lunes 17.02.2020

El Gobierno francés crea un centro de crisis ante la escasez de carburante

Centenares de gasolineras se han visto obligadas a cerrar por la carencia de combustible como consecuencia de la huelga

El Gobierno francés puso en marcha este lunes un centro de crisis para afrontar los problemas de abastecimiento de combustible registrados en centenares de gasolineras fruto de las protestas en las refinerías contra la reforma de las pensiones.

En el gabinete de crisis, que comenzó a funcionar en el Ministerio del Interior a las 12.00 GMT, están representados también responsables de las carteras de Economía, Energía y Transporte, confirmó un portavoz ministerial.

El cierre de las 12 refinerías del país y el bloqueo de parte de los depósitos de combustible por los sindicatos de transporte amenazan con sumergir a Francia en una situación de bloqueo energético en la víspera de la enésima jornada de movilización contra la reforma del sistema de pensiones.

Centenares de gasolineras se han visto obligadas a cerrar por la carencia de combustible como consecuencia de la huelga, indefinida desde el pasado martes en algunos sectores. El aeropuerto parisino de Roissy, que el sábado apenas contaba con reserva de combustible ha vuelto a tener suministro suficiente procedente de los depósitos de reserva.

El primer ministro, François Fillon, avisó este domingo de que no permitirá que el país se paralice y aseguró que intervendrá si fuera necesario.

Además del problema de abastecimiento energético, el Gobierno se enfrenta a la presión de los sindicatos en otros sectores estratégicos, como el transporte.

La mitad de los trenes previstos para este lunes han sido anulados, a lo que se sumarán al menos el treinta por ciento de los vuelos previstos para mañana en Francia.

Las protestas, que se han endurecido desde el pasado martes, han movilizado también a los estudiantes, quienes han protagonizado enfrentamientos con la policía en localidades como Lille y Roubaix (norte) o Mulhouse (noroeste), Lyon (este) o Marsella (sur), entre otras.

Los sindicatos protestan contra el retraso de la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años y de 65 a 67 para cobrar el total de la pensión y se encuentran ante el inicio de una semana crucial para el avance de la reforma, ya que el próximo miércoles está previsto que el Senado vote el texto.