domingo 23.02.2020
Tenis

Murray amenaza el reinado de Djokovic

El mejor momento del británico coincide con un periodo de dudas y molestias del serbio. Ambos podrían medirse en la final de Shanghái, un momento y un escenario óptimos para vislumbrar si se avecina un cambio de hegemonía en el circuito

Andy Murray.
Andy Murray.

Desde que conquistara Roland Garros, Novak Djokovic no ha vuelto a exhibir un aplastante dominio en la pista. Las molestias han lastrado su juego, y su reinado está más en duda que nunca. Andy Murray se ha confirmado como el tenista del momento, después de su exhibición (6-2 y 6-2) ante Goffin. El británico ejerce un tenis casi perfecto, con una capacidad innata para soportar los largos intercambios. Tumbarle parece casi imposible. Ambos podrían citarse en la final de Shanghái, un buen momento para vislumbrar si se avecina un cambio de reinado en la ATP.

El Murray más sincero salió a escena en Pekín, hace apenas dos semanas, cuando afirmó cuál será su objetivo a partir de ahora: “Ser número uno es ahora mi gran motivación”. Desde que la figura del escocés emergió con fuerza en 2007, siempre ha estado a la sombra de Federer, Nadal y Djokovic. Tres astros con los que le ha tocado lidiar, y que han impedido que sus números sean los propios de uno de los mejores tenistas de la historia.

No obstante, siempre ha sido englobado en el ‘Big Four’, tras cosechar once Masters 1000, tres Grand Slam y dos oros olímpicos. Y con el transcurso de los años, ha sido capaz de persistir entre los mejores, hasta aprovechar el inicio de la decadencia de Federer y Nadal. De ahí que ya esté más que asentado en el segundo escalón del ranking. Desde el pasado curso se ha convertido en la alternativa a Djokovic, y ante la ausencia o derrota de este, siempre él se ha erigido como favorito.

Pero algo ha cambiado en este 2016. Por primera vez se empieza a vislumbrar un atisbo de esperanza para Murray. Ahora impero la sensación de que el británico puede batir a Djokovic en la pista. El escocés le ha recortado un puñado de puntos al serbio en las últimas citas, gracias a la renuncia y a las pequeñas molestias que han aflorado en el número uno del mundo. Eso, aunado, al nivel que ha desplegado Murray, puede traducirse en un cambio de rumbo en la clasificación ATP.

Tras conquistar el título en Pekín, Murray camina firme en Shanghái. Su contundente triunfo (6-2 y 6-2) frente a Goffin asusta. El escocés, con el paso de tiempo, se ha hecho más difícil de batir. Su movimiento en la pista, y su capacidad para devolver cada golpe, se convierten en una agonía para el rival, que sufre para anotarse cualquier punto. A la contra, además, es donde mejor se mueve el número dos del mundo.

La dureza en los intercambios es hoy por hoy la mayor virtud del británico. Sin embargo, para batir a Djokovic, necesita otra fórmula. Murray sólo le ha tumbado en diez de los treinta y cuatro duelos que han disputado. En el US Open comprobó que no sólo vale con ser un frontón, ya que ahí el serbio también se mueve como nadie. El escocés debe adoptar una postura más ofensiva, que ya ha ejercido en algunas ocasiones.

Una táctica a la que recurrió Federer, y que cerca estuvo de darle resultado. Shanghái se erige como el mejor escenario para medir como está uno u otro. Por primera vez en mucho tiempo, Murray parece tener las mismas opciones de triunfo que el serbio. El número uno del mundo ve amenazado su reinado, en un momento en el que defiende una importante suma de puntos. La hegemonía del circuito puede cambiar de dueño en los próximos meses. 

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