brillos y la propia señal, precedía el comienzo de cada una de las emisiones de la cadena. La gente fue poco a poco acostumbrándose a ver aquella pantalla, hasta tal punto que se convirtió en algo rutinario.

A principios de los años ochenta, dio mucho de qué hablar, ya que mientras algunos espectadores pedían que fuese sustituida por "cuadros y esculturas", los técnicos de televisión reclamaban que la pusiesen por la mañana, para acabar antes de trabajar.

Hay que recordar al respecto que hace ahora tres décadas, la emisión en TVE comenzaba sobre las 14:00 horas, por lo que para cumplir las 8 horas de jornada laboral los técnicos tenían que trabajar hasta bien tarde, sin poder aprovechar la mañana, por lo que fueron muchos los que se quejaron a la cadena, aunque sin ningún éxito.

En el mercado existían diferentes modelos de Carta de Ajuste, en función del fabricante del generador. El más extendido fue el de Philips con su patrón PM5544. La mayoría de cadenas personalizaron posteriormente este modelo introduciendo su logotipo o marca, y alguna cadena, como Telecinco, optó por utilizar en el comienzo de sus emisiones por las barras estándar de la EBU-UER.

Hola a unas y adiós a otras

El Gobierno socialista de Felipe González dio luz verde al nacimiento de Antena 3, Telecinco Canal Plus el 25 de agosto de 1989, y todas ellas se sumaron a la “moda” de la carta de ajuste, que las venía además muy bien dado que en esas primeras emisiones no tenían tampoco tanto material para llenar muchas horas.

Eso sí, pese a ser las últimas en llegar, las privadas fueron las primeras en desprenderse de la “carta”, habida cuenta de que Antena 3 y Telecinco dejaron de ofrecerla en 1995, un año antes de que dejara de emitirse en La 1, que en este apartado se desvinculó también de La 2, que la mantuvo hasta el 6 de enero de 2001.

Canal+, con esa sintonía que se hizo igual de popular que la de cualquier programa de la época, la suprimió en la primavera de 2002, pero siguió con un cartel del logotipo hasta 2005.

También disfrutaron de ella las cadenas autonómicas que fueron naciendo al amparo de la Constitución. Las más tardías en desprenderse de ella fueron Canal Sur, que la dijo adiós en noviembre de 2002 (salvo puntuales huelgas en las cuales se pudo ver de nuevo cartas de ajuste específicas para el hecho) y Canal 9 en la Comunidad Valenciana, que aunque dejó de emitirla en 2005 la siguió ofreciendo por internet hasta prácticamente su desaparición en noviembre de 2013. Hoy en día, al ser las emisiones continuas, la Carta de Ajuste ha desaparecido para los ojos de espectador, peo todavía es utilizada por los profesionales técnicos.
 

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