jueves 2/12/21

La Policía Nacional en La Rioja ha desarticulado un grupo criminal organizado con sede en Madrid y especializado en robar camiones y la carga que transportaban, valorada en más de un millón de euros, de los que se han recuperado casi 900.000 euros, y que luego comercializaba en el mercado negro de los efectos robados.

Siete personas, residentes en la zona sur de Madrid, han sido detenidas en esta operación, denominada Tonel, que se inició el pasado mes de agosto, después de que la Jefatura Superior de Policía de La Rioja conociera el robo de un camión que estaba en un aparcamiento de transportistas de Logroño.

La investigación determinó que la carga de este camión fue trasladada a Madrid y se vendió en el mercado negro, ha detallado este viernes, en una nota, la Jefatura.

Una vez que se identificó a los autores del robo, los investigadores lograron relacionarles con otros cometidos en Cataluña, Aragón, País Vasco y Castilla y León, lo que demostraba el alto grado de movilidad de este grupo y su actividad "frenética", dado que, tras la comisión de un robo, comenzaban a planificar ya el siguiente.

Las investigaciones lograron identificar a más integrantes del grupo criminal, donde había varios escalones de responsabilidad y especialidad.

Así, mientras unos se dedicaban a robar el camión, otros se encargaban de su transporte, otros realizaban labores de protección del convoy, y otros se ocupaban de vender en el mercado negro la mercancía sustraída.

La forma de actuar de esta organización consistía en localizar un remolque que contuviera una carga de fácil venta posterior, como lotes de marcas de refrescos, material informático, de limpieza y pequeñas herramientas.

Este grupo utilizaba el método de la "cata", que consiste en realizar un corte en las lonas de protección de los semirremolques y comprobar qué carga llevaban; si era de su interés, robaban el camión al forzar la cerradura de la cabina y la llave de contacto.

Después, otro miembro del grupo conducía el vehículo hasta el punto de destino en Madrid, habitualmente una nave industrial en el polígono de Rivas-Vaciamadrid, y, luego, terceras personas descargaban el material robado.

Abandonaban el camión con su remolque en una zona lo suficientemente alejada como para dificultar ser relacionados con el robo, según la Jefatura.

Durante el trayecto del camión, otros miembros del grupo lo escoltaban por delante utilizando un vehículo lanzadera que les alertaba de posibles controles policiales y avisaban al chófer si surgían problemas con suficiente antelación como para poder parar el camión si fuera necesario en alguna gasolinera o abandonar la carretera principal y tomar alguna vía secundaria.

A continuación, otros integrantes del grupo intentaban "colocar", en apenas unas horas, la mercancía robada, por lo que eran los encargados de localizar a potenciales compradores de los objetos robados.

El robo que ha permitido la detención de este grupo ha consistido en una carga de motores nuevos para coches, valorada en unos 550.000 euros y procedente de un camión sustraído en el País Vasco y localizado en el interior de una nave industrial en un polígono del sur de Madrid.

Los agentes establecieron un dispositivo de vigilancia y detuvieron a los autores cuando negociaban con un comprador la carga de ese camión.

Cuatro de los detenidos fueron trasladados a Logroño y el juez ha decretado el ingreso en prisión de tres de ellos.

La operación policial sigue abierta, no se descartan más detenidos y el esclarecimiento otros delitos de robo de estas características. 

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