jueves 27/1/22
RECOGIó EL PREMIO NACIONAL DE CINEMATOGRAFíA

Fernando Trueba asegura que "ni cinco minutos de mi vida me he sentido español"

Asegura que siempre va con las selecciones contrarias y que "es una pena que España ganara la Guerra de la Independencia, me hubiera gustado que ganara Francia"

trueba
Trueba, en el momento de recibir el premio de manos del ministro.

Menuda ha liado hoy Fernando Trueba en San Sebastián a la hora de recoger el Premio Nacional de Cinematografía. Sobre todo al afirmar en su discurso que "nunca me he sentido español, ni cinco minutos". El ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo escuchó serio el discurso del premiado

El que fuera director de 'Belle Epoque' quiso hacer un análisis de las tres palabras del Premio Nacional de Cinematografía. Primero dijo que "Premio" le recordaba a Rafael Azcona, que decía que los premios debían ser secretos pero con dotación económica, "este incumple la primera parte, pero felizmente cumple la segunda porque nos viene muy bien en estos tiempos”.

Después de asegurar que la palabra que más le gusta del diccionario es “nada” y luego “desertor”, se detuvo en el término “Nacional”, señalando que "nunca he tenido un sentimiento nacional. Siempre he pensado que en caso de guerra, yo iría siempre con el enemigo. Qué pena que España ganara la Guerra de Independencia. Me hubiera gustado que ganara Francia. Nunca me he sentido español, ni cinco minutos. Siempre he estado a favor de las selecciones de los otros países, el único año que fui con la selección española fue cuando ganó el Mundial”.

El director incluso subrayó que "a mí Cervantes me gusta mucho, pero no más que Shakespeare o Diderot o Balzac. Por mucho que me pueda gustar Velázquez, reconozco que me gusta igual Rembrandt. Y no digamos en la música. La que más me gusta es el jazz que es el arte americano por excelencia”.

Al parecer Trueba sólo se identifica con el término “Cinematografía” ya que según él “el origen del arte es pornográfico, en las artes plásticas, en la literatura y sobre todo en el cine”, recordando que el conde de Romanones encargó unas películas pornográficas para el rey Alfonso XIII, “un gran aficionado a este tipo de cine”.

Al final también tuvo unas palabras dedicadas a todos los políticos, los partidos y los gobiernos de cualquier color e ideología y destacó que “muchas veces los ciudadanos se desentienden del Estado porque el Estado se dedica a controlar, a vigilar y castigar en vez de a defenderle, a crear unos espacios para que la libertad y la creación puedan tener lugar y desarrollarse. En España, los gobiernos han querido controlar la cultura. Yo sueño con un Instituto Nacional del Audiovisual que no dependa de ministerios ni de gobiernos, sino que dependa de la profesión. Sueño con una televisión pública que sea de verdad, libre e independiente al servicio de los ciudadanos. Y además todo esto hay que pedirlo a cambio de nada, simplemente pagando nuestros impuestos”.

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