lunes 21/9/20
Fórmula 1

McLaren-Honda deja el caos y promete una revolución para Mónaco

El aparente progreso del MLC32 en Melbourne ha calmado los ánimos de ambas partes. Hasegawa, sin tokens de por medio, promete un nuevo desarrollo del motor para dentro de dos meses

McLaren-Honda.
McLaren-Honda.

El duodécimo puesto de Alonso en los libres de Australia ha despertado la ilusión en McLaren-Honda. Se desconoce el nivel de carga de combustible del resto de escuderías, pero el progreso en dos semanas es evidente, hasta en la unidad de potencia. Hasegawa ha confirmado que esperan desarrollar un nuevo motor para dentro de dos meses, en Mónaco. Una fecha que en el pasado hubiera sido ignorada, pero que sin la limitación de los tokens habrá que tener en cuenta.

Desde que surgió la alianza entre McLaren y Honda siempre ha habido una fecha marcada en el calendario: 2017. El cambio de normativa y la experiencia de dos años le parecieron suficientes a ambas partes para pensar en el triunfo en ese curso. Hubo otros ‘gurús’ como Arai, ya fuera de cualquier cargo, que vaticinaron éxitos tempraneros que jamás llegaron. La ilusión se cargó sobre el MLC32 el día de su presentación, pero los test de Montmeló fueron un varapalo, un golpe de realidad, que les situaron a la cola de la parrilla.

No hubo secretos, ni intención de guardar nada por parte de McLaren-Honda. Se pudo vislumbrar en el rostro y las palabras tanto de Alonso como de Vandoorne. Los principales problemas residieron en una unidad de potencia insuficiente, de ahí las continuas culpas hacia los nipones por no haber progresado en su labor. Sin embargo, las sensaciones sobre el asfalto del circuito de Barcelona eran que en el paso por curva el monoplaza tampoco era lo suficientemente veloz. Pese a ello, sí hubo elogios al chasis entre otros elementos.

El problema fue observar que ni siquiera en tandas cortas eran capaces de superar a escuderías como Sauber, a la que el año pasado sí batió con solvencia. El objetivo de ganar el Mundial se disipó ya antes de la pretemporada, incluso el del Top 3, pero quedarse como la peor, o casi, escudería no entraba en los planes de nadie. La salida de ilusión de Boullier fue prometer un coche prácticamente nuevo para Melbourne, un presagio que dados los antecedentes fue ignorado por completo.

Sin embargo, los primeros entrenamientos libres en Australia han marcado un claro paso adelante. Una duodécima posición de Alonso que pinta real. El propio Alonso se ha mostrado enfadado por las críticas recibidas los últimos días: “Vende mucho decir que McLaren-Honda va a quedar último”. Ahora emergen las incógnitas en torno a si realmente los británicos han trabajado de forma paralela, con el riesgo que conlleva, en otro monoplaza completamente diferente que es el que rodará este fin de semana.

Todo hace indicar que sí, aunque eso les lleve a ser ahora mismo a ser la escudería menos fiable para el espectador (así lo muestran las casas de apuestas). Un hándicap que deberán asumir y que les puede costar algunas desgracias en las primeras pruebas. Sin embargo, la principal fuente de esperanza se ha hallado en el punto más débil, el motor. De Montmeló a Melbourne Alonso ha ganado diez kilómetros por hora en la recta. Sin tokens de por medio, parece que los nipones aún están a tiempo de dar un paso hacia delante. En dos semanas, desde luego, el progreso ha sido evidente.

Un motivo, quizás, para creer en esta ocasión en la palabra de Hasegawa. “Estamos desarrollando una unidad de potencia mejorada, pero llevará algo de tiempo completarla. Me gustaría tenerla terminada y ponerla en el coche dentro de dos meses", ha relatado el máximo responsable de Honda al medio Autosport. Hasegawa ha confesado que “Alonso y Vandoorne están contentos” y que “las vibraciones no son un problema”. Por tanto, en esta ocasión, la fecha debería ser tomada enserio. No hay restricción alguna en el desarrollo, y por tanto la esperanza de dar con la tecla sigue vigente. A esto se agarra McLaren-Honda para consolidarse como cuarta escudería a final de temporada. 

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