EXPULSADO POR HABLAR

Los animales y las mujeres echan a Álvaro de Gran Hermano

La organización del reality cree que sus comentarios "no son un buen ejemplo" para la audiencia

Álvaro, en el plató y en la casa.
Álvaro, en el plató y en la casa.

Ni el alegato de su madre, recurriendo a la mismísima Constitución Española, ha impedido que Álvaro fuera expulsado directamente por la organización de Gran Hermano, por sus comentarios contra los animales y las mujeres. 

Tal y como se le comunicó en el confesionario el Súper, "en el proceso de cásting os decimos que en GH vais a ser ejemplo para mucha gente y tú has hecho una serie de comentarios que no son buen ejemplo. Estás expulsado".

De poco valieron también sus disculpas, "lo siento mucho, no he querido molestar a nadie", que las dijo después de mostrarse muy sorprendido, asustado y casi sin poder articular palabra, antes de salir del confesionario camino del plató. 

El propio Jorge Javier Vázquez confesó que "me ha sorprendido mucho la actitud de Álvaro y su arrepentimiento instantáneo", ante la madre del concursante que minutos antes había pedido "libertad de expresión, tal y como recoge la Constitución española".

Luego, cuando llegó al plató, el expulsado entendió el motivo de una expulsión para la que incluso se habían recogido más de 125.000 firmas en las redes sociales, por sus comentarios machistas y contra los animales.  

Pudo escuchar de su boca frases como "si el perro quiere bajar a la calle y tú no tienes ganas ahorcas al perro y lo dejas por la calle, o lo tiras por la ventana", o "¿nunca has comido bocadillo de perro? Te recomiendo ir a Andalucía sólo por el bocadillo de perro", o "se os va la cabeza por un pájaro de mierda", cuando intentó tirar por la tapia uno que estaba muerto, o "si se te cruza un galgo en la carretera y te estropea el coche ¿llorarías por el galgo o por el coche?, yo pensaría en mi vida".

De su vena machista también dejó un amplio repertorio, como "si a partir de los 25 o los 26 las mujeres no se han echado novio son unas desgraciadas", o "queremos mandar un saludito a las hembras fértiles españolas", o el "¿buscas macho?" que le dijo a una compañera", o "cuando se haga medio mayorcita la vendemos a un país de estos" que le dijo a otra, o "Pol ahora mismo se estará follando a dos negras".

Curiosamente, su arrepentimiento posterior contrasta con la frase que dijo dentro de la casa, cuando comentó a sus compañeros que "si a mí me abuchean es para matar a todos los españoles".