sábado 14.12.2019

Webb: "El partido perfecto es aquél en el que nadie hable de los árbitros"

El árbitro inglés, que dirigirá la final del Mundial de Sudáfrica entre Holanda y España, está en el punto de mira tras el polémico arbitraje del España-Suiza

Webb: "El partido perfecto es aquél en el que nadie hable de los árbitros"
Webb: "El partido perfecto es aquél en el que nadie hable de los árbitros"

El inglés Howard Webb, encargado de dirigir la final del Mundial Sudáfrica 2010 entre Holanda y España, aseguró que es "un gran honor" tener esta oportunidad y consideró que "el partido perfecto es aquel en el que nadie habla de los árbitros".

Lo importante, en su opinión, es que todo el mundo "hable del excelente partido de fútbol que se ha visto y en la calidad de los jugadores. Eso es lo que las 80.000 personas que estarán en el Soccer City quieren ver".

Webb, de 38 años, admitió que están "muy contentos" porque "es un gran honor y un privilegio" dirigir la final, un partido "muy importante para todo el mundo" que "se produce sólo cada cuatro años".

El colegiado inglés, que dirigió el España-Suiza, con victoria helvética por 0-1 en el primer partido del grupo H, se defendió de las críticas recibidas desde diversos medios de comunicación españoles sobre su actuación y aseguró que fue "un partido limpio" en el que no tuvieron "ninguna dificultad, con ninguno de los dos equipos".      

Así mismo, explicó que tanto Holanda como España son equipos que practican el juego limpio, "tienen buena reputación y pocos problemas disciplinarios".

Webb valoró el nivel del arbitraje durante el Mundial, opinó que hubo "muy pocos" errores y aseguró que "los dos mejores equipos son los finalistas y no es por decisiones del arbitraje".

El colegiado inglés, para el que también es un honor representar a Inglaterra en la final, aunque sabe que el país hubiera preferido que estuviera su selección, se prepara "de la forma más habitual posible".

Para Webb esta final es un premio añadido después de los problemas que tuvo en la Eurocopa 2008 en el partido Austria-Polonia y tras una temporada en la que también dirigió la final de la Liga de Campeones en el Santiago Bernabéu entre el Inter y el Bayern Múnich.