miércoles 23.10.2019
Comer y beber

Cordero y cerveza, todo pascual

Se acabó el ayuno y la abstinencia y Usted se ha ganado un cordero. Finaliza el paraíso de su nutricionista y llega el suyo: cordero y cerveza, por un poner

Cordero y cerveza, todo pascual

Acabada la cuaresma, es tiempo de solazarse. Usted se merece un premio, escóndaselo al pesado de su nutricionista y regálese un corderito, mojado en buena cerveza.

Por qué el cordero

“Justo antes de salir de Egipto y para librar a los israelitas de la última plaga, Dios les ordenó: “…el día décimo de este mes todos ustedes tomarán un cordero por familia, uno por cada casa…  El animal que se escoja debe ser un cordero de un año y sin defecto… al que cuidarán hasta el catorce del mes, día en que la comunidad de Israel en pleno lo sacrificará al caer la noche… Deberán comer la carne esa misma noche, asada al fuego y acompañada de hierbas amargas y pan sin levadura”

Hagan Ustedes caso a un dios tan generoso y den por clausurado su ayuno. Es Pascua, es tiempo de cordero.

Distintos tipos de cordero.

Los distintos corderos se diferencian por edad y peso, aunque Usted que tiene madera de gurmé los diferenciará también  por el sabor y aroma: desde más suave a más intenso.

El cordero lechal es que solo se ha alimentado de leche materna en un máximo de 45 días (unos diez kilos en vivo, la mitad en canal). El siguiente es el recental, que se amamanta entre 45 y cien días y, tras el destete, ha comido productos solidos – alcanza entre siete y trece kilos-:por ejemplo, es el muy conocido ternasco de Aragón. El último, es el Cordero Pascual, que supera los 100 días y pesa de 13 kg en canal. Es el tipo de cordero más consumido a nivel mundial y se caracteriza por un aroma y sabor intensos, y una textura menos fina.

La fama del cordero pascual

Este cordero tiene 4 meses de edad. Hay un paralelismo con las fechas de los dos grandes hitos en la vida de Cristo y sus consiguientes celebraciones religiosas. Este corderp “pascual” nace en Navidad, para ser consumido en Semana Santa. A lo largo de los años en el continente europeo se  ha mantenido la tradición de que sea en primavera cuando da comienzo la temporada de cordero

El cordero se sirve tras la “Semana de Pasión”, como celebración del final del sacrificio. Por tanto, comer cordero en la Pascua  tiene una vinculación directa con el premio que supone para el paladar, pero también tienen una gran carga simbólica.

Una simbología que por distintos motivos, comparten las tres grande religiones monoteistas, musulmanes, judíos y cristianos. Las dos últimas coinciden en cuanto a un  significado aprendido en el Éxodo. Libro que Usted debería leer, aunque no sea muy religioso.

En suma, se acabó el ayuno y la abstinencia y Usted se ha ganado un cordero. Se acabo el paraíso de su nutricionista y llega el suyo: cordero y cerveza, por un poner

Ingredientes

Pida a su carnicero de confianza que le deshuese una paleta y se la corte en dados (eso pesará un kilo y medio). Necesitaremos tres cebollas medianas, pimiento rojo, un par de tomates maduros. Necesitaremos, también, un par de zanahorias, dos dientes de ajo, laurel, sal y pimienta. El liquido será medio litro de creveza, y unos doscientos centilitros de caldo de verdura. Especias, comino, mostaza, curry, cúrcuma y jengibre.

El guiso

Salteamos los cubos de cordero en aceite de oliva con un ajo aplastado y reservamos .

Pasamos a la sartén la cebolla y pochamos, agregando los pimientos y las zanahorias: este cordero no es de finura, así que no le corten las verduras como si fuera Masterchef. Cuando las verduras empiecen a dorarse añadan el cordero, el laurel y el ajo que gardábamos..

Sal, pimenta y especias, las especias desde el principio, no deben olvidarlo. Sumen una taza de caldo y la mitad de la cerveza y cocinen hasta que hierva, a partir del hervor, cuenten unos ocho minutos y bajen el fuego al mínimo.

Dejen cocinar una hora a fuego lento, incluso un poquito más, según la fibra que tenga la paleta. A mitad de cocción habremos echado el tomate. Corrijan al final, y busquen una guarnición sencillita desde un arroz a unas espinacas, por aquello de hacerlo gracia al nutricionista.