sábado 12/6/21

Historias de mi vida liberal. La Transición 1º. Gobierno de Arias Navarro. 1975

La transición a la democracia: de Arias Navarro a Adolfo Suarez (1975 – 77). - el fracaso de Arias Navarro (1975-76), En cuyo Gobierno, el último de Franco estaba mi amigo y compañero rotario hasta el momento de su defunción. Antonio Valdés González-Roldán, ministro de Obras Públicas entre 1974 y 1976, nació en Villaviciosa (Asturias) en 1926 y falleció en Madrid, donde residía, el 10 de octubre de 2007, a los 81 años. Casado con Carmen Morales Bello, el matrimonio tuvo cinco hijos: Marta, Antonio, Elena, Carmen y Luz. Y cinco nietos también: Víctor, Antonio, José, Carlos y Elena

Bernardo Rabassa
Bernardo Rabassa

Fue ingeniero de caminos como su padre, José María Valdés Díaz-Caneja, Antonio, especialista en ingeniería de tráfico, comenzó a ejercer su profesión en 1949, una vez cursada la licenciatura. Su primer cargo público, el de delegado de Transportes en la ciudad de Madrid, lo desempeñó en la década de los sesenta y durante ocho años, siendo destacable su labor de mejora de las comunicaciones y del tráfico de las vías. Seguidamente (año 1974) fue nombrado ministro de Obras Públicas en los últimos años del Gobierno de Franco, en sustitución de Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, que también fue rotario de mi club Madrid PTª de Hierro, cargo en el cual continuó en el primer gobierno bajo el rey Juan Carlos I (1975-1976).

El 22 de noviembre de 1975, conforme a las previsiones sucesorias, Juan Carlos I asumía a título de rey la jefatura del Estado y prometía para España un futuro abierto.  El 22 de noviembre, tiene lugar la Proclamación del Rey Juan Carlos I, con el siguiente JURAMENTO: “Juro por Dios y por los santos evangelios cumplir y hacer cumplir las leyes Fundamentales del Reino y guardar lealtad a los principios que informan el Movimiento Nacional”.

El príncipe Juan Carlos de Borbón asumía el 22 de noviembre de 1975 el título de rey de España, en presencia de la princesa Sofía, y de sus hijos, Elena, Cristina y Felipe, ante todos los procuradores en Cortes y los consejeros del Movimiento, y pronunció su primer y trascendental discurso que fue televisado en directo. Torcuato Fernández Miranda se lo había aconsejado horas antes: “Todo dependerá de vuestro primer discurso. Es preciso decir a los españoles lo que queréis hacer y cómo lo vais a hacer”.

El Rey, en tono firme y con un lenguaje y estilo nuevos que sorprendieron a una mayoría de españoles reticentes con la monarquía, anunció que “hoy comienza una nueva etapa en la historia de España, fruto del esfuerzo común y de la decidida voluntad colectiva”. Más adelante dijo que “la institución que personifico integra a todos los españoles, y hoy, en esta hora tan trascendental, os convoco porque a todos nos incumbe por igual el deseo de servir a España. Que todos entiendan con generosidad y altura de miras que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional”.

Los conceptos integración, consenso y concordia nacional, abrieron una puerta a la esperanza, de todos cuantos habíamos vivido con temor los últimos cuarenta años y supuso una corriente de aire fresco, en el recargado y tenso ambiente de aquellos días.

Eran las 12.30 del mediodía y las calles de las ciudades estaban desiertas. Los ciudadanos eran conscientes de que estaban viviendo un momento histórico. Pero hubo más en el primer discurso real. Tras invocar “el ejemplo de tantos predecesores que unificaron, pacificaron y engrandecieron a todos los pueblos de España, deseó ser capaz de actuar como moderador, como guardián del sistema constitucional y como promotor de la justicia”. Y añadió el Rey que “nadie tema que su causa sea olvidada”, “que nadie espere una ventaja o un privilegio. Juntos podremos hacerlo todo si a todos damos su justa oportunidad”.

Finalmente, tras tantos años de aislamiento político, el Rey aseguró que “Europa deberá contar con España y los españoles somos europeos. Que ambas partes así lo entiendan y que todos extraigamos las consecuencias que se derivan. Es una necesidad del momento”.  El 4 de diciembre confirmaba como presidente de gobierno a Carlos Arias Navarro que duró, desde el 12 de diciembre de 1975 al 1 de junio de 1976. El primer gobierno de la monarquía incorporó a ministros de talante reformista como Manuel Fraga, José M.ª de Areilza, Antonio Garrigues y Diaz Cañabate y Alfonso Osorio. El monarca impuso a Torcuato Fernández Miranda, hombre de su confianza, en la presidencia de las Cortes y del Consejo del Reino. Desde el gobierno se preparaba la reforma del sistema poco a poco. La oposición democrática (Junta Democrática, Plataforma de Convergencia Democrática y Asamblea de Catalunya) defendía la ruptura. Sus diferentes proyectos los llevaron a un forcejeo que en muchas ocasiones alcanzó gran tensión, hasta que se optó por la llamada “ruptura democrática”.

Las primeras medidas de este gobierno pretendían dar un aire democratizador, pero Arias Navarro, no podía ser el instrumento de la transición, era un convencido franquista y quiso hacer lo imposible: una reforma que respetase parte sustancial del legado franquista, es incapaz de hacer una reforma democrática:( representa el franquismo autoritario ).Nunca habló ni de amnistía, ni de autonomías, ni de elecciones constituyentes, ni de libertades sindicales, ni de derogar las leyes y los tribunales más represivos del franquismo. Se plegó a los intereses de los sectores más conservadores "el bunker" y llevó la situación a un callejón sin salida.

La oposición política reclamábamos, la ruptura democrática y la movilización de las masas fue el camino para conseguirla. Durante el primer trimestre de 1976 las movilizaciones populares se intensificaron: huelgas que afectaron a fábricas, servicios públicos, comunicaciones, cine y teatro; manifestaciones pidiendo amnistía y movilizaciones en el P. Vasco y C. Cataluña a favor de la autonomía. Destacan en estas movilizaciones: Madrid, Barcelona, Valencia y el País Vasco. ETA iniciaba, de nuevo, su campaña terrorista en enero de 1976. 
La Agrupación Liberal Democrática constituida en el Hotel Victoria de Madrid en la plaza de Santa Ana en enero 76, apenas muerto Franco, decide cambiar su nombre por el de Partido Liberal en marzo 76 y adoptar la Gaviota dibujada por mi como emblema de Partido, Gaviota que acabó siendo del PP muchos años, y vicisitudes después.

La oposición aceleró el proceso de unidad, constituyendo el 26 de marzo "Coordinación Democrática" de la que ya he hablado, después de que en Vitoria los enfrentamientos del 3 de marzo de 1976 entre la policía armada y los manifestantes arrojaran un saldo de 5 muertos, un centenar de heridos y provocaran una gran indignación y preocupación de la opinión pública nacional, allí acudieron el vicepresidente y ministro de la Gobernación Manuel Fraga y Rodolfo Martin Villa ministro de relaciones sindicales( a quien conocí en esas fechas). La oposición jugó un papel destacado, porque si bien no pudo derribar al ejecutivo de Arias Navarro, sí que contribuyó a debilitar su posición, aunque fueron un aviso para ellos y para el Gobierno. La credibilidad reformista del gobierno era nula. El rey parecía descontento con su jefe de gobierno. Arias Navarro   mantiene la política represiva: vitoria (marzo 76) y aumenta la presión de la oposición. Se piensa que Fraga pactó con las Fuerzas Armadas, la represión del Partido comunista y de CCOO a cambio de que aceptaran la reforma.

Tras dos nuevos episodios, muerte de dos jóvenes a manos de la ultraderecha, en un choque entre carlistas ultra y carlistas liberales en Navarra y el rechazo por las Cortes, el 9 de junio, de la Reforma del Código Penal que despenalizaba los partidos políticos, la situación se hizo insostenible. Carlos Arias Navarro dimitió el 1 de julio de 1976.

La eclosión de los partidos, la ley de partidos y la sopa de letras: La muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, previsible después de su larga agonía, supone el cambio previsto en la Jefatura del Estado. Juan Carlos de Borbón decide mantener al último presidente del Gobierno de Franco, que incluye elementos, que como Fraga o Areilza llevan tiempo propugnando una evolución del propio Régimen, como en el primer caso o tendiendo puentes con la parte más moderada de la oposición en el del segundo.

Ya en los años 70, la previsible cercanía del final biológico del franquismo precipitó la coordinación de los numerosos, aunque poco representativos, grupos opositores, que empezaban a hablar de una transición a la democracia. Se formaron dos instituciones de diálogo: la Plataforma Democrática y la Junta Democrática, de las que ya hemos hablado, que a su vez se llegaron a coordinar con el excéntrico nombre de “Platajunta”, en realidad Coordinadora Democrática en la que participé en representación de los liberales. 

Yo, había sido reclutado como ya he dicho anteriormente, por Salvador de Madariaga en 1968 para conectar la Internacional Liberal con el interior (trabajaba entonces en Italia y Yugoslavia), lo que culminó en la creación en 1971 del “Club 1980”, al que pertenecieron liberales como Enrique Larroque, Ramiro Pérez Maura, socialdemócratas como Francisco Fernández Ordóñez o Luis González Seara, y socialistas como Paulino Garagorri. La sede estaba en Marqués de Cubas, nº 12, y debajo había una comisaría de policía, cuyo comisario, cuando veía más de diez personas subir, pasaba a filiarnos hasta que nos hicimos, de tan conocidos, amigos.

El presidente Arias, en su intervención programática del 28 de enero de 1976 ante las Cortes, echa un jarro de agua fría a los que creían en la Reforma y, por supuesto, en la oposición. Precisamente estos dos meses desde el 20N, han sido de gran agitación social, sobre todo del movimiento obrero, con un mes de enero con grandes huelgas que afectaron a sectores estratégicos como el transporte, las comunicaciones, etc. En este mandato de Arias, se producen hechos graves, como el conflicto laboral de Vitoria, que el 3 de marzo en el desalojo de una Iglesia donde estaban reunidos en Asamblea, mueren, por disparos de la policía, cuatro obreros. No obstante, también se dan pasos que indican que, para algunos, las cosas están cambiando, como que en el primer semestre de 1976 la oposición  en forma de   partidos ilegales, comenzaron a salir a la luz pública, produciéndose reuniones como las del PSOE y las del partido Liberal en el restaurante Biarritz, el XXX Congreso de la UGT autorizado como “reunión de estudios”, o los contactos con algunos partidos políticos (como la reunión de Fraga con Felipe González y otros dirigentes del PSOE), en una clara estrategia de separar a la oposición.

El PCE, empieza también a desarrollar una estrategia distinta, preocupado Carrillo en vincularse con los democristianos y socialistas, para asegurar la legalización del partido. Carrillo promociona, ya en marzo de 1976, el término “ruptura pactada” qué utilicé el 1 de junio en declaraciones al periódico “Última hora” de Palma de Mallorca. Este panorama acelera los contactos entre ambos grupos opositores hasta desembocar en la formación de Coordinadora Democrática, más conocida popularmente y a nivel periodístico, como Platajunta en la que participé naturalmente.

El 26 de marzo en la presentación pública de la CD se detiene a varios asistentes llevados a la Dirección General de Seguridad, son puestos en libertad Javier Solana (PSOE) y Raúl Morodo (PSP) y casi todos los demócrata cristianos, liberales y socialdemócratas(Ruiz Giménez, Garrigues, Fernández Ordoñez, Larroque y Rabassa, Camuñas), ingresando en prisión el anfitrión de la reunión Antonio García Trevijano, junto con Javier Álvarez Dorronsoro (MCE), Marcelino Camacho (CC. OO.) y Nazario Aguado (PTE).

El que más dura en la cárcel fue el abogado Trevijano, que se mantiene hasta el 13 de junio “Ya en marzo de ese mismo año 1976, la Plataforma, para su acuerdo y unión con la Junta, pide que se renuncie a las movilizaciones populares y en particular a las manifestaciones en la calle. Y la Junta acepta.  De acuerdo con Navarro, J. (2003), pág. 75 “… el líder del PSOE convenció al mejor amigo de Trevijano en el Gobierno francés (Claude Chaysson) de que Antonio daba por buena la prolongación de su encarcelamiento porque era consciente de que con ello “favorecía a la democracia “(sic)” contraria a la política de Arias.

El Rey D. Juan Carlos, en entrevista al semanario norteamericano Newsweek, descalifica a su Jefe de Gobierno, poco antes de su discurso ante el Congreso de EE. UU. Son tiempos de incertidumbre y de estructuración de los partidos, por ejemplo, el PSOE en su reunión del “Restaurante Biarritz en 4 Caminos, no llego a juntar en Madrid más de 300 personas, mientras que mi Partido Liberal juntó a más de mil en esas mismas fechas. Razón por la que, al tener más éxito el 22 de junio de 1976 la constitución de la Federación de Partidos Socialistas de Enrique Barón en un colegio del barrio del Pilar, al que asistíamos invitados solo Antonio García Trevijano, debutando después de su salida de Carabanchel, Ruiz Jiménez y yo mismo(estamos juntos en la foto de los periódicos ) se llegara a un acuerdo con el PSOE para transformarlo más tarde en la Federación Socialista Madrileña que siempre se ha desmarcado de las directrices de Ferraz, razón que explica su limitada independencia.

Enrique Barón Crespo, amigo desde entonces, es Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, en Administración de Empresas por ICADE y por la Escuela Superior de Ciencias Económicas y Empresariales de París (ESSEC). Ha sido profesor de Estructura Económica en la universidad de Madrid desde 1966 a 1970 y profesor asociado de Economía en ICADE (Universidad de Comillas) entre 1965 y 1972. Ejerció de abogado en materia de Derechos Humanos ante la justicia de la dictadura franquista entre 1970 y 1977.

Activo miembro del mayo del 68, perteneció a Convergencia Socialista de Madrid, y fue uno de los líderes de la Federación de Partidos Socialistas en el comienzo de la Transición a cuya presentación asistí personalmente como he dicho antes. Pasó al Partido Socialista Obrero Español tras la disolución de Convergencia Socialista en primavera de 1977. Fue ministro y presidente del Parlamento europeo. Estuvo casado con la pintora y artista española Sofía Gandarias, fallecida en enero de 2016 y tiene un hijo.

BERNARDO RABASSA ASENJO.

SECRETARIO RELACIONES INSTITUCIONALES del PARTIDO 3ª EDAD EN ACCIÓN. PRESIDENTE FUNDACIÓN FIECS (INSTITUTO EUROPEO PARA LA COMUNICACIÓN SOCIAL). PRESIDENTE DEL CLUB NUEVO LIBERALISMO S, XXI. CONSEJERO DE LA FUNDACIÓN PADRE DAMIÁN Y MADRE TERESA DE CALCUTA.

Historias de mi vida liberal. La Transición 1º. Gobierno de Arias Navarro. 1975
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