martes 10.12.2019

El elemento perfecto para mantener una buena salud bucal

A todos les gusta lucir dientes sanos y relucientes, sin embargo, esto representa una tarea diaria que no se logra sola, de ahí la importancia de utilizar todas las herramientas disponibles que contribuyan a reducir la proliferación de bacterias y gérmenes que afectan a la cavidad oral. Entre otros beneficios, se evitarán tratamientos dolorosos y desagradables en el futuro
El elemento perfecto para mantener una buena salud bucal

Gozar de una buena higiene bucal dependerá de un cepillado frecuente, incluyendo el uso de hilos dentales y enjuagues, pero la verdad es que a veces, estas técnicas resultarán insuficientes, es por eso que el irrigador dental será el dispositivo perfecto para lograr una limpieza completa.

¿Por qué usar un irrigador dental?

Considerando que aunque la técnica del cepillado sea la correcta, a veces es complicado para las cerdas limpiar zonas de difícil acceso, sobre todo las interdentales. Es así que resultará fundamental conocer lo que puede hacer tu irrigador dental en la higiene bucal.

Este dispositivo utiliza un mecanismo que funciona con agua emitida a presión, con acción pulsátil, que logrará una limpieza profunda en áreas donde el cepillo no llegue. Tiene un depósito que permite colocar agua sola o mezclada con enjuague bucal, incluso se puede regular la presión del chorro según el usuario prefiera.

Los irrigadores dentales son el complemento ideal para la rutina diaria de la limpieza bucal, así que no solo bastará con utilizar técnicas tradicionales de cepillado, también será necesario el uso de estos dispositivos para obtener excelentes resultados.

Beneficios de los irrigadores dentales

Utilizar un irrigador dental añadirá múltiples beneficios a la salud oral, cosa que el cepillado tradicional no alcanza aún del todo. A continuación se detallan las razones por las que se debería usar este innovador equipo en la limpieza bucodental:

  • Desinflama las encías. Gracias a que el chorro de agua sale a presión, se genera un masaje que permite limpiar las encías de manera profunda, lo que evita inflamaciones causadas por gingivitis o periodontitis, aparte, previene la formación de la placa bacteriana que origina el tártaro dental.
  • Limpieza total. El irrigador tiene la capacidad de sacar cualquier resto de comida que el cepillo no pueda, así se disminuye la incidencia de caries. Es recomendado para personas que llevan ortodoncia, ya que los brackets y los alambres imposibilitan el acceso para una limpieza sencilla.
  • Combate el mal aliento. Debido a que la limpieza es profunda, se reduce el número de bacterias que causan la halitosis y se experimenta una sensación de frescura.
  • No es intrusivo. Quizás existen instrumentos como los hilos dentales, que al uso son dolorosos o causan sangrado, esto no ocurre con el irrigador dental, porque sus mecanismos son indoloros.
  • Sonrisa impecable. Este sistema elimina manchas superficiales y contribuye a recuperar el color natural de los dientes.
  • Cuida las prótesis dentales. El uso de hilos dentales puede modificar la posición de un implante dental, bien sea una corona, un puente fijo o una prótesis, así que la mejor manera de cuidar estas piezas valiosas, es a través del uso del irrigador bucal.
  • Hasta los más pequeños pueden usarlo. La caries en los niños es más frecuente que en los adultos, quizás por su inexperiencia respecto a las técnicas del cepillado, es por eso que sería genial que puedan aprender a utilizarlo, así evitarán algunas visitas al dentista.
  • Fácil de usar. Cualquier persona puede aprender a usarlo. Posee boquillas de diferentes tamaños adaptables para cada requerimiento.

Cepillado tradicional vs irrigador dental

Muchos estudios han revelado que si se utiliza el irrigador tras un buen cepillado, hay una reducción del 99% de la placa bacteriana, cifra que no se puede alcanzar solo con un cepillado tradicional.

Lo mismo ocurre con las encías, ya que el cepillado no logra desinflamarlas por completo, mientras que el irrigador las mantiene sanas, libres de sarro y sin gingivitis, con un porcentaje hasta del 93% de efectividad.

El irrigador dental no sustituye al cepillo dental, más bien es un complemento que, usado en conjunto, resulta en diversas ventajas que no se logran con ninguna de las dos técnicas por separado. Existen en el mercado una variedad de modelos, desde los personales que se pueden llevar de viaje, hasta otros que se instalan cerca del lavabo y pueden usar varias personas.

Se pueden adquirir en tiendas físicas que vendan accesorios dentales, o en tiendas electrónicas donde la compra es vía online. Se consiguen en Internet los mejores modelos y las distintas marcas que diseñan estos irrigadores dentales, que han revolucionado la higiene bucal por completo.

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