jueves 12.12.2019
Ahora es más fácil

¿Piensas en emigrar?

Las facilidades de varios tratados regionales y la accesibilidad a un préstamo rápido y económico facilitan los 'viajes'

¿Piensas en emigrar?
¿Piensas en emigrar?

Con las facilidades actuales que ofrecen varios tratados regionales, ahora es mucho más fácil tomar la decisión de partir del terruño nacional para probar suerte más allá de sus fronteras. Incluso sin tener mucho dinero podemos acudir a un préstamo rápido y económico (edullinen pikavippi) para emprender esta aventura.

Desde la antigüedad el ser humano ha sido proclive a trasladarse en vastos territorios; solo así se explica que su huella en el planeta deja muy pocos sitios vírgenes en la actualidad. Es de admirar las grandes migraciones que han poblado el globo terráqueo venciendo océanos, cordilleras y desiertos.

En la actualidad disponemos de todas las facilidades y medios para que este propósito en realidad ya no sea una aventura, sino algo que podemos planificar y organizar para que todo salga como deseamos.

Por supuesto que la decisión de emigrar puede obedecer a muchas razones y cada una busca satisfacer un objetivo. Por ejemplo, la euro zona ha facilitado e incluso promovido la movilidad de los ciudadanos del Viejo Continente, mayormente en busca de mejoras económicas representadas por mejores oportunidades de empleo.

Muchas son las facilidades actuales para emigrar

El que no haya fronteras comerciales y de aduanas más allá de las mínimas requeridas para un cierto orden, es un gran avance para la humanidad. Cada vez más personas se ven motivadas a mudarse a cualquier punto geográfico, si esto trae consigo la promesa de mejoramiento personal y profesional.

En Sudamérica también se experimenta una apertura un poco más cautelosa, pero que también promete a futuro una intensa actividad comercial –ya considerable– apoyada por esta facilidad de emigrar.

Pero, ¿qué hay que considerar a la hora de emigrar? Lo primero es considerar los vínculos que tenemos actualmente con ese destino. ¿Compartimos lenguaje? ¿Hay alguien que pueda servir de contacto inicial? Y sobre todo, ¿qué fuentes de ingresos tengo en el horizonte? Y es que, si bien unos ahorros pueden ayudar mucho, te sorprenderás lo rápido que merman en otras latitudes.

El estudio de los precios de mercado de nuestro destino es imprescindible para estimar por cuánto tiempo podremos subsistir sin nuevos ingresos. Para esto contamos con la omnipresente autopista de la información que llaman Internet.

Emigrar es 100% actitud

Todo lo que podamos prever económicamente es muy importante, pero hay un factor que supera a cualquiera que podamos considerar: la actitud. Para tener éxito en cualquier cosa en la vida lo más importante es la actitud con la que enfrentemos el reto.

Cuando tomamos la decisión de emigrar la actitud mental que adoptemos es esencial. Hay que “quemar las naves”, en el sentido de ir con la confianza y la determinación de vencer todos los obstáculos que puedan presentarse; es decir, con la convicción de poder salir adelante.

Si se posee un oficio o profesión es conveniente tener toda la documentación al día, perfectamente legalizada, y averiguar con anticipación si hay gremios o uniones internacionales que puedan servir de puente para posibles contactos.

Igualmente, para los que hacen vida en agrupaciones de fe o religiosas es recomendable tender puentes desde el país de origen y procurar la información de sus sitios de encuentro y personas a quien se pueda acudir para empezar a relacionarnos incluso antes de partir.

La misión: insertarse en el tejido social

En general el trabajo será insertarse en el tejido social del lugar a donde hayamos decidido emigrar. Esto se consigue participando activamente en los medios sociales, culturales, educativos y religiosos del país que nos recibe y ganando confianza que se traduzca en oportunidades económicas.

No solo la parte económica es importante, sino que tengamos el firme propósito de hacer una vida sin olvidar nuestros orígenes, pero asimilándonos a una nueva realidad. Si acaso en algún momento el dinero escasea, siempre queda el recurso de apelar a un préstamo no garantizado de inmediato (vakuudeton laina heti) mientras se enderezan las cargas.

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