domingo 17/10/21

Ante el Olympique no cabe el más mínimo error

La presión para el Real Madrid por ganar, sí o sí, la Liga de Campeones como una exigencia inmediata es directamente proporcional al tiempo que lleva sin conquistarla. Y de esto hace ya ocho años, cinco de ellos sin pasar la barrera de los octavos.

Esta sequía de títulos en la máxima competición futbolística de Europa y la ansiada y larga espera para levantar la 'décima' convierte el partido de esta noche ante el Olympique de Lyon en un choque de vital importancia para un Madrid en notable mejoría, como rubricó el pasado sábado ante el Sevilla, y que le valió para agrandar la euforia y el optimismo al desplazar al Barça en el liderato de la clasificación.

El resultado incierto de la ida, algo complicado por el triunfo francés por un gol a cero, no permite el más mínimo error posible como sucedió ante el conjunto hispalenses. En la Champions no se suele perdonar tanto.

Es una cita caliente de las que gusta en el Bernabéu con un marcador propicio para que el Madrid confirme que la remontada del pasado sábado no fue el 'canto de sirena de una noche de invierno', sino el resurgir de un equipo en alza.

Pero, sobre todo, este Madrid que ha generado una perfecta comunión con su gente tiene que demostrar también que es un equipo que ha sido confeccionado para perseguir la recuperación de los mejores días del madridismo. Días vividos, añorados y disfrutados como líder de la élite del fútbol europeo, tal como prometió Florentino Pérez a los socios cuando tomó el mando de la Casa Blanca.

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