PLANES POSPUESTOS AÑO TRAS AÑO

La guerra textil española: Las dificultades para el desembarco de grandes compañías

Las grandes compañías se encuentran con muchos problemas para desembarcar en España, en algunos caso por la maraña burocrática y otras por las ‘presiones’ inmobiliarias. Detrás de muchos casos aparece la figura de Amancio Ortega y su firma inmobiliaria de Pontegadea, que acumula la compra de grandes espacios en zonas estratégicas que imposibilitan la llegada de competidores

Imagen calle Preciados Madrid. | Imagen de archivo
Imagen calle Preciados Madrid. | Imagen de archivo

Parece que nadie tiene la respuesta a la pregunta de ¿Por qué cuesta tanto que las grandes firmas de ropa desembarquen en España? El fenómeno de Primark parece un caso aislado en el mundo del sector. Abercrombie & Fitch lo hizo de manera residual. El gigante GAP lo hizo de manera testimonial y en especial con los denominados corners -espacios propios pero en otras tiendas como el Corte Inglés-. Fast Retailing lleva varios años coqueteando con España sin dar el salto.

Los expertos apuntan a distintas hipótesis pero ninguno termina de responderla acertadamente. Por un lado, la fatídica crisis económica -acentuada más tarde- ha pospuesto algunos desembarcos. También aparece la dura burocracia española y el alto volumen de papeleo. Por ejemplo hace que España aparezca más allá de trigésimo puesto en facilidades para crear una empresa. El último fenómeno es el de las exigencias y presiones. En este punto a todos se le viene a la cabeza el gigante Inditex.

La última hipótesis es la que sobrevuela la cabeza de muchos en el caso de otra marca textil, Fast Retailing y su enseña Uniqlo. La firma japonesa, el cuarto mayor grupo distribuidor del mundo, es de las pocas que es capaz de hacer sombra al gigante Inditex. Ya sea por estilo de negocio, por calidad, por precio o tamaño, la firma japonesa se ha convertido en un fenómeno de masas allí donde va.

España y Uniqlo, una relación prolongada

Los coqueteos de la compañía nipona con España se remontan más allá de un lustro. Corría el año 2009, cuando la propia compañía durante una presentación de resultados anunció su interés de desembarcar en España. Concretamente, la idea era llegar a España y a Barcelona, junto a Milán y otra ciudad alemana. Desde entonces, la firma ha abierto distintas tiendas en Alemania, Bélgica, Reino Unido y Francia, pero no en España.

Un año más tarde del primer pronunciamiento, la firma volvió a ratificar que quería venir a España en está ocasión solo a Barcelona. Más tarde, pospondría el desembarco por “la crisis económica” y por “las exigencias” en palabras de la propia firma. Años después, ya en 2014 la firma decidió apostar por Barcelona. En concreto, quería abrir la antigua sede de la Fundación Caja Madrid en la Plaza de Cataluña.

El proyecto que volvió a quedar en nada, se reanudó con otro emplazamiento -la anterior la compró la firma Desigual- a mediados de 2015. El espacio elegido para su desembarco a mediados de 2016 era el número 18 del Paseo de Gracia, justo en enfrente del ‘flasgship’ de Zara. Para ello, la firma creó la compañía Uniqlo Europe Sucursal, el 18 de diciembre. Así aparece en el registro, al igual que el capital social fueron 450.000 euros y el nombre que aparecía era el de Takao Kuwahara. Se trata de un hombre ligado a la firma desde hace más de 20 años y que a principios de 2016 era nombrado nuevo vicepresidente ejecutivo de Fast Retailing y responsable del negocio en Europa.

Pese a tener todo cerrado, de nuevo se vino abajo y la compañía japonesa ha retrasado la apertura de su tienda hasta 2017. No queda nada en claro, salvo una confirmación que hicieron fuentes de la empresa a los medios. Por tanto, aunque queda en el aire es posible que tras más de seis años Uniqlo aparezca en España.

¿Cómo puede presionar Inditex?

Obviamente, la llegada de Fast Retailing con una de sus firmas enseña Uniqlo no es una buena noticia para el gigante español. Las presiones a las que se refieren algunos expertos sobre el choque de ambos se ciñen al aspecto inmobiliario. Esto es, que la firma de Amancio Ortega a través de su potente firma inmobiliaria Pontegadea ha dinamitado muchos proyectos de la firma japonesa.

Ya sea en Madrid o Barcelona, Pontegadea se ha convertido en una de las inmobiliarias más activas en la compra de locales comerciales ‘premiun’. Esto es, locales apetecibles para firmas como Uniqlo por su ubicación, calles muy céntricas de las grandes ciudades como la Gran Vía madrileña o el Paseo de la Gracia en Barcelona. Al igual que apetecible por su espacio, al ser firmas que venden a precio medio bajo, se necesita mucho espacio.

Curiosamente, Pontegadea siempre ha estado detrás de compras de locales en los que Fast Retailing había puesto el ojo. Curiosamente, cuando la firma japonesa puso el ojo en Plaza Cataluña en 2014, la firma inmobiliaria de Ortega compraba un local en esa misma ubicación.

¿Qué ofrece Uniqlo?

Uniqlo es una de las marcas más importantes de las muchas firmas que tiene Fast Retailing. La firma es completamente diferente a lo que acostumbran las grandes firmas textiles como la misma Zara o HyM. La compañía prepara sus colecciones con un año de antelación y no están pegada a la moda, sino que es una continuación de la siguiente.

El concepto es revolucionario y tiene más que ver con las empresas tecnológicas que con las textiles. De hecho, su máximo dirigente siempre se ha mostrado satisfecho de la comparación que hacen de su empresa con Apple. Las nuevas colecciones añaden mejoras, complementos y actualizaciones a las prendas de un año antes.

Un ejemplo de todo esto, es la creación de la tela ‘Ultra Streech Jean. La desarrolló con la colaboración de la empresa química Toray Industries, y ofrece un amoldamiento al cuerpo casi perfecto que permite eliminar la flacidez. Es una muestra de las muchas que propone está nueva firma, que todavía hará esperar en su llegada, para pena de algunos y alegría de otros.