lunes 23/5/22
COMUNIDAD DE MADRID

El Gran Hermano de Lucía Figar en los centros educativos públicos

Cámaras de vigilancia, grabación de conversaciones y control de asistenica por huella dactilar. El sindicato Comisiones Obreras denuncia la nueva medida implantada por la Consejería de Educación

La consejera de Educación de la CAM, Lucía Figar. | GTRES
La consejera de Educación de la CAM, Lucía Figar. | GTRES

Cámaras de video vigilancia, grabación de conversaciones y control de asistencia por huella dactilar son las nuevas medidas que la Consejería de Educación ha implantado en 25 centros educativos de la región. Así consta en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, donde se publicó el pasado 22 de septiembre la Orden 2112/2014. Comisiones Obreras considera que la orden impulsada por el departamento que dirige Lucía Figar significa un “atentado contra los derechos del profesorado” y por eso ha decidido denunciar la situación ante la Agencia de protección de Datos, a la Secretaría General Técnica y a las Direcciones de Área Territorial de Madrid y así lo ha hecho constar en un comunicado.

El sindicato explica que tanto la instalación de cámaras de seguridad como el control horario a través de huella dactilar suponen un “grave atentado a la intimidad” y alega que no están justificadas según la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal. Respecto al nuevo sistema de inspección de asistencia creen que no cumple con los criterios de idoneidad y necesidad puesto que durante el periodo lectivo, el propio alumnado advierte “de forma evidente” la ausencia del profesorado, además de que ya existen los partes correspondientes para controlar la asistencia en todo el horario. De hecho, argumenta que son posibles otras medidas menos intrusivas como por ejemplo la firma a la entrada y salida del horario laboral, que es el que existe en la actualidad. La organización también cree que está nueva medida pretende “crear un alarma” en relación con el trabajo de los docentes.

Sobre la instalación de cámaras, CC.OO denuncia que se trata de “un intentó más de intimidar al profesorado posibilitando que se grabe no solo imagen sino también conversaciones” a través de mecanismos de vigilancia. “La video vigilancia es una cosa y llenar los centros de cámaras y controlar lo que dicen los docentes, otra muy diferente”, señala. Además, asegura que varios de los profesores que han denunciado esta situación han sido expedientados. “Algunos tienen expedientes abiertos por denunciar recortes y otro tipo de cosas, nunca llegan a nada, pero son medidas para intimidar a los facultativos”, añade. En definitiva, el sindicato afirma que la orden es “vejatoria”, “desproporcionada” y que muestra a su vez la falta de confianza y respeto de Figar hacia sus trabajadores. “Es una situación completamente injustificada hacia un personal docente que realiza su labor con diligencia y vocación diariamente”, remata. Por otro lado se acogen a la justicia para demostrar que se incumplen los artículos 6.1 y 11.1 y 2 e la Ley. Además, el sindicato denuncia que la medida supone un coste “que no está justificado”  y que el gasto “debería dedicarse a las necesidades graves del sistema educativo que se han generado con los drásticos recortes de los últimos cursos”.

El Gran Hermano de Lucía Figar en los centros educativos públicos
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