miércoles 19/1/22

Tener sexo o no durante las competiciones deportivas siempre ha sido un dilema. Según la creencia popular, el sexo debilita y quita energía, por lo que los deportistas deben poner límites a su vida sexual si quieren alcanzar sus metas. Sin embargo, no existe ninguna prueba de que mantener relaciones sexuales influye negativamente en el rendimiento.

La razón principal por la que se piensa que mantener relaciones antes de la competición perjudica el rendimiento es la relajación, el cansancio o la debilidad al terminar el acto, pero esta creencia no es cierta. Cuando se inauguraron los Juegos Olímpicos de Londres, se repartieron más de 150 mil preservativos entre los 10.500 deportistas. Esta cifra revela que tener sexo no es tan incompatible con el deporte olímpico como se piensa.

Según Marta Abril, relaciones externas de la franquicia española SexPlace, "son muchos los entrenadores que creen que el hecho de no permitir tener sexo a los deportistas motiva y los hace más competitivos, logrando mejores resultados". Sin embargo, los datos obtenidos por los expertos confirman que lo importante es mantener los hábitos y que el sexo no tiene por qué influir negativamente en los resultados deportivos, siempre y cuando los deportistas estén habituados a ello.

Son muchos los deportistas olímpicos que se han pronunciado en los últimos días sobre este tema. El último ha sido el medallista olímpico americano Ryan Lochte, que afirma que entre el 70 y el 75 por ciento de los atletas mantiene relaciones sexuales.

Tener sexo antes de hacer deporte no afecta ni a la fuerza ni a la resistencia y ayuda a los atletas a estar más relajados. Además, con la excitación el cuerpo libera testosterona, una hormona que puede aumentar la masa muscular, el impulso competitivo y la fuerza del deportista, por lo que es determinante en el rendimiento.