domingo 22/5/22

Suplantación de identidad y ataques a emails, los nuevos enemigos del Gobierno

España recibe 300 ciberataques al mes. Los métodos para tumbar a un país pasan por acceder a la cuenta de un ejecutivo de una empresa y arrasarla en bolsa

Suplantación de identidad y ataques a emails, los nuevos enemigos del Gobierno

Hay amenazas a la seguridad que llevan turbantes, otras con fusiles AK47 y bombas trampa, y otras que tienen ojos rasgados y la piel blanquecina de quien pasa mucho tiempo sentado delante de una pantalla. El Ministerio de Defensa ha localizado esta amenaza como una de las más graves para la seguridad nacional y se ha puesto manos a la obra para neutralizarla. Así, el Ministerio de Defensa está rastreando entre las empresas tecnológicas españolas soluciones para los graves ciberataques que está recibiendo tanto la Administración como importantes compañías multinacionales de nuestro país. El empeño es tal que el ministro Pedro Morenés ha puesto en marcha esta misma semana el Mando de Ciberdefensa, a las órdenes directas del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante García Sánchez. El CNI ha registrado más de 300 ataques serios al mes desde hace años –3.000 de índole menos "grave"– y ya tiene una división dedicada a la ciberseguridad.

El Pentágono localizó el origen de sus hacker en un edificio de Pekín

El ministro Morenés no ha querido aclarar si el origen de esos ataques está fuera o dentro de España, pero sí ha reconocido las intrusiones en organismos de la Administración, con métodos tales como la suplantación de identidades o el ataque a correos electrónicos. Estas medidas están en línea con las tomadas por los aliados de la OTAN. La pasada semana el Pentágono y varios organismos claves de la defensa fueron atacados por ciberhackers. El origen de la intrusión se localizó en un edificio de Pekín, a cargo de una unidad secreta del Ejército Chino, la llamada 61398.

Arrasar a una empresa en la Bolsa, otro modo de ataque

La ciberseguridad es un asunto bastante serio. La ONU, la OTAN, la UE, la Casa Blanca, incluso el Palacio de la Moncloa reciben ataques diarios. Unos son obra de hackers gamberros o de militantes antisistema. Otros son más serios, porque se infiltran en las bases de datos y en las comunicaciones de los sistemas críticos de toma de decisiones. Los espías ya no necesitan un Philby que se juegue la vida, vale con colarse en la libreta de direcciones del sistema operativo de un alto mando o del ejecutivo de una empresa. Con información basta para tumbar una operación militar o arrasar a una empresa en la Bolsa. Y así colocar un torpedo en la línea de flotación de cualquier país, casi todos en el alambre con la crisis económica o la prima de riesgo.

Importantes compañías españolas reciben grandes ciberataques

Morenés no quiere compartir sus estrategias

El ministro Morenés ha rechazado entrar en programas conjuntos de Defensa de la OTAN, porque considera que la ciberdefensa es claramente "un asunto de soberanía nacional. No vamos a compartir nuestras barreras de defensa con nadie", ha explicado.

Un hacker con habilidad puede hacerse con el control de aviones espías que sobrevuelan zonas críticas de Afganistán (se teledirigen desde bases en EEUU) a conocer con antelación las medidas del Banco Central Europeo.

Tras el escudo espacial antimisiles, la ciencia ficción llega a la consola de los ordenadores.

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