lunes 23/11/20

Un Juez acusa a empresarios del "estado mayor" de lucrarse con su peso político

Las escuchas telefónicas a los tres empresarios miembros del llamado "estado mayor" del 1-O revelan, según el juez, que seguían manteniendo su influencia política y sus contactos en el Govern, que presuntamente utilizaban para beneficiar sus negocios y repartirse fondos públicos "arbitrariamente"

Xavier Vendrell, David Madí y Oriol Soler
Xavier Vendrell, David Madí y Oriol Soler

El ex alto cargo David Madí, el exconseller de ERC Xavier Vendrell y el empresario de la comunicación Oriol Soler, los tres principales detenidos ayer en la "operación Volhov", permanecen en la comandancia de la Guardia Civil, a la espera de pasar mañana a disposición del titular del juzgado de instrucción número 1 de Barcelona, Joaquín Aguirre, que dirige las pesquisas. ¿Quien es cada uno?:

DAVID MADÍ

Empresario. Mano derecha de Artur Mas y, junto a los también empresarios Xavier Vendrell y Oriol Soler, figura clave en el estado mayor del desafío independentista. Hace años fue acusado de manipulador de encuestas y de hacer listas negras en TV3. Su abuelo, Joan Baptista Cendrós, fue inventor de la espuma Floïd, cofundador de Òmnium Cultural y de Banca Catalana con Pujol. 

XAVIER VENDRELL

Exconsejero, de ERC. Exconsejero de Gobernación en el tripartito de Maragall. En 1992 admitió haber participado en dos atentados con Terra Lliure. Presidió la Cámara de Comercio Colombo-Catalana y fue consejero delegado de Barcelona Export Group y Biomek Group. Tuvo un papel clave en la impresión de las papeletas del 1-O. 

ORIOL SOLER

Empresario y editor. Promotor del diario Ara y responsable de campañas de la ANC y Òmnium que llevaron a la consulta del 9N. En el 2015, dirigió la de Junts pel Sí, discursos y estrategias secesionistas. En el 2017 se reunió con Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres. Artífice del pacto que descabalgó a Mas y propició que Puigdemont fuera investido. 

Los tres empresarios, junto al historiador Joan Josep Alay y otras 17 personas, fueron detenidos ayer en el marco de una causa que indaga el desvío de fondos públicos para costear los gastos del expresident Carles Puigdemont en Waterloo, una investigación que ha destapado supuestos contactos en Rusia en busca de apoyos al procés.

Las sospechas de la injerencia rusa, que Moscú ha negado hoy con contundencia, derivan de una grabación intervenida al exdirigente de CDC Víctor Terradellas en la que este aseguraba que, tres días antes de la DUI, el jefe de un "grupo ruso" con el que había contactado ofreció a Puigdemont "contar con 10.000 soldados y pagar toda la deuda catalana", aunque el expresident se acobardó.

En rueda de prensa, la portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zajárova, ha mantenido que esa oferta rusa "excede el absurdo" y la ha atribuido a declaraciones "increíbles y disparatadas" de los independentistas encausados con el fin de "internacionalizar por cualquier medio el procés".

Las conversaciones telefónicas intervenidas son, de hecho, el principal sustento de la investigación judicial, que por el momento no ha logrado reconstruir el rastro del flujo de dinero público que supuestamente los detenidos desviaron a Waterloo y a otros pagos vinculados con el procés.

Del año y medio de escuchas se desprende, según el instructor, que pese a estar apartado de la política David Madí ha seguido manteniendo contactos con miembros del Govern, entre ellos el conseller Damià Calvet y otros altos cargos del Departamento de Territorio, por sus intereses empresariales.

En las conversaciones, el que fuera hombre de confianza de Artur Mas hace alarde además de su peso político a raíz del nombramiento de Miquel Sàmper como conseller de Interior -"que no haga nada sin que primero hable conmigo"- y, según el juez, revela sus "presiones" para que Jordi Sànchez y Carles Puigdemont controlen JxCat.

Pese a sus gestiones para que el soberanismo controlara la "esfera política y económica" en Cataluña, añaden los autos, en una conversación admitió: "Si un día se tiene que hacer un follón de narices, nadie tiene ni puñetera idea de cómo hemos de materializar la independencia".

En el caso de Vendrell, los autos detallan sus contactos con consellers de su partido -como Josep Bargalló y Alba Vergés- para desencallar proyectos económicos vinculados a la masía de lujo de Cabrera de Mar (Barcelona) Villa Bugatti, entre otros negocios que exploró en el tratamiento de residuos municipales, los laboratorios de biomecánica y hasta la fabricación de tests de Covid.

De hecho, en una conversación intervenida en la causa, Vendrell se queja de las dificultades que tiene para tirar adelante un proyecto de recalificación en la masía de lujo Villa Bugatti en Cabrera de Mar (Barcelona): "con todo lo que yo he hecho por este país sin pedir nada a cambio y me están tocando los cojones por todo el tema del concierto, me están haciendo perder tiempo, ¡hostia!".

El juez sospecha que Vendrell mantenía una "importante influencia política" en los partidos de la órbita independentista y el propio Govern: sus contactos con Puigdemont eran frecuentes y, en sus conversaciones, cuenta que este le confesó que había que hacer a Pedro Sánchez presidente "gratis".

Para el magistrado, la investigación ha puesto de manifiesto una "estructura clientelar" en la administración catalana en la que algunos de los expolíticos y empresarios supuestamente implicados se "reparten" los fondos públicos "impune y arbitrariamente".

El juez vincula además a Vendrell y a Oriol Soler con la dirección de las movilizaciones de Tsunami Democràtic tras la sentencia del procés y reproduce una conversación en la que ambos estarían planificando la protesta independentista de 18 de diciembre pasado en el Camp Nou.

La llamada "operación Volhov" ha provocado reacciones en la escena política catalana, entre ellas la del vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, que ha negado toda credibilidad a las "conjeturas" que contiene la investigación y que da verosimilitud a un hipotético envío de tropas rusas para apoyar al independentismo catalán.

En cambio, el presidente de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha avanzado que su grupo pedirá la comparecencia inmediata de Aragonès para que dé explicaciones sobre la "escandalosa trama corrupta del independentismo más radical".

La líder de Catalunya en Comú Podem, Jéssica Albiach, ha opinado que "no es casual" el momento en que la Guardia Civil llevó a cabo la operación y ha pedido diferenciar "entre el Gobierno central y otros poderes del Estado que responden a otros intereses".

Y para el diputado de la CUP Carles Riera, la Operación Volhov se basa en un argumentario "que no se aguanta por ninguna parte".

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