LOS ALQUILERES TRIPLICAN SUS PRECIOS

Madrid abusa del Orgullo

Orgullosa ciudad, pero cara. Los precios del alojamiento en Madrid aumentan más del doble con una ocupación del 90% de cara al World Pride 2017. Se espera la visita de más de dos millones de personas, que se encontrarán problemas como una huelga de Metro

Barrio de Chueca
Barrio de Chueca
Madrid abusa del Orgullo

Lo peor que se van a encontrar los participantes en el World Pride que comienza en Madrid está fin de semana no va a ser la sofocante ola de calor. La ciudad es ahora mismo una olla a presión, pero de precios de habitaciones y camas. El World Pride 2017 es el nuevo Orgullo del Ayuntamiento de Madrid, el gran evento LGTBI al que el equipo de Carmena ha apostado su promoción turística este año, pero una cosa es el orgullo y otra el abuso. Los precios por una habitación de alquiler para una semana ya están rodando los 4.000 euros.

Las previsiones son que esta semana –las fiestas comienzan el 23 de junio y acaban el 2 de julio– acudan a Madrid más de 2,5 millones de personas, atraídas por el color y la fraternidad de la gran fiesta del orgullo LGTBI. Un alucinó complicado de gestionar desde el punto de vista turístico, e incluso del de la seguridad, como ya informó Estrella Digital.

La carencia de alojamientos en las zonas centrales de la ciudad hace que en los días previos a la festividad los precios se estén disparando. Debido a los pocos alojamientos disponibles el precio se ha encarecido en mas del doble. Las tarifas que se encuentran en las web especializadas ya hablan de alquileres de habitaciones entre los 100-200 euros la noche, cuando en otras condiciones no superarían ni los 40 euros. Un piso en Ópera, que se alquila por 480 euros, asciende a unos 4.000 en la semana de la comunidad LGTBI. El barrio de Chueca, eje central de la celebración, ha concentrado ya el 85% de las reservas de los dos últimos meses para las fechas del World Pride.

Muchos vecinos del emblemático barrio de Chueca han aprovechado esta celebración para ofrecer sus casas como alojamiento de turistas de forma cuanto menos alegal. No solo ofrecen sus viviendas por noches o media jornada, sino que se está encontrando el alquiler de apartamentos por horas. En las páginas web especializadas se pueden encontrar casas por 10 euros a la hora.

En otros sitios web de alquiler vacacional, como Airbnb, la situación es similar. A una semana de que empiece la celebración, sólo un 10% de alojamientos estaba disponible para estas fechas en cualquier sitio de la ciudad. 

Sin embargo, los hoteles se han visto perjudicados por estos alquileres. Ante los altos precios, muchos de los visitantes se han decantado por los hospedajes en apartamentos y habitaciones. El sector hotelero se encuentra alarmado por la disminución del porcentaje de ocupación, que es inferior al registrado el año pasado en las mismas fechas. Según las previsiones, los hoteleros de la capital se encuentran lejos de alcanzar el 90% de su ocupación, sobre todo si se encuentran fuera del eje centra de la agenda del WorldPride.

Esto no es más que un clavo más en la tumba que los hosteleros creen que le están haciendo los apartamentos turísticos. Muy críticos con lo que creen que no es economía colaborativa, organizaciones con Airbnb centras las críticas de los hosteleros.

Huelga de Metro

Por otra parte, el aluvión de turistas y simpatizantes del movimientos LGTBI se van a encontrar una ciudad difícil de transitar. Los sindicatos han anunciado paros de Metro para estas fechas, en lo que ya está siendo una larga lucha contra la empresa, con meses salpicados de paros. Los agentes de la Policía Municipal de Madrid también han alertado de una deficiente previsión de seguridad, en la que tendrán que cumplir jornadas de 16 horas doblando turno, y además desplegar individualmente, no en pareja como es habitual y recomendable.

El año pasado el Ayuntamiento de Carmena tampoco pudo librarse de la polémica en la que ya es una de las grandes fiestas de la ciudad. La obligación de hacer pagar un importante aval a los organizadores casi deja sin fiesta a Madrid. No obstante, los problemas burocráticos nunca han detenido e colorido y alegría que supone esta celebración, con epicentro en Chueca. Epicentro festivo, pero también económico.