martes 27/7/21

"Si señor director", "lo que usted diga señor director"...

Esas frases que escuchábamos pronunciar al genial e irrepetible José Luis López Vázquez en aquellas míticas películas españolas de los 60, en el mundo actual y en el Liderazgo en particular, se han quedado completamente obsoletas.

 

Para un Líder, siempre es mejor rodearse de aquellas personas que le "obligan” a ver y analizar las diferentes situaciones que puedan presentarse desde una perspectiva más amplia, por incomoda que pueda parecer, que de aquellas que continuamente no hacen otra cosa que darle la razón en todo y a todo, porque sabe y comprende que no es mas valorado por quienes le dan la razón, sino por quienes le intentan ayudar. 

 

Porque ayudar no es estar siempre de acuerdo. Ayudar es aportar diferentes puntos de vista que propicien que, entre todos, se alcance el objetivo final.

 

Quienes aportan una visión diferente respecto a como son las cosas, y a como pueden llegar a ser, son los que buscan un positivo resultado común que beneficie al Equipo, a la Organización, y por tanto al propio Líder. Y esa es una habilidad que debemos de desarrollar "cribando" los halagos conforme van llegando. 

 

No se trata de no admitir lo que está bien. Se trata de pensar que cuando alguien nos da una visión diferente de como son las cosas, y como pueden llegar a ser, haciendo algo de manera distinta, tal vez esté en lo cierto, y como mínimo se merece nuestra consideración y nuestro respeto, ya que se preocupa por aportar ideas que hagan que las cosas que van mal, puedan ir mejor, y que las que van bien, lo hagan mucho mas.  

 

Esas personas piensan en empresa, y por regla general tienen un fuerte compromiso con la misma. Y esto ya es algo a respetar y a valorar. El compromiso de una persona no puede ser destruido por un "siempre se ha hecho así".

 

Para un Jefe, que no Líder, puede resultar muy difícil, ya que piensan que el universo que han creado corre peligro de desaparecer si entran ideas renovadoras en el mismo, y por eso le es mucho mas fácil gestionar a aquellos que no le dan problemas aceptando y reafirmando todas sus creencias, sin darse cuenta de que eso en el medio plazo, será el mayor de sus problemas.

Los que hacen, en teoría que no en la práctica, la vida mas fácil, son los que a todo dicen que "si", o "no", dependiendo del pensamiento único que pueda tener la persona que en ese momento está al frente del grupo.

 

Esos que prefieren pedir opinión a aquellos que únicamente se dedican a "regalarles" los oídos, tarde o temprano estarán en una situación de desventaja, ya que en lugar de avanzar, solamente conseguirán quedarse estancados en su mundo paralelo de creencias personales, y terminarán aislados y solitarios en el verdadero mundo real, ya que esos mismos que se limitan a decir lo que el otro quiere oír, llegada la ocasión, darán un paso al lado, porque su única finalidad es sacar un futuro beneficio personal a sus presentes palabras, y cuando no vean ningún tipo de rédito en su estrategia, no dudarán en darle la espalda, buscando con quien poder continuar con su egoísta plan.

 

Siendo capaces de descifrar que esconden los halagos que provienen siempre de los mismos lugares, y ampliando nuestra capacidad de escucha, reconociendo, para que se convierte en una gran fortaleza, el que no lo sabemos todo, y que tal vez porque nunca nadie se haya atrevido a decirnos lo contrario, puede ser que no todo lo hagamos bien, estaremos dando un verdadero paso adelante, ya que, en ocasiones, aquello que resulta mas incomodo, es lo que encierra el verdadero crecimiento.

 

 

José Lorenzo Moreno López

 

#liderazgo #management

 

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