miércoles 20.11.2019
LOS PROGRAMAS DE COCINA CUMPLEN TRES DÉCADAS

Treinta años de fogones en TV

Elena Santonja abrió la veda con el espacio 'Con las manos en la masa'

Chicote junto a Arguiñano, dos de los "pesos pesados" de los programas culinarios
Chicote junto a Arguiñano, dos de los "pesos pesados" de los programas culinarios

Gustan a muchos, disgustan a otros pero a nadie dejan indiferente. Esa es la máxima de toda moda televisiva y esa es la que manda hoy en día con los programas culinarios que inundan las parrillas de programación. De ahí a cansar, por aquello de la reiteración, hay un paso, el mismo que se dio en su día con las telenovelas, los concursos, los musicales o los realities, otros géneros que tuvieron su época dorada en la pequeña pantalla.

Curiosamente se acaban de cumplir 30 años desde aquel 10 de enero de 1984 en el que se estrenaba en La 1 de TVE el espacio 'Con las manos en la masa'. Elena Santonja estuvo nada menos que siete años con ese programa que fue la base de todos los que irían llegando después, empezando por 'El menú de cada día', el que le sustituyó en la pública con el entonces debutante Karlos Arguiñano.

El cocinero de Beasain, pese a sus chistes, se convirtió en toda una revelación televisiva, ganando el TP de Oro como Personaje del Año en 1992 y el Ondas un año más tarde.

Incluso ese año se atrevió a hacer doblete en TVE con 'El sábado cocino yo', un espacio con el que trataba de enseñar cocina básica a un invitado anónimo y que sería antecedente del programa de su hermana Eva 'Hoy cocinas tú', programa que consistía en enseñar un menú completo a una persona de la calle y luego grabar como lo hacía en su casa.

A los hermanos les irían siguiendo los pasos televisivos otros cocineros José Andrés, que hacía directamente desde la cocina de su casa, invitando a amigos famosos a hacer recetas con él; Bruno Oteiza, que nos mostraba cómo se compraban los ingredientes en el supermercado y que lo mismo hacía recetas tradicionales que nouvelle cuisine; Ariel Rodríguez, argentino que implantó el público en el plató y que se pasaba más tiempo intimando con ésta que con las recetas; Darío Barrio, que en 'Todos contra el chef' aceptaba el reto de un telespectador de hacer una receta mejor que él; o incluso programas como 'Duelo de chefs', en el que directamente dos personas de la calle se enfrentaban entre sí para ver quién cocinaba mejor, y '¡Oído cocina!', donde unos chavales se preparaban para ser parte de un grupo de cocineros de un importante restaurante.

La cocina lo mismo le servía a la televisión para emitir microespacios sobre la misma en la franja matinal, que para que por las tardes no hubiera un día en que no tuviera protagonismo en el España directo, con alguno de sus reporteros en un restaurante mostrando cómo se hacía tal o cual menú, o para por las noches asistir a un concurso como 'Esta cocina es un infierno' (Telecinco), en el que cada semana los participantes realizaban una cena en directo y el equipo perdedor debía nomina, al tiempo que el chef de dicho equipo escogía al mejor cocinero de la semana para que nominase a dos compañeros.

Aquel fiasco al unísono tanto de la presentadora Carolina Ferre como del chef Sergi Arola en 2006 (apenas estuvo dos meses en pantalla), hizo pensar que la gente comenzaba a cansarse de tanta cocina televisiva, pero, por lo visto después, parece que todavía ese desencanto no se ha producido.

Llegada al “prime time”

Así lo ha confirmado con posterioridad Alberto Chicote, que se dio a conocer a toda España en octubre de 2012 con el estreno de 'Pesadilla en la cocina', formato con el que demostró que a la audiencia hasta le interesaban ese tipo de programas en “prime time”.

Chicote abrió esa franja horaria para todos los cocineros del país y 'Masterchef' terminó de confirmarla. Aunque en sus primeras galas no anotó grandes datos de audiencia, el programa terminó convirtiéndose en el fenómeno de la temporada con un 33,1% de cuota de pantalla.

No es de extrañar que las pasadas navidades la pública diera luz verde a su versión infantil con 'Masterchef Junior', ni que Antena 3 apostara por un formato similar, 'Top Chef', pero de la mano de su estrella Chicote y con cocineros ya famosos sustituyendo a los anónimos de la púbica. El programa  despidió su primera temporada con un 23,9% de cuota y casi cuatro millones de fieles.

Mediaset España, que se había “retirado” de este mundillo desde que dejó marchar a Arguiñano a Antena 3, se apuntó a la moda con 'Deja sitio para el postre', espacio que pretendía de alguna manera reivindicar el arte del último plato de cualquier comida, por el que ya apostó en su día Eva Arguiñano.  Su 7% de media no es desde luego comparable con los de los últimos precedentes, pero cumple sobradamente en una cadena como Cuatro.

Novedades

La moda no sólo no tiene visos de desaparecer sino incluso de prolongarse en el tiempo, habida cuenta de que, además del reciente estreno de 'Cocineros españoles por el mundo', con el que La Sexta pretende mostrarnos a los jóvenes talentos patrios que intentan superar las barreras del idioma y los tópicos para exportar nuestra gastronomía, pocos formatos tienen en la actualidad tantos proyectos en elaboración como éste.

Ese es el caso, por ejemplo, y al más puro estilo del anterior, de 'Fogones lejanos', con el que Cuatro intentará enseñar diferentes lugares del planeta a través de su cultura gastronómica, o 'Mi madre cocina mejor que la tuya',  un nuevo concurso culinario presentado por el chef Sergio Fernández en el que dos madres acompañadas de sus respectivos hijos se enfrentarán por ser la mejor cocinera.

Mediaset también ha anunciado un programa de tapas que contará con la colaboración del chef Mario Sandoval, mientras que Atresmedia se ha hecho con los derechos de 'The taste', formato en el que cocineros amateurs y profesionales tienen que convencer a los coaches con platos a ciegas.

Todos ellos intentarán ser la enésima nueva vuelta de tuerca a este género de los programas culinarios, en el que más de diez de éstos han poblado en el último año o van a poblar en breve nuestras pantallas. Lo que nadie sabe todavía es cuándo se “empacharán” los telespectadores de los mismos o si éstos terminarán quemándose entre tanto fogón.

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