martes 12.11.2019
Kvyat podría ser el último

La larga lista de desterrados de la Fórmula 1

Red Bull ha decidido suplir al ruso por su joven promesa Gasly. Mantenerse en el 'gran circo' se ha convertido en toda una hazaña, si repasamos la multitud de pilotos que han tenido que abandonar su gran sueño en su mejor momento

Jaime Alguersuari en su etapa en Toro Rosso.
Jaime Alguersuari en su etapa en Toro Rosso.

Asentarse en el gran circo resulta cada vez más complejo. Tomar un volante, aunque sea el más lento de la parrilla, se ha convertido en toda una hazaña en los últimos años. Sino, que se lo digan a Kvyat, el último en decir adiós, aunque de forma momentánea, a la Fórmula 1. Su caída en picado carece casi de explicación. Un movimiento extraño por parte de Red Bull, una escudería que ha demostrado tener una capacidad innata para triunfar en las finanzas. Su último acuerdo con Aston Martin en una temporada de sufrimiento así lo refrenda.

El primer revuelo que generó la escudería austriaca con el ruso se remonta a la etapa en la que Verstappen afrontaba su segundo curso en Toro Rosso. El belga, precoz, atraía numerosos focos y en un movimiento más de marketing que de pilotaje, Kvyat fue remplazado por Max. Este curso, a falta de un puñado de carreras para despedir el 2017, los mandatarios han decidido que Gasly, una de sus jóvenes promesas, le dejen fuera del Gran Premio de Malasia. Mientras tanto Sainz, que podría acabar la temporada ya con su nuevo equipo, Renault, permanecerá en su monoplaza.

Si todo sigue su curso Kvyat y Gasly serán la dupla de Toro Rosso el próximo curso, aunque a tenor de lo vislumbrado el futuro de Kvyat podría estar lejos de la Fórmula 1. En los últimos años un puñado de corredores han pasado al olvido a pesar de mostrar un buen rendimiento. Estos son algunos de ellos. 

Jaime Alguersuari. En su momento, con tan sólo diecinueve años, se convirtió en el piloto más joven en debutar en la F1. Producto de Red Bull, rindió por encima de lo esperado en sus dos años en Toro Rosso: llegó a clasificar sexto y finalizó dos carreras en séptima posición. En 2012 los austriacos abogaron por cargarse tanto al español como a Buemi y sustituirlos por Ricciardo y Vergne. En 2013 buscó un asiento en el gran circo o en la DTM sin fortuna, y un año después logró adentrarse en la novedosa Fórmula E. Para entonces había perdido toda su motivación y decidió poner punto y final a su aventura en el motor.

Vergne. Pese a que tomó el relevo de Alguersuari, la cantidad de pilotos que pasan por el programa de jóvenes talentos de Red Bull terminó por relegarle a él también. Compitió entre 2011 y 2014 con un sexto puesto en Singapur como su mejor resultado. En 2015 Carlos Sainz, que llegaba de ganar las World Series le dejó sin asiento. El madrileño, que ha exhibido un rendimiento superior, sí ha conseguido tomar otro asiento, el de Renault. El contexto delata la magnitud de lo que ha sembrado en estos años el español.

Alexander Rossi. Una promesa que ni siquiera pudo llegar a completar un Mundial. Tras ser subcampeón de la GP2 por detrás de Vandoorne, el ahora compañero de Alonso, se unió en 2014 al proyecto de Marussia. En infinitas ocasiones se rumoreó con su aparición, sobre todo tras el trágico accidente de Bianchi. Sin embargo, no fue hasta la temporada siguiente cuando pudo hacer su debut. Completó cinco Grandes Premios con Manor, nuevo apodo del equipo, antes de saber que no tendría volante la siguiente temporada. Puso rumbo a la Indy y conquistó en su primera carrera la edición centenaria de las 500 millas de Indianápolis. Ahora, permanece en las Indy Car Series.

Adrian Sutil. El problema también radica entre los experimentados. El caso del alemán es el mejor ejemplo. Inicio su aventura en 2006 con Toyota. Después marchó a Spyker-Ferrari, antes de recalar en Force India. Ahí anduvo cinco temporadas con óptimos resultados. En 2014 firmó por Sauber y acabó la temporada en decimoctava posición. Pese a tener contrato en vigor, se encontró con que el equipo anunció a Ericsson y Nasr como pilotos oficiales para el siguiente curso. Un mazazo del que nunca llegó a recomponerse.

Heidfeld. El final del alemán tampoco fue el esperado. Su dilatada trayectoria tocó fin, prácticamente, cuando tenía 34 años. Todo un veterano, pero con méritos más que suficientes para permanecer en la Fórmula 1. Es más, coqueteó con las grandes escuderías antes de conocer que BMW Sauber no contaba con él. Se conformó con ser piloto probador de Sauber y, después, de Renault. Sin ganas de retirarse tuvo que conformarse con partir a la Fórmula E. Junto a estos cinco nombres figuran muchos más, como Di Resta o Merhi. Algunos, como este último, aún esperan tener una oportunidad en el futuro. Kvyat, de momento, se debate entre el sí y el no de Toro Rosso.

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