domingo 9/8/20

Fiscalía mantiene pena de 11 años para mujer que fingió una agresión sexual

La Fiscalía ha mantenido este miércoles la petición de once años y ocho meses de cárcel para V.G.G., una mujer de 35 años vecina de Fabero (León) acusada de fingir un secuestro y simular haber sido víctima de una agresión sexual, para lo que se echó pegamento en la vagina y acusó después a su expareja, I.R.G..

Fiscalía mantiene pena de 11 años para mujer que fingió una agresión sexual

Asimismo, el Ministerio Público ha sostenido la solicitud de pena de diez años y diez meses de prisión para otro acusado, F.V.A., como cooperador necesario de un delito de denuncia falsa y simulación de delito.

En su informe final, la fiscal ha argumentado que "hubo un plan perfectamente orquestado y dilatado en el tiempo" algo que, a su juicio, es incompatible con las eximentes de estado de necesidad -al temer por su vida- y miedo insuperable alegadas por la defensa de la acusada.

En este sentido, ha explicado que "todas las causas por quebrantamiento de la orden de alejamiento han sido archivadas porque no se le puede atribuir a la expareja de la acusada ninguno de los hechos denunciados".

El abogado de V.G.G., que ha solicitado su libre absolución, ha pedido que también se tenga en cuenta la atenuante de arrebato u obcecación.

"El único delito que se le podría atribuir, con el Código Penal en la mano, es el de simulación", ha precisado.

Sin embargo, la fiscal ha considerado que V.G.G. es culpable de un delito de denuncia falsa en concurso con detención ilegal y autoría mediata al entender que "se sirvió de los agentes que procedieron a la detención de I.R.G. y del juez de instrucción que, motivado por sus engaños, decretó su ingreso en prisión".

"Presentó un relato de los hechos falso y con pruebas preconstituidas", con el objetivo de "conseguir la privación de libertad de su expareja", ha asegurado.

Para la fiscal también ha quedado acreditada la participación de F.V.A. como cooperador necesario en la ejecución de los hechos.

"Gracias a las cámaras de tráfico se localizó el vehículo del que es titular esta persona", ha señalado, sin olvidar que "cuando los agentes acudieron al bar en el que trabaja, él se adelantó" y les preguntó que si estaban allí por lo de V.G.G..

Al día siguiente, cuando declaró en calidad de testigo, se inculpó al explicar que la llevó a Bembibre la madrugada del 18 de febrero y, al llegar al barrio de la estación de la capital del Bierzo Alto, "le colocó la cinta adhesiva en las muñecas que ella cortó con los dientes".

En este punto, la defensa de F.V.A., que al igual que la de V.G.G. ha pedido la absolución de su cliente, ha indicado que "en fase plenaria ha asegurado que no le ayudó a maniatarse".

Por ello, de forma subsidiaria, ha planteado que su forma de proceder aquella madrugada podría ser entendida como "complicidad", pero en ningún caso como cooperación. 

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