sábado 06.06.2020

Mueren dos guardias civiles y un intérprete españoles durante un tiroteo en Afganistán

El agresor, que también ha muerto, era un "chofer" de la policía afgana y según las primeras investigaciones se trataba de un atentado premeditado ya que el agresor llevaba dos meses en contacto con los talibanes

Mueren dos guardias civiles y un intérprete españoles durante un tiroteo en Afganistán
Mueren dos guardias civiles y un intérprete españoles durante un tiroteo en Afganistán

Dos guardias civiles y su traductor -español de origen iraní- han sido asesinados este miércoles por un conductor de la Policía afgana en la ciudad Qala e Naw cuando estaban dando clase a un grupo de agentes de ese país, en lo que el Ministerio del Interior ha calificado de atentado terrorista premeditado.

Los fallecidos son el capitán José María Galera Córdoba, de 33 años y natural de Albacete; el alférez Abraham Leoncio Bravo Picallo, de la misma edad y nacido en Vimianzo (A Coruña); y el traductor Ataollah Taefi Kalili, de 55, que residía en la localidad zaragozana de Cuarte de Huerva.

Su presunto agresor, identificado como Ghulam Sakhi y que según fuentes de la investigación trabajaba como conductor del capitán de la Policía Nacional afgana en Qala e Naw, también ha resultado muerto cuando otros guardias civiles presentes en el momento del atentado han respondido a sus disparos.

Los primeros datos recibidos desde Afganistán -facilitados en rueda de prensa por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba- apuntaban a que el agresor era el chófer del capitán Galera desde que éste llegó a Afganistán hace cinco meses, pero finalmente se ha comprobado que no es así y que no tenía relación con los miembros de la misión española.

Según el relato ofrecido en rueda de prensa por el titular de Interior, los hechos han tenido lugar a las 6:20 horas de la mañana en la antigua base de Qala e Naw, en la provincia afgana de Badghis, cuando guardias civiles y militares españoles impartían una clase de formación a 47 miembros de la Policía afgana y Sakhi "abrió fuego con un fusil de asalto".

Intento de asalto a la base

Tras el tiroteo, ha añadido Rubalcaba, un grupo de ciudadanos afganos se ha acercado a las inmediaciones de la base y ha protagonizado un "intento de asalto" que ha sido repelido por miembros del Ejército afgano, que según fuentes de Interior es el responsable de la seguridad de las instalaciones.

Estas fuentes han precisado, además, que el motivo del intento de asalto a la base ha podido ser la intención de los afganos de recuperar el cadáver del autor de la muerte de los guardias civiles.

El ministro ha asegurado desconocer si tras lo sucedido están los talibanes -que en un comunicado se han atribuido la planificación del ataque y han asegurado que Sakhi estaba en contacto con ellos desde hacía dos meses-, pero no ha dudado en calificar lo ocurrido como un atentado terrorista premeditado.

"Quien disparó sabía perfectamente lo que estaba haciendo", ha dicho Rubalcaba, que junto a la titular de Defensa, Carme Chacón, se ha reunido por la tarde para analizar los últimos datos sobre el atentado con el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán; el comandante del Mando de Operaciones, teniente general Jaime Domínguez Buj, y mandos de la Guardia Civil.

La conclusión a la que han llegado es que tanto el asesinato de los guardias civiles y del traductor como los incidentes posteriores en el exterior de la base fueron premeditados y organizados por la insurgencia, han informado a Efe fuentes gubernamentales.

Los dos oficiales fallecidos estaban destinados en el Centro de Adiestramientos Especiales de la Unidad de Acción Rural, con base en Logroño, y desde el pasado mes de marzo formaban parte de una misión de la OTAN para el entrenamiento y formación de la Policía afgana.

Galera ingresó en la Guardia Civil en 2000 y había sido distinguido con dos Cruces al Mérito del instituto armado y una medalla OTAN, mientras que Bravo pertenecía al Cuerpo desde hace once años y le había sido concedida también una medalla OTAN.

Iban a ser relevados el 22 de septiembre

Según fuentes oficiales españolas, los dos guardias civiles fallecidos son el capitán José María Galera Córdoba y el alférez Abraham Leoncio Bravo Picayo, ambos de 33 años, que prestaban servicio en la Unidad de Acción Rural.

Los dos guardias civiles asesinados integraban desde el pasado mes de marzo una misión de adiestramiento de la OTAN para el entrenamiento y formación de la policía afgana. Ambos iban a ser relevados el próximo 22 de septiembre, ha informado el Ministerio del Interior.

Un policía con contactos talibanes

Tanto un portavoz de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) como el portavoz del Ministerio afgano de Interior, Zemarai Bashari, aseguraron que el autor del ataque era "policía", pero este extremo fue descartado por las autoridades provinciales. Según dijo el gobernador de Badghis, Dilbar Jan Arman, Ghulam Sakhi solo era "chófer" del cuerpo policial, y además mantenía "contactos con los talibanes", por lo que las autoridades creen que la discusión obedeció a un plan premeditado.

"Estaba todo planeado", afirmó Arman, que acusó a los insurgentes de haber orquestado tanto la acción armada como la manifestación posterior que tuvo lugar en las calles de Qala-i-Naw.

La Policía ya ha controlado la situación en gran parte de la Qala-i-Naw, aunque un grupo más reducido de manifestantes -unos 200, según el Gobierno español- llegó a las cercanías del PRT. "El PRT no ha sufrido daños. Sólo algunas tiendas cercanas han resultado dañadas", dijo Arman.
Fuentes gubernamentales en Madrid dijeron que los civiles no trataron de tomar la base en ningún momento, y que fueron informados por megafonía de lo sucedido, aunque los concentrados reclamaron la devolución del cadáver del agresor afgano.

Hasta el momento, 92 españoles han muerto en el transcurso de la misión desplegada en Afganistán desde el año 2002, si se incluyen los 62 fallecidos en el accidente de aviación del Yak-42.

Los talibanes se atribuyen el ataque

Los talibanes se atribuyeron este miércoles el asesinato de dos guardias civiles y un intérprete españoles a manos de un chófer de la Policía afgana en una base de las tropas en la provincia noroccidental afgana de Badghis. "Ghulam Sakhi (el autor de los hechos) tenía contacto con nosotros desde hace dos meses, y planeamos el ataque. Han muerto cuatro soldados españoles y ocho afganos", reivindicaron los talibanes en un comunicado colgado en su portal web.

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