sábado 26/9/20

SÁNCHEZ SE PREPARA PARA LAS ELECCIONES

Equilibrios de Nash
Equilibrios de Nash

En la teoría de juegos, los equilibrios de Nash –cuyo ejemplo más popular es el dilema del prisionero- se definen como la combinación de estrategias tales que no hay ningún incentivo para que los jugadores se desvían de su elección mas racional, porque un cambio en la decisión de un jugador conducirá a un resultado peor si los otros jugadores se adhieren a su estrategia.

En Moncloa saben que no habrá más remedio que convocar elecciones antes de fin de año. La coexistencia con los correligionarios de Podemos es imposible mantenerla para el próximo año. Pedro Sánchez –con su asesor Redondo- es el único político con visión estratégica electoral, sabe medir los tiempos, no duda en hacer los sacrificios que sean necesarios para mantener el poder, y no está prisionero de ninguna línea roja como ha demostrado con Bildu.

El próximo otoño-invierno será duro, con la posibilidad abierta de tener que adoptar otra vez medidas de confinamiento, pero esta vez sobre un pueblo hastiado, que habrá ya sufrido las consecuencias más perniciosas de una crisis económica, el azote del paro y los despidos de las empresas, una vez levantados los diques de contención de los ertes.

El presidente ya sabía que los comunistas nunca han desaprovechado la oportunidad de una crisis para tratar de imponer las  medidas más extremas, para llevar a la práctica su ideario colectivista, y por eso Sánchez les está dejando vía libre para que sus propuestas, una y otra vez, choquen con la realidad que pretenden transformar. El ingreso mínimo vital será un fracaso porque no hay dinero; y la derogación integra de la reforma laboral no puede realizarse porque ni la ministra de Trabajo ni los sindicatos están de acuerdo.

Iglesias y Echenique están polarizando el malestar de las clases medias que no quieren dejar de serlo, y de una parte de clase trabajadora que aspiraba a ello con sacrificio. Han tenido que movilizar a sus fuerzas callejeras y a la policía -que ellos mismos criticaron ferozmente- para desactivar su propio jarabe democrático en forma de sartenazos.

Casado y Abascal pugnan por un mismo electorado, y no han aprovechado el estado de alarma para fortalecerse. Abascal tiene un discurso directo pero limitado, pide un gobierno de concentración a los demás jugadores, pero ninguno quiere invitarle a que se siente a su mesa ni con mascarilla. Vox ha sufrido el mal de altura, con un Ortega Smith que inoculó el virus a sus compañeros en un congreso fatal en el que se empeñó; y un discurso del matrimonio Espinosa de los Monteros lleno de agujeros del pasado profesional de ambos. Solo Macarena Olona, abogada del Estado, con un perfil propio y un verbo valiente, está a la altura; dirigentes del PP dan por hecho que dará el salto a sus filas después del verano junto con otros versos libres como Girauta.

Casado vence pero no convence con sus vacilaciones. No logra aunar un discurso único en su partido, con barones regionales remisos a su disciplina. No rompe el aislamiento mediante pactos con otros partidos, mientras Sánchez sí lo consigue con su escuderos Adriana Lastra y Rafael Simancas. Tampoco consigue el apoyo de los oligopolios del poder económico y mediático, orientados hacia Moncloa. Y su gobierno en la sombra ha olido a naftalina frente a figuras ascendentes como Almeida.

Me dice Dominique que en España gana las elecciones quien convence a las clases medias; y gobierna quien obtiene el respaldo de otros grupos. Esta semana Sánchez ha vuelto a demostrar una habilidad innata para negociar, porque tiene la audacia de quien nunca tuvo remordimientos. De un golpe ha desarmado a Ciudadanos, y ha puesto en alerta al PNV. Cuando lleguen las elecciones, Sánchez moverá sus peones más moderados, con Nadia Calviño, Margarita Robles y José Luis Escribá a la cabeza, y ofrecerá algunos sacrificios dolorosos como Ábalos, como hizo con Dolores Delgado. Y seguirá gobernando, porque a los españoles les parecerá el mejor equilibrio del tablero político.

SÁNCHEZ SE PREPARA PARA LAS ELECCIONES
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