miércoles 22/9/21

Entrevistamos a la abogada Beatriz Uriarte: Violencia de género, luces y sombras de un proceso incompleto

juicio

"La existencia de un porcentaje ínfimo de denuncias falsas en los procesos de violencia de género, y el cuestionamiento social, hace que víctimas reales que sufren maltratos a diario, abandonen la idea de denunciar ante el miedo de ser señaladas o de que se ponga en duda su credibilidad" expone la abogada penalista Beatriz Uriarte.

La violencia de género sufre una encrucijada, un duro cuestionamiento político y social entre los sectores que se manifiestan a favor de leyes más duras y los que consideran que la aplicación de las leyes actuales, y las que se proyectan, genera una desigualdad jurídica al hombre en el proceso penal.

Para debatir de este y otros aspectos entrevistamos a la abogada penalista Beatriz Uriarte, una voz autorizada en el penal español calificada entre las mejores abogadas en violencia de género, y socia del departamento del área de procesal penal del despacho de abogados penalista Ospina Abogados ubicado en Madrid.

Nacida en Santander. Estudió derecho en la Universidad de Cantabria y su máster de acceso a la Abogacía en la Universidad Nebrija en donde años después terminaría siendo una de las profesoras mejor valoradas por los alumnos en la asignatura de procesal penal. Años después se especializó en derecho penal habiendo destacado en los procesos de violencia de género y delitos sexuales, y en concreto, aquellos relacionados con las agresiones o abusos sexuales. “Bea”, como es llamada por los clientes, se ha vuelto una cara conocida en la televisión, y otros medios de comunicación, como una abogada referente por su participación en diferentes casos de interés general.    

Pregunta: Beatriz, ¿Cómo crees que está regulado el derecho penal y la violencia de género?

Respuesta: Tener leyes que no cambian a pesar de que los tiempos si lo hagan es insuficiente. Y es insuficiente porque no podemos pedir a la mujer que denuncie, que pida ayuda si después no se la vamos a poder dar con los instrumentos jurídicos que tenemos a nuestro alcance. Es más, más que insuficiente me parece poco ético. Injusto. Para mi como abogada y como mujer me parece frustrante, tengo que hacer lo posible con poca ayuda de nuestro ordenamiento jurídico. Pero lo hago y no puedo sentirme más satisfecha haciéndolo.

P: ¿Qué es lo que más disfrutas como abogada penalista?

R: El aprender a escuchar, a no juzgar y confiar en personas que te ven como una solución a aquello que puede destrozar sus vidas. Disfruto de ser la herramienta para que las personas demuestren su verdad, su inocencia cuando soy defensa y a demostrar la culpabilidad y el mal que se ha causado a mis clientes cuando soy acusación.

La empatía se me ha multiplicado por cien desde que ejerzo la abogacía y eso también lo disfruto fuera de mi trabajo con mi círculo más cercano.

P: ¿Crees que ser joven y mujer es un reto o una oportunidad?

R: Ambas. Lo veo como un aliciente. No hay que demostrar que soy capaz por ser mujer, lo que pretendo es seguir mejorando en la aplicación del derecho para beneficiar a quienes confían en mí.

Nunca me he sentido más ni menos por ser mujer, ni tampoco por ser joven. El problema no es ni ser joven, ni ser mujer, es no saber hacerte valer y a esto tiene que aprender cada uno por sí mismo y no es una tarea sencilla. Seguridad en uno mismo y constancia son las claves para encontrar oportunidades y crear retos y en eso trabajo día a día.

P: La gente confunde violencia de género y los delitos contra la libertad sexual, ¿crees que protegen bien a las víctimas y a los investigados?

R: No se protege ni a la víctima ni al investigado.  La víctima ha pasado a ser cuestionada cada vez que denuncia y el investigado a ser juzgado de forma prematura y por consiguiente culpabilizado.

Habría que modernizar nuestro sistema y agilizarlo, como víctima y como investigado es frustrante verse sometido a un procedimiento durante años. ¿Por qué tiene una víctima que revivir una experiencia traumática después de un año si se puede solucionar en días? ¿Y por qué tiene un investigado que ser estigmatizado durante años si después resulta inocente? Inconcebible que se hagan reformas de forma continua a leyes de urbanismo o tributarias y no a aquellas que afectan directamente a las personas y no a lugares o bienes económicos.

P: ¿Cuál es la clave para defender con éxito a una víctima de un delito sexual?

R: La clave está claro que es la búsqueda de la verdad y la justicia, pero lo más importante para alcanzarla es empatizar. Sin empatía la víctima puede verse en un eterno debate entre sus sentimientos, su vinculación afectiva  y la necesidad de alejarse.

Es complicado y hay que saber como acompañar a la persona más allá de preparar los trámites procesales. Una vez que has conseguido que la víctima asuma que es inadmisible tolerar las conductas del denunciado o investigado ya has ganado el juicio. En estos casos la sentencia condenatoria es secundaria, lo importante es que la víctima sea consciente de lo ocurrido y sepa cómo afrontar desde este mismo instante su vida.

P: Usted lleva numerosos procesos sobre abusos sexuales a menores. ¿Cámara Gesel e informes psicosociales estamos preparados para saber usarlos?

R: Vamos mejorando, pero queda mucho camino. Se van creando instrumentos pero lo que hace falta es voluntad para utilizarlos y aquí todavía hay mucho por avanzar. Los más pequeños necesitan de la protección de nuestro sistema y ello incluye a jueces y fiscales, pues de ellos depende que los mismos se vean protegidos. No podemos exigir a un menor que narre con detalle lo ocurrido, no podemos dejar impunes estos delitos por la corta edad de sus víctimas, por ello debemos crear un sistema más ágil y especializado. A un menor se le puede borrar lo ocurrido o se les puede programar, por eso la necesidad de que exista rapidez y especialización.

P: ¿Cómo se ve en cinco años?

R: En los próximos años la única diferencia que veo es que habré podido ayudar a muchas más personas. Seguiré estudiando y formándome, empatizando y creando estrategias de defensa.  No quiero pensar en mi futuro a cinco años vista, prefiero centrarme a corto plazo e ir avanzando. Pensar en lo que voy a ser en cinco años no tiene sentido sin ir creando un día a día y como mucho un mes a mes. Y el mes que viene espero haber comprendido aún más cómo mejorar nuestro sistema para así tratar de hacerlo.

P: Un consejo para las futuras generaciones 

R: Encontrar la disciplina en el día a día, en todos los ámbitos de la vida, pues eso hace que nuestra mente esté predispuesta a encontrar soluciones y a que otros confíen en nuestras habilidades. No sólo hace falta saber derecho, sino también tener seguridad, empatía y transmitir ambas cosas.

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