viernes 10.04.2020

Brufau tranquiliza a los minoritarios al afirmar que el consejo de Repsol no está dividido

El presidente de la petrolera dice que cumplirán si el Parlamento aprueba la eliminación de los limites en el derecho de voto

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, aseguró este viernes ante la junta de accionistas que el consejo de administración de la petrolera está unido y aseguró que la eliminación de las limitaciones de los derechos de voto no afectará al funcionamiento de la compañía. Brufau, que aseguró defender los intereses de todos los accionistas, reaccionó así después de que varios minoritarios le pidieran que proteja sus derechos y expresaran su temor a que algún gran inversor, entre los que se citó a Sacyr Vallehermoso, vaya a tomar el control de la petrolera debido a la conocida como "enmienda antiblidajes".


El más directo fue Felipe Izquierdo (representante de 10.610 acciones y también accionista de Sacyr Vallehermoso), quien afirmó que la lucha "interna" que en los últimos meses se ha dado en el seno del consejo de administración de Repsol "obedece al afán de Sacyr de tomar el control" de la compañía, de la que es máximo accionista con el 20,02% del capital.

"Deseo expresar nuestra preocupación para el caso de que Sacyr llegara a controlar Repsol", aseveró Izquierdo, que advirtió de que la sociedad presidida por Luis del Rivero está fuertemente endeudada (11.000 millones de euros) y tiene "necesidades perentorias de liquidez".

Cuando se disponía a criticar varias de las operaciones empresariales llevadas a cabo por Sacyr, Brufau le cortó la palabra para pedirle que se centrara en Repsol y recomendarle que no hiciera caso a todo lo que se dice porque el consejo de Repsol "está unido y todos trabajamos en la misma dirección".

Izquierdo, que alabó la gestión de Brufau y su equipo directivo, pidió a los minoritarios que se unan en el caso de que Sacyr intente tomar el control de la petrolera.

Respecto a la eliminación de los limites en el derecho de voto (que en Repsol es del 10%), Brufau insistió en que si el Parlamento lo aprueba, Repsol lo cumplirá, porque cumple con toda la legislación.

Aseguró que ve este cambio "con poca preocupación" porque, subrayó, en el consejo de administración ya están representados todos los accionistas en proporción a su participación real y, por tanto, la compañía seguirá funcionado como hasta ahora. "El Consejo tiene un cuidado exquisito en no hacer nada que pueda afectar los intereses de los minoritarios", añadió Brufau.

Por su parte, el portavoz de la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC), José Luis López, reiteró el rechazo de su organización a la enmienda, que implicará la eliminación de las limitación de los derechos de voto al 10% del capital establecida en los estatutos de Repsol.

Fernández-Albor insistió en que "este cambio en las reglas del juego" perjudica claramente a los accionistas minoritarios, pues facilita que se tome el control de la sociedad sin tener que presentar una opa, y exigió a Brufau que mantenga el equilibrio entre el dividendo y las inversiones para garantizar el crecimiento de la compañía.

López también expresó su temor por la repercusión de la enmienda, al tiempo que agradeció a la dirección de Repsol que enfrentara la crisis con "rigor y sin caer en la tentación de lo fácil" y que optara por "mantener la mejor retribución posible y, al mismo tiempo, garantizar el futuro" a pesar de las tensiones surgidas en el seno del Consejo al respecto.

Desde Intermón Oxfam se pidió a la dirección de Repsol que apoye las nueva normativa de contabilidad, ahora en proceso de consulta pública hasta finales de julio, que obligará a las empresas extractivas a hacer públicas sus cuentas en cada uno de los países en los que operan, mientras que Survival International le pidieron que respete los derechos de los pueblos indígenas.

La junta de Repsol aprobó el pago, a partir del 8 de julio, de un dividendo complementario de 0,425 euros, que se suma a los 0,425 euros pagados en diciembre con cargo al 2009.

Además, apoyó la reelección como miembros del Consejo de Administración por un nuevo período de cuatro años de Paulina Beato, Artur Carulla, Javier Echenique, Henri Philippe Reichstul, y de Pemex Internacional España.