martes 15.10.2019
OTROS 120.000 MáS

Juncker "insta" a todos los estados a participar en la acogida de 160.000 refugiados

Precisa que sólo serían el 0,11% de la población europea y pide que no se distinga por su religión

El presidente Juncker.
El presidente Juncker.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha confirmado este miércoles ante el Parlamento Europeo su propuesta para que los Estados miembros acepten reubicar en su territorio a otros 120.000 refugiados llegados inicialmente a Italia, Grecia y Hungría, como medida "urgente" y "obligatoria" en la que espera que participen "todos" los países de la UE.

Este segundo plan se sumaría a las primeras 40.000 plazas para demandantes de asilo que los Veintiocho se comprometieron a repartirse para aliviar la presión migratoria sobre los países que más refugiados reciben, aunque hasta el momento los Estados miembros han concretado la reubicación de unas 32.000 personas.

"Hablamos de 160.000 personas de las que los europeos deben ocuparse. Debemos recibirlos con brazos abiertos y espero que esta vez todos se impliquen en este esfuerzo", ha advertido Juncker en su intervención ante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo (Francia).

El jefe del Ejecutivo comunitario, además, ha avisado de que en Europa "no cabe" emplear criterios religiosos para definir quiénes tendrán derecho al asilo y quienes no. El Gobierno eslovaco aseguró este verano que sólo aceptaría recibir a inmigrantes cristianos. Y ha rechazado la "demagogia" y populismos sobre la carga que supondrá para los países de la UE recibir a estos inmigrantes, al subrayar que el número de refugiados llegados a territorio comunitario apenas representa "el 0,11 % de la población" de los 28, mientras que en países como Líbano, representan el 25 % de la población.

Juncker también ha reprochado las declaraciones cruzadas entre los Estados miembros a cuenta de la crisis de refugiados y los ataques a Bruselas, al tiempo que ha criticado que varios gobiernos europeos no estén cumpliendo plenamente las normas europeas en materia de asilo y refugiados.

Por ello, ha dicho, la Comisión Europea abrirá varios expedientes sancionadores "en los próximos días". "En Europa casi todo el mundo ha sido refugiado alguna vez", ha dicho Juncker para apelar a la solidaridad de los Estados miembros y recordar episodios del pasado en el que refugiados europeos fueron acogidos en países vecinos, por ejemplo durante el nazismo o cuando "los republicados españoles fueron recibidos en campos de refugiados al sur de Francia" tras su derrota en la Guerra Civil.

El presidente de la Comisión ha dicho "no ser pesimista por naturaleza", pero ha considerado que "la situación sea de color de rosa en Europa". "La Unión Europea no está en buen estado, falta Europa y falta unión", ha zanjado. En este sentido, Juncker ha recalcado que la UE es vista como un lugar de esperanza y refugio para los inmigrantes que escapan de conflictos y zonas inestables, algo de lo que, a su juicio, "deberíamos estar orgullosos, en lugar de tener miedo".

En este contexto, el jefe del Ejecutivo comunitario ha anunciado otras medidas a largo plazo, que incluyen un refuerzo de la agencia europea de control de las fronteras exteriores (FRONTEX) y también la creación de un "fondo de emergencia" de 1.800 millones de euros con el que contribuir al desarrollo de los países de origen de la inmigración.

Un fondo para el que el político luxemburgués ha pedido a todos los miembros de la UE que participen. Finalmente, Juncker ha adelantado la propuesta de contar con un "mecanismo permanente" para agilizar la acogida de demandantes de asilo y refugiados en crisis futuras, una iniciativa que había anunciado para finales de año.

Para ello, ha dicho es necesario revisar el reglamento de Dublín que establece que las peticiones de asilo deben ser tramitadas en el país de llegada del migrante, sin posibilidad de trasladar el expediente a otro Estado miembro. "Hace falta más Europa y más Unión en la política de asilo y refugiados, lo que implica una solidaridad integrada en nuestras políticas y enfoque", ha apuntado, para después abogar porque se levanten las trabas a los demandantes de asilo para buscar empleo.

"La Comisión es partidaria de permitir a los demandantes de asilo trabajar para permitirles ganar su propio dinero mientras se tramita su expediente. Alguien que trabaja recupera la dignidad que perdió cuando escapaba (del conflicto)", ha resumido.

Juncker ha confiado en contar con el respaldo de los Veintiocho en el consejo de ministros de Interior convocado con carácter extraordinario el próximo lunes, 14 de septiembre, precismamente para abordar la crisis de refugiados. Será también la ocasión de definir una lista de "países seguros" para agilizar la devolución de inmigrantes cuyas solicitudes de asilo no son aceptadas, si bien Juncker ha querido dejar claro que dicha lista "no afectará en nada" a quienes cuenten con estatus de refugiado y procedan de los países señalados.

Comentarios