lunes 26/10/20

La prueba de Oriente Próximo para la determinación de Obama (Editorial)

"Como preparación de una de las reuniones más trascendentales de su presidencia – hoy, con Benjamín Netanyahu – Barack Obama ha comunicado su determinación de solucionar el conflicto entre Israel y Palestina de una vez por todas. No sólo para restaurar la estabilidad regional. No sólo para salvaguardar el futuro de Israel o para hacer justicia a los palestinos. Sino en el interés nacional de los Estados Unidos, que, tras los años de Bush, se enfrentan a una larga lucha para reestablecer la credibilidad y la posición moral en los estados árabes y musulmanes".

"Hoy comienza una prueba real de voluntad en Washington, una que decidirá si aliados tan cercanos como Israel y los Estados Unidos pueden realinear sus intereses. El trabajo de Obama ahora es decirle a Israel que puede tener paz o tener tierras ocupadas, pero no las dos cosas. Desde los parámetros de Clinton de diciembre de 2000 a la oferta de paz árabe iniciada por primera vez en 2002, cada plan de paz serio tenía como premisa la vuelta de Israel a sus fronteras pre-1967 y un estado palestino en el 22% restante de la Palestina colonial. Un estado, en otras palabras, en casi toda Cisjordania y Gaza, con el este de Jerusalén como capital, y compensación en vez del derecho al retorno para la mayoría de los 4,5 millones de refugiados. No más hojas de ruta. Hay un acuerdo al que llegar: Obama debería publicarlo antes de que se desvanezca la oportunidad de cerrarlo".