lunes 30/11/20

Pacientes con inflamación tipo 2 reclaman más información y apoyo psicológico

Diversas asociaciones de pacientes y especialistas en enfermedades derivadas de la inflamación tipo 2 han concordado hoy en “la necesidad de la ayuda psicológica”, como parte de una terapia integral para estas patologías

Las enfermedades inflamatorias tipo 2 se producen por una respuesta excesiva o disfuncional del cuerpo humano a ciertos alérgenos e infecciones que produce dolencias como el asma, la dermatitis atópicas, los pólipos nasales, las alergias alimentarias o ambientales y la esofagitis eosinofílica.

La especialista en el Servicio de Alergia del Hospital Universitario de Santiago de Compostela, la doctora Virginia Rodríguez, ha explicado en un encuentro virtual apoyado por Sanofi que las personas que padecen alguno de estos trastornos “están más expuestos a desarrollar otro tipo de enfermedad”.

Rodríguez ha añadido que la suma de varios síntomas y sus consecuencias incontrolables puede limitar el día a día de los pacientes, lo que implica también un impacto psicológico en ellos.

Así pues, la presidenta de Asociación de Apoyo a las personas afectadas por el Asma de Bizkaia (ASMABI), Irantzu Muerza, ha coincidido en que la coordinación entre los profesionales médicos, los pacientes y los psicólogos es “importante” para aportar “una asistencia real”.

En el caso del presidente de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA), Jaime Llaneza, ha considerado que la dermatitis conlleva un “rechazo social” derivado del desconocimiento de la enfermedad y, por tanto, también se debe realizar un trabajo de divulgación.

La doctora Virginia Rodríguez ha confirmado que la complejidad del diagnóstico y la falta de información es a veces uno de los grandes defectos de estas enfermedades, que tienen un alto componente hereditario.

Según cifras ofrecidas por Sanofi, alrededor de un 45 % de los adolescentes con dermatitis atópica experimentan un impacto negativo durante su vida escolar, un 50 % con asma grave tienen síntomas de depresión y hasta un 70 % de afectados por pólipos nasales tienen problemas de sueño.

La secretaria de Sevilla Respira y Federación Española de Asociaciones de pacientes alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER), Raquel Gómez, ha narrado la experiencia de su hija, que padece asma grave y que en una crisis reciente en la universidad tuvo que ser trasladada al hospital.

“Debido al protocolo de la COVID-19 en el ambulatorio no pudieron ponerle su mascarilla con los medicamentos. Tuvieron que darle su inhalador hasta 22 veces y eso le provocó una taquicardia que obligó a llevarla al hospital y estabilizarla”, ha detallado.

En este sentido, la presidenta de la Asociación Española de Esofagitis Eosinofílica (Aedeseo), Miriam Espinosa, ha corroborado que es necesario que en los centros educativos se hagan campañas informativas para que se pueda ayudar a los pacientes “en caso de crisis”.

Por último, ante la situación provocada por el coronavirus, todos han señalado las ventajas de la “telemedicina” que les permite seguir su tratamiento por teléfono -han recordado que los síntomas pueden variar de intensidad en poco tiempo-, para solo acudir a consulta en situaciones imprescindibles. 

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