martes 20.08.2019
EN LAS ESCUELAS INFANTILES

La Justicia tumba los nombramientos a dedo de Lucía Figar

Cesó a siete directoras en 2008 sin previo aviso ni explicación. Ahora, seis años después, el TSJM castiga la ligereza de esta decisión y obliga a la Consejería a readmitir a las empleadas

Lucía Figar, Consejera de Educación.
Lucía Figar, Consejera de Educación.

Llegó un lunes a su puesto de trabajo como directora de una escuela infantil pública en Rivas (Madrid), pero se encontró que en su silla ya había una sustituta. Nadie le había comunicado su cese y tuvo que exigir explicaciones a la Consejería de Educación porque ni siquiera había firmado su despido tras diez años trabajando en el centro. “Fui a abrir la escuela y apareció una persona que me dijo que ella era la nueva directora. Le contesté que yo también porque no me habían dado ninguna explicación”. Así lo narra a ESTRELLA DIGITAL la protagonista de la historia que prefiere reservar su nombre.

Pasaron dos horas hasta que recibió un fax del servicio de Unidad de Programas Educativos que confirmaba su destitución con fecha a 31 de agosto de 2008. “La mujer que vino a sustituirme me dijo que la habían llamado para venir a la escuela en julio. Ya le habían dado instrucciones de dónde tenía que ir y lo que tenía que hacer. De hecho, la persona que ocupó mi puesto no venía con ningún tipo de papel con su nombramiento. Sencillamente la mandaron y fue”, explica la directora.

La situación que vivió no fue la única. El departamento que dirige Lucía Figar decidió cesar a siete directoras más de diferentes escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid sin previo aviso y basándose en una orden que elaboró la Consejería de Educación el 30 de julio de 2008. “La persona nueva no fue elegida por ningún proceso, ni siquiera por el nuevo que parece ser que se dieron mucha prisa en aprobarlo porque salió publicado el 31 de julio, el día que nos fuimos de vacaciones. Lo hicieron deprisa y corriendo”, denuncia.

Otra directora de una escuela infantil de un municipio a las afueras de Madrid, que tampoco quiere revelar su nombre por temor a las represalias, vivió una situación similar. “Yo fui a trabajar un 1 de septiembre y a las nueve de la mañana viene una persona diciendo que era la directora de la escuela. A las dos horas me mandaron el cese por fax. Yo no tenía ni idea”. Y aunque exigió aclaraciones a la Administración no obtuvo respuesta. “Fui a hablar con la directora del área, me recibió de pie durante dos minutos en su despacho. No me dijo porque se nos cesaba. Pregunté si había habido alguna reclamación por parte de los padres porque mi escuela nunca ha tenido ningún problema, pero no me dio ninguna explicación”, comenta.

La directora del centro de Rivas confirma que las personas que cubrieron sus puestos “vinieron nombradas directamente desde la Dirección de Área sin ningún tipo procedimiento legal. No pasaron por ningún proceso selectivo. Fueron nombradas directamente por la Administración que determinó que esas personas tenían que ocupar nuestro puesto por decisión personal”.

Ambas fueron elegidas directoras de sus respectivos centros mediante el proceso legal establecido, es decir, a través del Consejo Escolar. Sin embargo, la Consejería de Educación decidió modificar el procedimiento. Por eso, las dos directoras decidieron denunciar su cese y ganaron la batalla. Aún así la Consejería decidió recurrir la sentencia pero sin éxito. “Recurren hasta tribunales superiores con el coste que supone también para la propia Administración “, afirma a ESTRELLA DIGITAL Eulalia Vaquero, portavoz de Izquierda Unida.

El ministerio de Educación también denunció

Además, la nueva orden también fue denunciada por el Ministerio de Educación puesto que la nueva orden era contraria a la normativa estatal. De hecho, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) anuló el 23 de enero de 2014 los artículos 2, 3 y 4 y los apartados 1 y 2 de la norma por la que se regula el nombramiento de Director en las escuelas infantiles de gestión directa de la Comunidad y condena a costas a la Administración.

Según declara Virginia Fernández, portavoz de la Federación de trabajadores de la Enseñanza de UGT de Madrid, la sentencia “ratifica la pésima gestión educativa de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. Demuestra cómo el empecinamiento de la Administración en legislar en contra de la comunidad educativa genera más problemas que soluciones y, en este caso, es aún más grave ya que quien interpuso la demanda fue el propio Ministerio de Educación, lo que confirma la manera irresponsable de gestionar los recursos públicos por parte de la Consejera y su equipo al legislar incluso en contra de la normativa estatal”.

Para Izquierda Unida, los “nombramientos a dedo” de Lucía Figar significan un proceso de control de los directores de los centros y además, consideran que se trata de una “represalia” y denuncia que los despidos fueron por motivos ideológicos. “Todo esto viene a raíz de las movilizaciones tan importantes que hubo en las escuelas infantiles, con huelgas y manifestaciones. Fue entonces cuando la Consejería decidió echar a las directoras y poner otras a dedo. Fue una represalia como un castillo”, afirma Vaquero.

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