lunes 27/9/21

Sara Baras quiere llenar la Gran Vía con "noches mágicas de flamenco"

El espectáculo de Sara Baras llega a la Gran Vía de Madrid, después de triunfar a nivel internacional 

La bailaora Sara Baras durante su actuación

Sara Baras es pura energía y el parón obligado por la pandemia no ha hecho más que intensificar su ansia de movimiento. "Me pasaba de niña, ni comiendo podía dejar de mover los pies", dice a EFE a punto de subir al escenario con "Sombras", un espectáculo que le ha dado muchas "alegrías".

El Teatro Rialto acoge desde este jueves y hasta el 12 de octubre "Sombras", un espectáculo con el que Sara Baras ha recorrido España, América Latina y Asia, y con el que obtuvo en Londres el prestigioso premio Olivier de Danza.

La bailaora asegura que, después de tantos años de carrera, volver a la Gran Vía y ver su nombre en un cartel luminoso le sorprende, le pone "nerviosa", y asegura que siente la misma emoción que cuando empezaba.

Con cierta afonía al hablar agradece no tener que cantar, "a mi me suenan los pies", comenta con una sonrisa. "En el baile, la fuerza no me suele fallar pero la emoción se me concentra en la garganta".

No quiere fallar, se siente muy bien rodeada por su compañía, pero con la responsabilidad de asumir nuevos riesgos con el objetivo de "crear las noches mágicas que crea el flamenco" y poderlo compartir con el publico: "Tenemos mucha fuerza que repartir".

Asegura que la esencia de "Sombras" "sigue siendo la misma" aunque han limado detalles: "Cuidarlo todo para que quede redondo".

Disfruta bailando la farruca porque le ha marcado mucho y le ha enseñado que no se tiene que "bailar sufriendo". "No tienes que sacar la parte negativa del sacrificio de un bailarín, lo puedes hacer de una manera suave y bonita, sin que pierda el carácter", remarca.

Aunque el parón obligado por la pandemia fue duro, regresa con "Sombras", al que seguirá antes de final de año "Momentos". A continuación estrenará un nuevo espectáculo en el Festival Icónica Sevilla Fest, que aunará flamenco y la música clásica que concibió junto al tenor José Carreras. "La vuelta está siendo tremenda. Estamos deseosos de bailar y crear".

Cuenta que el parón le ha dado tiempo a pensar y valorar las cosas, a quitar lo que no tiene sentido, "a revisar la escala de valores", y considera que el regalo de este tiempo ha sido poder estar más tiempo con su hijo y su familia.

Confía en que la vuelta a la "nueva normalidad comience a ser la salida, a pesar de las dificultades". "Nosotros ya la sentimos", dice sobre un arte en el que señala a Carmen Amaya, Morente y Antonio Gades como los maestros que abrieron camino y se "encargaron de poner el flamenco a la altura de donde tenía que estar: le abrieron las puertas del mundo".

Asume la responsabilidad de liderar una compañía privada, que ha cumplido 25 años, "que se mantiene gracias al público, al que nunca agradeceré lo suficiente su apoyo".

"He tenido mucha suerte porque no he parado desde el principio, pero es una responsabilidad muy grande, es un sacrificio tirar del carro sin ayudas", concluye Sara Baras. 

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