Jueves 22.11.2018
APRENDER INGLéS

Un idioma no se estudia: se usa

Enseñar una lengua no es más que proporcionar esas herramientas que permitirán a una persona desenvolverse con la fluidez y la eficacia apropiadas a sus intereses

Una clase de inglés para niños y adultos
Una clase de inglés para niños y adultos

Las nuevas corrientes de la enseñanza -y la homologación oficial- de idiomas van enfocadas a la competencia lingüística, es decir, a la capacidad real que tiene un individuo de comunicarse en esa lengua de forma efectiva, y no tanto a sus conocimientos teóricos.

Esta es la fórmula que adopta el Marco Europeo de Referencia de Idiomas. A nivel internacional, se está imponiendo un tipo de evaluación que mide fundamentalmente las habilidades comunicativas para manejar una lengua o para desenvolverse con éxito en un entorno laboral preciso. "La mayor diferencia es que el inglés se ve ahora como una lengua, no solamente como una asignatura, por tanto, al ser considerada una forma de comunicación se está haciendo más hincapié en métodos de enseñanza focalizados en comunicación y menos en la pura gramática. El sector privado ha jugado un papel muy importante en este cambio", asegura Matthew Kennington, profesor de inglés para International House y la Escuela Municipal de Idiomas de Torrelodones.

Dicen los expertos que aprender un idioma consiste en adquirir los recursos necesarios para comunicarse. Enseñar un idioma no es más que proporcionar esas herramientas que permitirán a una persona desenvolverse con la fluidez y la eficacia apropiadas a sus intereses. "En lugar de abordar la enseñanza partiendo desde un plano teórico, damos prioridad al enfoque comunicativo: en la medida en que el alumno se familiarice con el nuevo idioma, será capaz de adoptar las estructuras y el vocabulario que le permitirán expresarse de forma cada vez más eficaz", comenta José Enrique Meléndez, Coordinador General de Aula Abierta.

Aula Abierta es una empresa avalada por 20 años de experiencia docente. Sus señas de identidad son un tipo de curso que combina un precio muy asequible (menos de un euro al día) y un aprendizaje intuitivo, participativo y muy dinámico. Algunos de sus alumnos han obtenido su certificado de nivel al cabo de un curso de ocho meses.

Uno de los reclamos que las academias de inglés suelen utilizar para atraer alumnos es garantizar profesores nativos. Sin embargo, esto no es lo importante. "Es completamente irrelevante la nacionalidad del profesor, siempre y cuando éste tenga una fonética adecuada y haya recibido una buena formación en la enseñanza del inglés como lengua extranjera. Por ejemplo, ¿mandarías a Torrente (personaje cinematográfico interpretado por Santiago Segura) a enseñar español al extranjero? Los españoles tienen sobrevalorado al profesor nativo gracias a operaciones de marketing de ciertas empresas sin ninguna base argumental", asegura Matthew Kennington.

José Enrique Meléndez también explica este concepto: "Nosotros buscamos buenos profesores, vengan de donde vengan. Ser nativo de un idioma no garantiza que seas un buen docente, igual que saber conducir no te convierte en profesor de autoescuela. Por supuesto que tener un buen nivel de un idioma, con corrección lingüística y una buena pronunciación, es esencial; pero para saber transmitirlo no es imprescindible que sea tu lengua materna. Por eso nosotros tenemos profesores ingleses, irlandeses, norteamericanos, españoles, italianos, portugueses, filipinos, brasileños, rusos... El inglés -como el español- es un idioma universal, que utiliza gente de todo el mundo para comunicarse, ya no es patrimonio de un solo país".

En el mundo globalizado en el que vivimos, la lengua de Shakespeare ha sobrepasado los límites naturales de un idioma y se ha convertido en una herramienta necesaria para acceder a muchas fuentes de empleo e información. Si los españoles salimos mal parados en la evaluación de esta materia, aún peor lo tienen los políticos, ya que no todos, pese a su labor de representación en foros internacionales, dominan el idioma. Pero no hay que rendirse, porque la edad no es un impedimento. "Cada alumno es un mundo. A algunos les puede costar más o menos, pero va a depender de la motivación y la disponibilidad. La necesidad es una gran acicate", asegura Matthew Kennington. No en balde, y como es cierto que la necesidad obliga, hay quien ha aprendido idiomas echándose un novio de otro país.

Otra buena técnica para aprender lenguas es el uso de juegos y canciones. La película 'Vivir es fácil con los ojos cerrados', escrita y dirigida por David Trueba, lo refleja muy bien ya que está inspirada en la historia real de Juan Carrión Gañan, un profesor de inglés de un colegio de Cartagena, que usaba las canciones de los Beatles para enseñar el idioma.

¿Y por qué cuesta tanto el aprendizaje del inglés en España? "Hay dos motivos muy claros. Primero, la falta de contacto con otras lenguas: aquí todo lo vemos traducido (las películas, los libros, las noticias...), mientras que en otros países es más habitual ver y leer las cosas en versión original, aunque sea con subtítulos, y así el cerebro se familiariza más con los otros idiomas. Lo segundo, ha sido la metodología: se enseña idiomas solo con un criterio de evaluación. Durante un mes, te aprendías una serie de datos, con el único objetivo de plasmarlos en un examen. Y si eso no lo utilizas en la práctica, al mes siguiente lo has olvidado", explican en Aula Abierta. Por eso dijimos al principio y repetimos al final que un idioma no se estudia: se usa.  

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