lunes 18.11.2019
Se amplia la grieta entre la policía de la Generalitat y sus jefes políticos

Torra sonríe mientras la muchedumbre reprende a los mossos

El presidente de la Generaliatat reitera su apoyo incondicional a los CDR, duda de la actuación de su policía y se muestra jubiloso mientras un grupo de seguidores concentrados en la plaza de Sant Jaume lanza arengas contra los mossos

Quim Torra durante el aniversario del 1-O
Quim Torra durante el aniversario del 1-O

Ocurrió a las 12 del mediodía de ayer. El president de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra, bajó de su despacho del Palau a la plaza de Sant Jaume donde se había concentrado un grupo de unos doscientos simpatizantes. Torra se entremezcló con la gente, lanzó besos, saludos y abrazos a quien quiso acercarse a él. El president intercambió varias palabras con el que se erigió como portavoz de los congregados.

“Sobre todo mantengamos las formas y no caigamos en provocaciones. Hemos de continuar siendo un ejemplo de civismo. Os ruego que hagáis honor a vuestra trayectoria”, dijo un solemne Torra ante la mirada de curiosos, fotógrafos y adeptos.  Sólo 15 minutos antes había partido desde la plaza Universidad una manifestación independentista y contra las cargas de 1-O. La manifestación iba a finalizar en aquella plaza de Sant Jaume. Torra parecía inquieto sobre los posibles incidentes que en ella se pudieran producir.

Torra y la marea

Los congregados celebraron con explícitas muestras de júbilo la presencia de Torra entre ellos. Le vitorearon, le aclamaron y de la aclamación se pasó a la arenga: “¡Visca Catalunya LLiure”, y se sucedieron los aplausos. “¡Viva la república!”, y de nuevo más aplausos. “¡Vivan los presos políticos!”. En plena euforia colectiva los congregados gritaron: “!Fora del mossos¡” (”¡Fuera los mossos!”) como reproche a la actuación de la policía autonómica el pasado sábado durante los incidentes del centro de Barcelona.

Torra que había aplaudido y respondió a todas de los anteriores arengas con entusiasmo, cuando llegó esa última no dejó de sonreír, no hizo ningún gesto de desaprobación e hizo el ademán de aplaudir cosa que le impidió una mujer, quizá miembro de su equipo de comunicación, que le acompañaba.

Torra a lo suyo

La actitud de Torra coincide  con sus palabras. Ayer volvió a cuestionar a sus mossos d´esquadra, volvió a coquetear con los CDR que durante toda la jornada cortaron calles, autopistas y vías del tren y, de nuevo, volvió a dar muestras de la distancia abismal que se observa entre su gobierno y la policía de su país. Esa grieta sólo será superada por la que ya se ha abierto de forma irreversible entre el PDECAT  y la CUP.