viernes 26/2/21

Acompañamiento emocional en el fin de la vida: "nadie debería morir hoy solo"

Los duros meses de pandemia han hecho que un tema tabú como la muerte sea más visible para la sociedad y han puesto en valor la necesidad de un acompañamiento integral, humano y cálido a las personas que se encuentran al final de la vida y a sus familiares

enfermo hospital covid

Los equipos de atención psicológica en las unidades de paliativos se han convertido así en muchos hospitales en una pieza clave para acortar la distancia entre los familiares y los pacientes terminales que no podían recibir visitas en sus últimos momentos de vida por las medidas de contención del virus.

"Creo que hoy no debería morir nadie solo, el ser humano necesita ese achuchón", afirma en una entrevista a EFE la directora del equipo de atención psicosocial de la unidad de cuidados paliativos de la Fundación Jiménez Díaz, Esther Martín Molpeceres.

Para esta psicóloga y su equipo, ha sido y sigue siendo muy duro no poder hacer intervenciones presenciales con los familiares, ya que el contacto y la proximidad es una parte esencial de su trabajo en paliativos. "Manejar la situación, que es de gran impacto emocional, desde la distancia es muy complicado", lamenta.

Además, la incertidumbre ha jugado un papel protagonista estos meses. "El perfil del paciente paliativo es frágil de por sí, es un paciente que cuenta con poco tiempo, pero normalmente podemos intuir el curso clínico; sin embargo, con el paciente covid, hemos vivido una situación de guerra, sin saber contra qué enemigo luchábamos", expresa la psicóloga.

También cuenta cómo la primera ola les sirvió para aprender de las carencias presentes. Durante estos meses su labor ha sido acompañar a los pacientes para evitar que muriesen solos y las tabletas están siendo una herramienta esencial para combatir la ausencia física de los familiares.

La intervención terapéutica con los familiares no es menos importante: "les informamos en todo momento sobre el estado emocional del paciente, el factor de no volver a ver al familiar nunca más requiere una higiene del duelo previa", asegura Martín.

Subraya además la trascendencia que tiene gestionar debidamente el sentimiento de culpa de los familiares por la posibilidad de haber sido portadores del virus y los causantes del contagio y de la muerte, ya que esto puede desembocar en un duelo patológico.

Como consecuencia de la emergencia sanitaria y la incertidumbre constante, la atención psicológica de cuidados paliativos durante los últimos meses se está priorizando ante la atención paliativa médica. “Se ha generado esta necesidad”, concluye Martín, que asegura que los meses vividos han sido los más duros y al mismo tiempo lo más bonitos de sus 16 años de carrera laboral en paliativos.

Martín forma parte de uno de los 44 equipos de atención psicosocial del Programa de Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas impulsado por la Fundación "la Caixa".

En 2020 la Fundación ha ofrecido acompañamiento emocional y espiritual a 56.730 personas en procesos de final de vida y duelo (24.894 pacientes y 31.836 familiares) en 132 centros hospitalarios y 133 unidades domiciliarias de toda España. EFE

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