viernes 28.02.2020
El vino en España

Consumimos menos vino, pero nos gusta más caro

España sigue siendo el tercer productor mundial de vino, a pesar de una importante caída. Los españoles bebemos menos vino, pero gastamos más

Consumimos menos vino, pero nos gusta más caro

Bebemos menos vino, porque no lo tomamos en los bares. Al menos eso es lo que afirma el informe titulado Panorama Actual y perspectivas del sector vitivinícola en 2017, que elabora la EAE Business School.

En España, el consumo per capita de vino ha aumentado en los hogares (de 8,88 litros en 2015 a 9,07 en 2016), aunque el recorte de consumo fuera de casa (bares, restaurantes), que ha pasado de 4,52 litros a 3,86 litros, hace que el consumo total haya bajado de los 13,40 a 12,93 litros por habitante.

Los riojanos beben menos

La cantidad en litros de vino consumida por habitante es muy diferente por áreas geográficas. En algunas la cifra supera ampliamente los 11 litros por habitante al año, como son Cataluña, País Vasco y Baleares, frente a otras que en las que se sitúa por debajo de los 7 litros -Valencia, Navarra, y Murcia-.

Resulta bastante notable que por debajo de los 6 litros de consumo por habitante al año, se encuentren Castilla-La Mancha, Extremadura y La Rioja, la primera y la última especialmente significativas al tratarse de las principales zonas productoras.

El gasto de vino por habitante en hogares en España experimentó un crecimiento acumulado anual del 2,4% desde el año 2008, habiendo pasado de 20,61 (2008) a 24,91 euros en 2016. Casi todas las comunidades autónomas han tenido incrementos, con solo descensos significativos en Cantabria y en Asturias -del 3,1% y del 2,4%, respectivamente-, y mucho más moderados (por debajo del 1,5%) en La Rioja, Murcia, Navarra y Castilla y León.

Bebemos mejor vino

El gasto en euros de vino por habitante presenta grandes diferencias entre las diferentes Comunidades Autónomas, situándose desde los 11,35 euros de Castilla-La Mancha y los 41,53 euros del País Vasco.

El hecho de que el gasto en vino por habitante haya crecido frente a la estabilidad en el consumo per capita indica un desplazamiento hacia vinos de mayor calidad, ya que el precio  de venta no ha experimentado grandes oscilaciones como consecuencia, tanto de la crisis económica, como del notable aumento de la oferta.

Perfil del consumidor

El 60% de la población española se considera consumidor de vino, de los cuales el 80% (17.926.393 personas) lo consume habitualmente y el 20% (4.528.347 personas) de forma esporádica. 

El 72,9% del consumo se concentra en el vino tinto, el 12,9% en vino blanco, un 6,4% en rosado, un 6% los espumosos y los dulces y el jerez se concentran el 1,8%.

En cuanto a su perfil sociodemográfico, su consumo se realiza fundamentalmente por varones (57%) aunque el consumo de las mujeres va en ascenso (43%) en los últimos años. Por edades, su consumo aumenta con la edad, ya que su penetración de 18 a 34 años es del 26%; entre 35 y 54 años es del 36% y a partir de los 54 del 38%. A nivel socioeconómico, la penetración de consumidores de vino entre los de nivel de ingresos medio-bajo/bajo es del 37%, entre los de ingresos medios del 38% y mientras que en el nivel socioeconómico alto/medio-alto  del 24%.

Dime como bebes y te diré quien eres

Existen seis tipologías de consumidores de vino en España. El consumidor tradicional que representa el 6,9%, que es el consumidor auténtico, con un entorno de costumbres vitivinícolas, que suele ser hombre mayor de 54 años y de clase social media-baja.

El consumidor urbanita inquieto que supone el 7,6%. También en este caso se trata claramente de un varón, aunque la diferencia respecto a las mujeres sea muy inferior, mayor de 54 años pero igualándose en las franjas de menor edad y, en términos de nivel socioeconómico, es de clase social media-media.

El consumidor rutinario representa el 21,6% y es el que no se considera conocedor del vino pero tampoco se preocupa por serlo, acostumbran a ser mujeres, mayores de 54 años y de clase media baja.

El consumidor ocasional supone el 24,5% y está interesado en el mundo del vino, aunque no sea su bebida favorita, para él tiene un fuerte componente social y lo asocia a los momentos de ocio y  diversión. Es un consumidor indistintamente mujer o varón, en su mayoría de edad comprendida entre 35 y 54 años, tanto de media-baja como media-media

Por último, el consumidor social es el 13% del total, que es un consumidor social, centrado en momentos de relación social o de celebración. Es masculino y femenino, observándose un consumo ligeramente superior en los consumidores de mediana edad y de clase social media-baja/baja.

La caída de la producción de vino

La producción global de vino, en 2017, apenas ha alcanzado los 246,7 Mill. hL, lo que supone una disminución del 8,2 % con respecto a 2016. Un dato comparable con niveles alcanzados en la década de los 60 y a los mínimos anteriores de los años 1991 y 1994. Los tres principales productores mundiales de vino siguen siendo los mismos que en años anteriores: Italia (39,3 Mill. hL), Francia (36,7 Mill. hL) y España (33,5 Mill. hL). Todos ellos con descensos en su producción respecto al año anterior de entre un 15% y 20%. En concreto, España registra una disminución en su producción del 15% respecto al año anterior.

China se consolida en el primer puesto a nivel mundial en consumo 48,2 millones de hectolitros, posición que tradicionalmente ha ostentadoEEUU y que  consume 32,2 millones de hectolitros. Sin embargo, los que más gastan en vino son los franceses con 10.497 millones de euros en 2017, un 2% que en 2016; y los británicos con 10.329, un 2% menos respecto al 2016.

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