lunes 14.10.2019
MEDIO AMBIENTE

Delfines sin dientes y el vertido del Golfo de México

Delfines con falta de dientes, neumonía, anomalías hormonales,... en una zona muy afectada por el desastre de 2010

Delfines sin dientes y el vertido del Golfo de México

Muchas veces, pasadas las consecuencias primeras y más visibles de una marea negra, pareciera haber pasado todo. Los medios de comunicación tienden a olvidarse. Algunos incluso pensarían que la Naturaleza se ha recuperado y que lo sucedido fue un mal sueño del que ya se ha despertado. Sin embargo, muchas veces, la realidad es otra. Pero, si es que se estudia, tarda en conocerse. Y ése puede ser el caso del que hablamos. Al menos según los datos recientemente publicados, que forman parte de una evaluación de los daños producidos en la Naturaleza por uno de los más brutales vertidos de hidrocarburos nunca vistos en los mares del mundo, el de la plataforma Deepwater Horizon, de la multinacional BP, en las aguas del Golfo de México. El equivalente a casi 5 millones de barriles de hidrocarburos acabó en las aguas, mientras pasaban semanas y semanas buscando una posible solución para frenar el vertido, difícil al tener que actuarse en las profundidades marinas.

Algo más de un año después del vertido, en agosto de 2011, un equipo en el que participaba personal de la Administración Americana Oceánica y Atmosférica (NOAA) se dedicó a capturar decenas de delfines en Barataria Bay, un lugar del estuario del Mississippi, en la costa de Luisiana, que fue muy afectado por el vertido.

Es una especie maravillosa dotada de una extraordinaria inteligencia y, en condiciones normales, una arrebatadora vitalidad

Los delfines eran de la especie acaso más popular: el delfín mular, también llamado de nariz de cuello de botella (Tursiops truncatus). Una especie presente ante todo en mares templados y cálidos de todo el planeta. Los mismos delfines que a veces acaban en delfinarios o los que, de forma más noble, siguen las estelas de los barcos o incluso en algunas zonas se acercan a jugar con los bañistas. Una especie maravillosa dotada de una extraordinaria inteligencia y, en condiciones normales, una arrebatadora vitalidad.

Pero lo que encontraron estos científicos en la bahía de Barataria, y que ha sido publicado hace poco, no tiene que ver demasiado con ese optimismo que casi siempre transmiten los delfines mulares. Los investigadores capturaron cerca de 30 de estos mamíferos marinos como muestra, para hacerse una idea del estado de ésa población de animales, evaluando detenidamente el estado de salud de los ejemplares antes de devolverles la libertad. Y lo que vieron era impactante: la mitad de ellos estaban seriamente enfermos o en riesgo de morir (algunos, un 17%, estaban en tal estado que, la verdad, los expertos esperaban que no viviesen mucho). Los expertos nunca habían visto una prevalencia tan alta de delfines muy enfermos. Nunca.

Los problemas pulmonares eran cinco veces más frecuentes en la bahía de Barataria

Se comparó la salud de ésos delfines con la de otras zonas, como la bahía Sarasota, en Florida, también en el Golfo de Méjico, pero que no llegó a ser afectada por el vertido. Y lo que se vio es que, por ejemplo, los problemas pulmonares eran cinco veces más frecuentes en la bahía de Barataria. Había también una gran diferencia en el estado de los dientes: cerca de un 20% de los animales de la zona de Luisiana les faltaban entre la mitad y casi todos. Además, en esa zona, los delfines tenían unos niveles anormalmente bajos de hormonas adrenales (fundamentales para la respuesta ante el estrés) y manifestaban problemas como la neumonía, anemia, poco azúcar en sangre, altos niveles de enzimas hepáticos,... Una cuarta parte de ellos, además, pesaba significativamente menos de lo debido.

Los expertos estaban sorprendidos por la alta incidencia de daños como los pulmonares y otros. El autor principal de la investigación el científico,  Lori Schwacke, del NOAA, autor de otras investigaciones similares anteriores sobre la salud de los delfines en el sudeste de los Estados Unidos, se mostraba impactado por los resultados, afirmando que "nunca había visto una prevalencia tal de animales muy enfermos y con síntomas inusuales como las anomalías de las hormonas adrenales". Precisamente eran estos bajísimos niveles de hormonas adrenales una de las cosas que más impactaron a los investigadores. Como se apunta en el estudio "se ha visto que el hipoadrenocorticismo en mamíferos puede llegar, si no se corrige, a amenazar la vida, sobre todo durante episodios de enfermedad, tensión o embarazo. Si el eje  HPA (hipotálamo-pituitaria-adrenal)  de los delfines se ve comprometido y son incapaces de articular una adecuada respuesta a la tensión,  esto podría comprometer procesos fisiológicos críticos como el metabolismo y la función cardiovascular y aumentaría el riesgo de crisis suprarrenal u otras complicaciones potencialmente fatales".

"Los efectos vistos en los delfines de la Bahía de Barataria son significativos y probablemente llevarán a una reducción de la supervivencia"

El estudio fue publicado recientemente en la revista Environmental Science and Technology y la multinacional BP se apresuró a desmentir que lo visto fuese por el vertido, alegando que podía deberse a muchas otras cosas, como la presencia de contaminantes químicos no ligados al vertido. Y apuntaba que ya antes del vertido se habían detectado mortalidades de delfines en el Golfo de Méjico. Sin embargo, como suele hacerse en este tipo de estudios, los científicos evaluaron también esta posible hipótesis. Y, al parecer, los delfines de Luisiana tenían en su grasa corporal unos niveles más bajos de contaminantes como PCBs, pesticidas o retardantes de llama comparándolos con los de Florida. Expertos como Craig Harms, veterinario de la Universidad Estatal de Carolina del Norte coinciden en señalar que una serie de "síntomas como la insuficiencia adrenal y la enfermedad pulmonar vistas en los delfines de la bahía de Barataria pueden tener la exposición al crudo como la explicación más razonable"

Tal y como se argumenta "los delfines de áreas fuertemente petroleadas muestran daños compatibles con los efectos tóxicos observados en estudios de laboratorio sobre mamíferos expuestos a hidrocarburos del petróleo. El estudio sobre la salud de los delfines concluye que los efectos vistos en los delfines de la Bahía de Barataria son significativos y probablemente llevarán a una reducción de la supervivencia y de la capacidad para reproducirse"

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