miércoles 20/10/21

Cómo afecta el coronavirus a los taxistas

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Cómo afecta el coronavirus a los taxistas

El coronavirus ha golpeado todos los sectores económicos. La reciente subida del paro, con una pérdida de 800.000 afiliados a la Seguridad Social, y los 3,5 millones de afectados por ERTE son ejemplos de ello. Sin embargo, el transporte y el sector turístico son los más vulnerables a este nuevo virus.

Así, tanto en Madrid como en Barcelona los taxistas que operan en la actualidad rondan el 20% de la plantilla habitual. De ellos, las aplicaciones móviles son las que están permitiendo la movilidad, como la aplicación Taxi Madrid, gracias a la cual se pueden contactar los servicios disponibles a distancia.

Medidas de protección

A pesar de que el sector del taxi puede realizar su trabajo en ciertas condiciones, es innegable que el coronavirus ha generado miedo entre los taxistas. Por ello, muchos conductores prefieren quedarse en casa como medida cautelar, ya que un vehículo puede convertirse en un objeto contaminado y contaminante.

No obstante, otros taxistas han optado por salir a la calle y luchar en primera línea contra el Covid-19. Los médicos o familiares de los afectados siguen necesitando moverse por las principales ciudades, más teniendo en cuenta que el transporte público ha disminuido su oferta. Para cubrir este vacío, muchos taxis se han ofrecido a ayudar en lo posible, adaptando sus vehículos y desintoxicándolos con ozono con el fin de evitar más contagios.

Entre las medidas que se han adoptado, los taxistas utilizan mascarillas y guantes durante la jornada laboral. Los más precavidos han apostado por colocar mamparas transparentes para separar conductor y viajeros. Además, se ha prohibido el pago de los viajes en efectivo, ya que en las monedas y billetes puede estar presente el virus. Por ello, hay que llevar tarjetas y, en caso de necesitar taxis, intentar tocar lo menos posible dentro del vehículo. Por supuesto, si se presentan síntomas hay que evitar poner en riesgo a cualquier trabajador.

Las aplicaciones de taxis también han ayudado a superar esta situación. Por un lado, permiten localizar transporte en medio del caos y el vacío de las principales ciudades. En segundo, se puede pagar directamente mediante su uso, de modo que no es necesario sacar la tarjeta finalizado el viaje.

Miedo e incertidumbre

A pesar de ello, la mayoría de los taxistas se encuentran ante una situación delicada. El turismo es uno de los sectores que sostiene la economía de nuestro país y, al haberse desplomado, los taxistas han visto radicalmente mermados sus ingresos. Así, ninguno de los principales aeropuertos de nuestro país está recibiendo viajeros.

Tampoco se mueven los españoles dentro de las propias ciudades, exceptuando personal sanitario y otras circunstancias de fuerza mayor. De hecho, es preferible que así sea, pues una de las razones por las que el sector del taxi redujo su oferta fue la de evitar los desplazamientos.

No obstante, el mayor miedo entre los taxistas viene de la incertidumbre. Una vez que se levante el estado de alarma, la lenta recuperación económica afectará indiscutiblemente a los transportes, que tendrán que hacer frente a una situación novedosa hasta el momento. No obstante, los taxistas confían en volver a trabajar con normalidad lo antes posible.

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