jueves 2/12/21
BARCELONA 3-0 GUANGZHOU

Luis Suárez fulmina al Guangzhou él solito

El equipo azulgrana no lo tuvo nada fácil para romper la defensa que planteó Scolari al comienzo del partido, pero cuando llegó el primer gol los chinos se vinieron abajo. El ‘9’ firmó un triplete y no echó de menos a Neymar ni a Messi

Luis Suárez desatascó el choque. | FIFA
Luis Suárez desatascó el choque. | FIFA

El Barcelona consiguió su billete para la final del Mundialito de Clubes, tras superar al Guangzhou en un encuentro en el que los chinos fueron de menos a más. El partido se hizo muy largo para los hombres de Scolari, que perdieron el ánimo cuando encajaron el primer gol, pese a que los culés no habían creado muchas ocasiones hasta ese momento.

El campeón asiático planteó una táctica ultradefensiva y no tuvo ningún plan B, cuando se vio por detrás en el marcador. Luis Suárez derrumbó la Gran Muralla China cuando se acercaba el descanso. El Guangzhou tuvo una un arrebato de vergüenza torera que duró cinco minutos, pero volvió a replegarse y ‘Lucho’ firmó sus otros dos goles con el viento a favor. El tercer tanto llegó tras un penalti esperpéntico por culpa de una caída de Munir. La grave lesión de Zheng Zou fue un punto de inflexión en el partido.

Luis Enrique apostó por Munir y Sergi Roberto para cubrir las bajas de sus dos principales estrellas, mientras que Scolari se dejó a Robinho en el banquillo por decisión técnica. El entrenador brasileño ordenó a los suyos que defendieran todos en su campo y en ese planteamiento no había demasiado sitio para el exmadridista.

Los planes de Felipao salieron a la perfección en la primera fase del partido, ya que el Barça no era capaz de meterle mano a su defensa por ningún sitio, puesto que solo Iniesta era capaz de dar pases relevantes. Paulinho se multiplicaba para dar equilibrio a su equipo, que también se atrevía a asomarse en las contras. De hecho, Mascherano estuvo brillante a la hora de cortar dos cabalgadas que tenían muy buena pinta.

Por su parte, los culés solo eran capaces de acercarse gracias a jugadas a balón parado, pero Luis Suárez no tira las faltas ni cuando Neymar y Messi no están en el campo. Rakitic tomó la responsabilidad y no tuvo demasiado tino en esta suerte.

El Barça ni siquiera avisó

Sin embargo, la primera acción con verdadero peligro no llegó hasta el ecuador de la primera mitad. Iniesta dio un gran pase interior a Munir para dejarle en el mano a mano, pero Shuai se adelantó y tapó todos los espacios al cantero azulgrana. Después, el manchego también consiguió desbordar a la defensa china por la banda izquierda y metió un buen centro, pero el cabezazo blandito de Munir se fue por la línea de fondo.

En cambio, cuando se acercaba el final del primer acto, la desgracia cayó sobre el equipo de Cantón. Zheng Zou se fue al suelo tras un leve contacto con Alves con la mala suerte de que su pierna se retorció al chocar contra el suelo. El futbolista salió del campo en camilla y, a falta de pruebas médicas, se marchó con la sensación de que sufre una rotura de tibia y peroné.

Además, poco después, cuando el descanso se acercaba, Rakitic aprovechó el espacio libre que le dejaron en la frontal para disparar a puerta. El chut le salió muy centrado, pero Shuai hizo una cosa rarísima al intentar detener el balón y le dejó el gol en bandeja a Luis Suárez. El charrúa se aprovechó de lo mal que tiró la línea de fuera de juego el lateral derecho del Guangzhou y no perdonó.

Tras el gol, el campeón asiático sacó su orgullo y casi iguala el partido en varias jugadas ensayadas, pero Bravo mostró sus reflejos felinos para responder a la más clara de ellas, un cabezazo picado de Paulinho a la cepa del poste. Pero tras el paso por los vestuarios, los chinos calmaron su furia y lo pagaron caro.

Nada más empezar la segunda parte, el equipo español firmó su mejor jugada de combinación en todo el partido. El balón llegó a Iniestra en tres cuartos de campo y el de Fuentealbilla metió un fenomenal pase picado a Luis Suárez, que en una maniobra de genio controló con el pecho y voleó sin que el balón tocase el suelo. El portero chino llegó a tocar el balón, pero no pudo evitar el segundo gol del partido.

Con ese tanto, la resistencia china se rompió por completo y el Barça pudo jugar con total tranquilidad hasta el final del choque, aunque el tercero gol llegó gracias a un regalo del árbitro. Munir cayó dentro del área sin ningún defensa cerca, pero el colegiado pitó penalti. Luis Suárez sí asumió esa responsabilidad y superó al portero por su palo derecho.

Finalmente, Munir se descargó un poco la presión con una buena diagonal en la que su disparó con rosquita desde el pico del área se fue muy cerca de la portería de Shuai. Sandro también lo probó cuando salió al campo, pero el Barça tampoco quiso hacer mucho daño en los últimos minutos.

FC BARCELONA: Bravo; Alves, Piqué, Mascherano, Alba (Adriano, min.76); Busquets, Rakitic, Iniesta (Samper, min.81); Munir, Suárez y Sergi Roberto (Sandro, min.72).

GUANGZHOU EVERGRANDE FC: Li Shuai; Zhang Linpeng, Feng Xiaoting, Young-Gwon Kim, Zou Zheng (Li Xuepeng, min.35); Paulinho, Zheng Zhi; Huang Bowen, Goulart, Zheng Long (Yu Hanchao, min.56); y Elkeson (Gao Lin, min.67).

Goles

1-0. Min.39, Suárez.

2-0. Min.50, Suárez.

3-0. Min.67, Suárez (p).

Árbitro: Joel Aguilar (SLV). Amonestó a Feng Xiaoting (min.16) en el Guangzhou Evergrande.


 

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