Martes 26.03.2019
La corrupción en el puerto de Barcelona sobrevuela el caso

El extraño suicidio de un contrabandista

Los Mossos d´Esquadra investigan la muerte de Jorge H, alias “el Puma”, conocido contrabandista y traficante que el pasado sábado apareció muerto con un tiro en la cabeza en el jardín de la vivienda de un sargento de la guardia civil en la barcelonesa localidad de Cubelles (Barcelona)

 

Jorge H. Alias “el Puma” uno de los mayores contrabandistas del país, detenido hace 8 años como líder de una macro organización criminal dedicada a desvalijar contenedores del puerto de Barcelona, apareció el pasado sábado muerto de un tiro en la cabeza en lo que a todas luces parece un suicidio.

El cadáver de “el Puma” apareció en el jardín del domicilio particular del sargento de la guardia civil Santiago Viana, exresponsable de la unidad de policía judicial del puerto, que también resultó detenido hace 8 años como miembro activo de esta organización criminal.

Suicidio grabado

El sábado día 29, “el Puma” irrumpió en el domicilio de Viana pistola en mano. Ya en el jardín, tras disparar hasta en 5 ocasiones contra la pared del inmueble, el contrabandista se descerrajó un tiro en la cabeza. Según fuentes próximas a la investigación que se sigue en secreto el juzgado de instrucción número 9 de Vilanova i la Geltrú, las cámaras de vídeo vigilancia que Viana había dispuesto en el jardín de su casa, han filmado toda esta escena.

Así pues, los investigadores no tienen dudas de que  “el Puma” se ha suicidado.  Pero, ¿por qué ? ¿Qué llevó este hombre a acabar con su vida tras dispararse en casa de su excompañero de fechorías? ¿Qué buscaba? ¿Qué pretendía con esta acción?.

Ladrones y receptadores

Fuentes policiales aseguran que “el Puma” tras años de opulencia lo había perdido todo. Sus desengaños amorosos, la presión policial y su adicción a los casinos le habían llevada a la ruina y la indigencia.

Atrás quedaron los días en los que, con la ayuda de Viana y de otros 20 miembros de la banda, desvalijaban contenedores del puerto de Barcelona, los rellenaban con tierra o bidones de agua y los enviaban a su destino. “El Puma” y el resto de trabajadores portuarios que tenía en nómina colocaban la mercancía sustraída (colonias, ordenadores,  tabaco, etc.) en el mercado negro obteniendo millonarios beneficios.

Los mossos que hace diez años empezaron la investigación que llevó a la desarticulación del clan, le atribuyen el robo de al menos 14 contenedores. Sólo uno de ellos, cargado de ordenadores, tenía un valor de mercado de un millón de euros.

Vivir al límite

Tal y como explicó el periodista de El País, Jesús García, en un memorable artículo publicado en 2016 bajo el título: “El sargento que se vendió por un puñado de perfumes”, “el Puma” solía gastarse en una sola noche 4000 euros en cualquiera de las exclusivas discotecas de la Vila Olímpica. Eran los tiempos de la opulencia y el desenfreno. Así lo acreditaron los mossos en sus atestados que recogen los seguimientos a los que sometieron al contrabandista, un marcaje que incluyó constantes intervenciones telefónicas. En esas interceptaciones, el “Puma” habla de forma reiterada con Viana. En esas conversaciones intercambian datos y prebendas.  En el registro del pabellón que el sargento ocupaba en el cuartel del guardia civil de San Pablo de Barcelona, aparecieron 47 cajas de perfume de la marca Puig, 99 cartones de Marlboro  y 130 cartuchos de tinta para impresora.

El sábado 29 de septiembre “el Puma, asiduo de la noche barcelonesa, rodeado siempre de amigos que disfrutaban y se aprovechaban de su capacidad de despilfarrar el dinero que obtenía del contrabando, se quitó la vida de una forma y en un lugar nada casual. El caso está bajo secreto del sumario y se ha hecho cargo de las indagaciones la unidad de investigación criminal de la región metropolitana sur de los mossos.

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