DÉTOX: DÓNDE Y CÓMO DESCONECTARSE

Desintoxicación digital

Fuera la tecnología, aunque solo sea unos días. Y aunque dé “mono”. El espíritu o filosofía `detox´ está de moda. Cada vez son más los partidarios de buscar el bienestar de cuerpo y mente, también huyendo de los bites

Una imagen del spa del hotel Barceló Sancti Petri.
Una imagen del spa del hotel Barceló Sancti Petri.
Desintoxicación digital

Abrumados por la tecnología ya hay quien empieza a necesitar una cura para dejar a un lado smartphones, tablets, móviles, internet y todo tipo de dispositivos digitales. La "digital detox", carísimas curas de desintoxicación digital ofrecidas por resorts de lujo, lleva la delantera en Estados Unidos y en algunos otros países extranjeros. En nuestro país, poco a poco, aparece como una nueva tendencia a la hora de viajar.

Lo primero que muchos miran al contratar un hotel es que tenga wifi gratuita, pero está emergiendo una tendencia viajera que propone justo lo contrario: agujeros negros tecnológicos (black holes). "En España, en la cuestión tecnológica hay como dos tendencias y se están utilizando como principal herramienta de diferenciación, ya sea por la parte "detox" o por todo lo contrario, hacer una apuesta decida por la tecnología", afirma Fabián González del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH).

Algunas cadenas como Vincci Hoteles han apostado por programas específicos como "Vincci Digital Detox Pack" en Tenerife, Granada y Marbella, que se lanzaron en 2012 y, en general, incluyen una bienvenida al cliente con un zumo depurativo y a continuación se solicita la entrega de todos los aparatos electrónicos, desde el móvil al mp4, ordenador y todo lo que pueda interrumpir la paz y tranquilidad para unos días de ocio y relax. A cambio, el hotel entrega un libro junto con unas sugerencias, para que la estancia sea lo más agradable y desintoxicante posible. Todo ello acompañado de relajantes sesiones de spa y variadas actividades y excursiones al aire libre. El Barceló Sancti Petri Spa Resort incluye, además, en su "Detox&Toning" una gama de terapias y masajes para combatir las contracturas y molestias de la era 2.0 provocados por el uso del teclado, móviles, tablets o por el propio ratón del ordenador.

Los hoteles ofrecen terapias y masajes para combatir las contracturas y molestias de la era 2.0, provocados por el uso del teclado, móviles, tablets o por el propio ratón del ordenador

Afortunadamente para los bolsillos menos pudientes, en nuestro país, no solo existen paquetes unplugged de alto standig, también hay alojamientos que ofrecen la misma posibilidad de desconexión a precios más asequibles. Son casas u hoteles rurales con poco acceso a las comunicaciones y escasa o ninguna cobertura y cuyos propietarios han decidido que es mejor charlar, pasear y disfrutar de la naturaleza que ver la tele o conectarse a facebook. "Al final es una estrategia de marketing, es decir, aprovechar tus debilidades y convertirlas en fortalezas. Que no hay cobertura, pues te especializas en ese nicho de mercado", comenta González.

Además de hoteles o casas rurales también empiezan a surgir iniciativas de otro tipo como ciertos restaurantes donde los dispositivos electrónicos quedan a buen recaudo si lo que se desea es disfrutar de una comida o cena tranquila. Es el caso de "El Mimolet" en Girona que ofrece la posibilidad a sus comensales de un "guarda móviles" para pasar un rato sin estar atentos al teléfono y disfrutando de la gastronomía y la compañía.

Con esa misma filosofía nace también "Desintoxicación Digital" una iniciativa personal gestada en Mallorca de dos jóvenes altruistas, Melissa del Cerro y Miguel Lluís Mestre, que trabajan en un parque tecnológico y hartos de tanta conectividad, han decidido poner en marcha una especie de comunidad para aquellos que, aunque sea por periodos breves de tiempo, quieran desconectarse. "No hacemos ningún tipo de tratamiento psicológico, ni terapias. Simplemente promovemos momentos de ocio sin tecnología", matiza Melissa del Cerro.

De momento hicieron una convocatoria de after work para tomarse unas cañas y disfrutar de conocer gente nueva, conversaciones, risas y juegos de mesa sin dispositivos digitales de por medio, durante un par de horas. "Tuvo mucho éxito, aunque a más de uno le costó no mirar su móvil durante ese tiempo", nos confiesa. Lo próximo será crear actividades y talleres para potenciar las manualidades o pasar  todo un fin de semana desenchufados.