viernes 13.12.2019
LOS ROJIBLANCOS QUIEREN PONER FIN A SU MALA RACHA

Vigo, el nuevo punto de partida del Atlético de Madrid

El empate cosechado en Champions ante el Qarabag ha encendido las alarmas en la familia rojiblanca. Los números en esta fase de grupos de la máxima competición continental distan mucho de los logrados en las anteriores ediciones. Los pupilos de Simeone quieren dar un gran paso hacia la estabilidad este domingo en Balaídos

Carrasco celebra en el Wanda Metropolitano su diana al Sevilla en la cuarta jornada de Liga.
Carrasco celebra en el Wanda Metropolitano su diana al Sevilla en la cuarta jornada de Liga.

Es más que evidente que el Atlético de Madrid está en horas bajas, bastante lejos de su mejor versión. Desde el empate que los rojiblancos cosecharon ante el recién ascendido Girona en Montilivi en la primera jornada de Liga han sembrado numerosas dudas no solo en la competición doméstica, sino también en la Champions, el torneo que tanta ilusión despierta en la amplia familia del Metropolitano.

Parece que los hombres del ‘Cholo’ Simeone han perdido parte de ese espíritu luchador con el que aterrorizaban a toda Europa y que les llevó a lograr grandes éxitos como la Europa League y Supercopa de Europa (2012) o el Campeonato Nacional de Liga (2014). El empate cosechado en Azerbaiyán ante el Qarabag invita a reflexionar sobre esta dura situación por la que atraviesa el Atlético, un equipo que en los últimos años se ha caracterizado, entre otras muchas cosas, por competir al máximo nivel y salir de circunstancias bastante delicadas.

El club rojiblanco ha jugado todas las ediciones de la Champions desde que retornó a ella en 2013 de la mano del técnico argentino. En las tres primeras jornadas de cada una de ellas obtuvo mejores registros que en las de la edición actual, en la que suma dos puntos de nueve posibles y en la que tan solo ha anotado un gol.

Malos momentos para los seguidores rojiblancos

Para los colchoneros que vivieron el resurgir del Atlético, con Simeone al frente del equipo, es muy difícil digerir esta dura etapa por la que atraviesa el club de sus amores. Las cifras del conjunto madrileño en esta fase de grupos de la máxima competición continental distan mucho de las conseguidas en las anteriores ediciones: en la 2013/2014 y 2016/2017 los rojiblancos hicieron pleno de victorias en los tres primeros encuentros, mientras que en la 2014/2015 y 2015/2016 sumaron dos triunfos y una derrota.

Hay que remontarse hasta la 2009/2010 para dar con unos números peores a los actuales en la Champions. En aquella edición, el Atlético cosechó un empate y dos derrotas en los tres primeros enfrentamientos de la fase de grupos, además de no hacer ni un solo gol a sus rivales. Ante el APOEL empató 0-0 en el Calderón en la primera jornada y en las dos siguientes cayó derrotado por 2-0 ante el Oporto en Do Dragão y por 4-0 ante el Chelsea en Stamford Bridge. Eso sí, ese año los colchoneros acabaron conquistando su primera Europa League y fueron subcampeones de la Copa del Rey con Quique Sánchez Flores como técnico rojiblanco.

El Atlético de Madrid es experto en levantarse en los malos momentos y aún tienen posibilidades de conseguir acceder por quinto año consecutivo a los octavos de final de la mejor competición de fútbol del Viejo Continente. El primer paso para salir adelante pasa por conseguir los tres puntos este domingo ante el Celta en Balaídos, un estadio en el que los pupilos de Simeone salieron victoriosos la pasada temporada al endosarle un contundente 0-4 al conjunto celeste. Vigo es el nuevo punto de partida del Atlético.

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