lunes 30/11/20

Fin de semana en Courchevel

Apasionados de los deportes de invierno, y sobre todo del esquí, frecuentan la estación gala de Courchevel. Sorprende en marzo, en un año en el que las abundantes nevadas permiten disfrutar al máximo de este deporte. Los que adoren también las grandes firmas (Boucheron, Dior, Hermès, Valentino o Vuitton, entre otras), así como los tratamientos de SPA, están en el enclave perfecto. En este lugar se encuentra un original hotel, el Manali. Hasta allí nos encaminamos, aguardando gratas sorpresas.

Fin de semana en Courchevel
Fin de semana en Courchevel

Yves Mathieu es un hombre inquieto. Nos recibe en el lobby del Manali, establecimiento que dirige desde hace más de un año, poco antes de pasar a su terraza: a pie de pista y el mejor lugar de Courchevelpara almorzar al aire libre, disfrutando de la exquisita barbacoa del chef Christian Salin, con experiencia previa en notables establecimientos, como el de Troisgros en Roanne. "Cada uno de los elefantes que ven ahí, son de mármol y pesan siete toneladas", comenta. ¿Elefantes en la montaña francesa? Sencillamente porque la decoración del Manali se inspira en la India, tomando el nombre de un pueblo que se abre al Himalaya.


Este cuatro estrellas de lujo, que el próximo año recibirá la categoría de cinco, siguiendo la nueva normativa francesa, presenta una arquitectura de chalet tradicional de montaña, en cuanto al exterior, junto al de un establecimiento homenaje a India en el interior, aunque hay habitaciones que se abren a otros destinos, como Suiza, Canadá... Precisamente porque estamos en un lugar de lo más internacional y cosmopolita. Es idóneo para ir en pareja o en familia, porque, además, dispone de guardería con profesionales para atender a nuestros retoños.


HamamCon la calidez de la madera y la impecable atención del servicio, es propio para quienes adoran la discreción -algo raro en Courchevel, localidad que muchos frecuentan para ver y sobre todo dejarse ver-. Su SPA, con productos Anne Sémonin, invita a relajarnos, mientras disfrutamos de uno de sus masajes -por ejemplo, el Manali, a base de piedras-; nos sumergimos en la piscina, la sauna, el hammam o pedimos cita en su peluquería.


En la entrada principal, un microbús Mercedes está a disposición de los clientes, por si quieren desplazarse a Courchevel 1860, la cima, donde hacer shooping, en enseñas de prestigio como Dior -la única tienda de la marca en montaña del mundo-, Vuitton o Hermès. Precisamente allí, en esta última boutique, su directora, Bérangère Boyer, nos muestra algunas de sus piezas exclusivas, como un pequeño baúl en cocodrilo para transportar caviar -pensado para los rusos, grandes amantes de esta localidad-, así como un "Birkin" realizado también en este material... y con cierre en brillantes!


A diferencia de la no muy lejana Megève, que es un destino ideal para todo el año, Courchevel brilla en invierno. El Manali cierra a principios de abril, hasta diciembre. Cualquier momento es perfecto, entre esas fechas, para descubrirlo. Seguro que quien lo visita por primera vez, repite.


www.hotelmanali.com