Sábado 21.07.2018
La vuelta del aznarismo

Casado pierde apoyos de Cospedal y los gana en el nacionalcatolicismo

El PP está partido casi en dos, pero sólo ‘casi’. Sáenz de Santamaría sabe que su victoria sobre su archienemiga Cospedal es total, pero que su avance sobre Casado es pírrico

Pablo Casado
Pablo Casado

Mientras la exvicepresidenta tiende su red e insinúa que Casado podría ser su secretario general, éste medita su jugada al ver cómo el bloque de compromisarios controlado por Cospedal no es monolítico y se rompe en dos. 

Pablo Casado quiere seguir la confrontación, pero no las tiene todas consigo. Su equipo más íntimo está eufórico y le recomienda ir a una confrontación congresual directa de tú a tú y no escuchar los ‘cantos de sirena’ que ya está lanzándole Soraya Sáenz de Santamaría -le está ofreciendo sibilinamente la Secretaría General si accede a pactar una lista única al XIX Congreso del 21 de julio-.

Sin embargo, aunque eufórico, el equipo de Casado no las tiene todas consigo. Su bloque más íntimo, que pese a todo mantiene un gran optimismo, está formado por Teodoro García Egea como director de campaña; Pablo Balbín -periodista que estaba en Educación con el exministro Méndez de Vigo- como su jefe de prensa; los diputados Javier Maroto -con cierto peso en el aparato de Génova y en el País Vasco-, Andrea Levy -con ascendiente en Cataluña y en la sede de Génova-, Guillermo Mariscal, con alguna presencia en Canarias, José Ignacio Echániz, en Madrid, y el senador Ignacio Cosidó, antiguo director general de la Policía y con dominio pleno en Valladolid.

Todos ellos intentan convencer a Casado para seguir la confrontación hasta el mismo XIX Congreso, sobre todo después de que, al parecer, su candidatura haya obtenido el apoyo pleno de la gran derrotada de estas primarias, María Dolores de Cospedal.

Sin embargo, ese mismo equipo empieza a observar con inquietud cómo el bloque de compromisarios al Congreso Extraordinario que podría manejar Cospedal no es monolítico y se está rompiendo. Es decir, que no todos los votos de Cospedal van a ir a parar a Casado, y que si una buena parte del total se ‘desvía’ hacia Soraya, la exnúmero dos de Rajoy podría ser elegida presidenta y laminar a los que han apoyado a Casado, cuyo futuro político podría quedar cercenado.

Son los riesgos que ahora mismo sopesa el equipo de Casado, que añade a sus inquietudes la posibilidad de que su líder, que no está en absoluto contaminado por ningún tipo de corruptela política, sí tiene, en cambio, una causa pendiente con el máster que el candidato del PP aprobó en el Instituto de Derecho Público de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) bajo la dirección del polémico catedrático Enrique Álvarez Conde, principal implicado en el ‘caso Cifuentes’.

Cabe la posibilidad de que Casado se vea imputado por la magistrada Carmen Rodríguez-Medel, titular del Juzgado de Instrucción 51 de Madrid. Si eso fuera así, aunque el suyo no es, ciertamente, el mismo caso que el de la exvicepresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, no dejaría de constituir una pésima nota para quien quiere arrebatarle la Moncloa a su actual inquilino, el socialista Pedro Sánchez, y una publicidad aún más negativa para el propio PP, que apenas ha salido del tsunami originado por la primera sentencia del ‘caso Gürtel’.

En esas dudas navega en estos momentos el equipo de Casado, quien, en sentido contrario, sopesa como muy positivo el apoyo que la FAES y el propio José María Aznar le están brindando. Otro balón de oxigeno les acaba de llegar de la mano de HazteOír, la organización ultracatólica que ha anunciado una nueva batería de acciones para influir en la elección del líder del PP -en apoyo de Casado, naturalmente-.

“La asociación valora positivamente que Pablo Casado, uno de los políticos que se han posicionado a favor del derecho a la vida, la familia y la unidad de España, haya quedado en segundo lugar en la ‘carrera’ electoral por la dirección de la formación ‘popular’ mientras identifica a Sáenz de Santamaría con “el PP de estos años, siempre blando y temeroso ante las ideas y los valores del progresismo”, se afirma en un comunicado enviado a sus seguidores por correo electrónico, en el que el director de Campañas de HazteOir.org, Miguel Vidal, dice, textualmente, que “es el momento de exigir medidas provida y profamilia. Pondremos en marcha una nueva campaña para que los valores que defendemos estén presentes en los documentos programáticos del primer partido de la oposición y sean asumidos por su nuevo presidente”. Es decir, Pablo Casado.

Ahora bien, el equipo del candidato no tiene aún muy claro si el apoyo de HazteOír, organización que algunos confunden con el nacionalcatolicismo, no le restará votos en vez de sumar.