domingo 31.05.2020

¿Es necesaria la modificación del Código Penal?

Mucho se habla en la actualidad de la necesidad de reformar el conjunto de leyes que rigen en España, pero no parece que exista un consenso real al respecto
¿Es necesaria la modificación del Código Penal?

Las distintas sentencias que a lo largo de los últimos años han dado lugar al debate sobre si conviene o no modificar el Código Penal son de todo tipo. Desde las que castigan la apología del franquismo, hasta las que se refieren a delitos contra la libertad sexual de las personas. 

Aparte, la actual coyuntura en Cataluña y las actuaciones de algunos altos cargos de esa comunidad autónoma ha propiciado que la opinión pública se pregunte si es necesario convertir en delito los referéndums ilegales. Además, se ha planteado también la posibilidad de eliminar la variable de la violencia para que pueda calificarse una actuación de rebelión. Y se ha puesto también sobre la mesa la opción de incrementar el número de supuestos en los que cabría aplicar la prisión permanente revisable.

El tradicional endurecimiento de las penas

En todos estos supuestos, lo que se demanda es el endurecimiento de las penas previstas en el Código Penal. Sin embargo, esto no es algo nuevo. Gerson Vidal, abogado penalista en Valencia, recuerda que “la mayoría de las 32 modificaciones del Código Penal que se han introducido desde su creación, en 1995, han respondido a la ampliación del ámbito de aplicación del derecho penal, junto a un endurecimiento de las penas”. 

Por su parte, Kenari Orbe, de Kenari Orbe Abogados, añade que en su mayor parte “las reformas del Código Penal que han tenido lugar a lo largo de los años se han introducido sin tener en cuenta los delitos a los que cada pena ha de ser proporcional”. En su opinión, de hecho, el debate surge casi siempre porque se detecta en el Código Penal una “desproporción entre las penas”. 

Un punto este en el que coincide con Vidal, quien señala que, en contra de lo que pueda afirmarse, los delitos contra la libertad sexual se encuentran suficientemente penados según las leyes vigentes, “podría ser condenado a los mismos años de privación de libertad un culpable de cometer un delito de agresión sexual que alguien condenado por homicidio doloso”. En ambos casos, la pena más severa es de hasta 15 años de prisión.

Entonces, ¿hasta qué punto es pertinente seguir endureciendo el Código Penal español?

Al respecto, Vidal lo tiene claro: “es innecesario, además de una mala señal, el hecho de estar continuamente modificando el Código Penal”. Y recurre a cifras oficiales para argumentar su tesis, concretamente al reciente Informe SPACE del Consejo de Europa. “España es el 7º país de Europa en la relación presos-habitantes, cuando somos, a la vez, los terceros por la cola en índice de criminalidad”. Esto quiere decir que, pese al bajo índice de criminalidad, seguimos teniendo mucha población reclusa en comparación con el número de habitantes

Continuar endureciendo nuestras leyes no parece, entonces, la solución más pertinente. Al menos, si se pretende hacer de manera precipitada y partidista.

La necesidad de meditar los cambios con sosiego y reflexión

A nadie se le escapa que la modificación del Código Penal es un debate ya muy manido, que se utiliza por parte de la clase política con una clara finalidad partidista. En este sentido, Vidal recuerda la importancia de “evitar legislar a golpe de telediario”. Al contrario, piensa que cualquier modificación de la ley debería iniciarse “desde el sosiego y la reflexión”. No en vano, está en juego el derecho más importante de todos: el derecho a la libertad

Bien distinta sería la idea de revisar de forma global la parte más técnica del texto punitivo, algo que, según sostiene Orbe, sí es procedente. Se trataría, en este caso, de “una reforma integral desde el ámbito técnico del código, que reflejaría todo el abanico de delitos y podría ajustar y escalonar todas las penas, para reducir así su desproporcionalidad”.



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